martes, 10 de noviembre de 2009

Hambre de sábado por la noche

El sábado fue un día bastante… a ver …. como podría decirlo par que no suene mal ….. choto. Ahí está: choto.

Para empezar, no pude asistir a un gran evento al que estaba invitado.
Un evento que, sin exagerar, podría calificarse de histórico; un evento de una magnitud y una trascendencia tal, que difícilmente pueda definirse con palabras, y, lo que es peor, un evento en el que había comida, detalle fundamental que hizo que mi angustia fuera aún peor y anduviera con el ánimo mas o menos al nivel de los callos durante buena parte de la jornada.
A pesar de ello, sin embargo, y haciendo gala de una entereza que solo los hombres como yo poseemos (hombres muy muy hombres, casi salvajes, primitivamente masculinos diría), en lugar de quedarme llorando en casa decidí aprovechar el tiempo y liquidar algunos asuntos que tenía pendientes.
Por eso, luego de evaluar mis prioridades, me decidí por lo mas urgente y agarré y me fui a la peluquería para arreglarme un poco las chuzas, porque ya tenía el marote como un nido de caranchos y me estaba volviendo loca.
Por desgracia, mi coiffeur o no estaba en uno de sus días mas inspirados o no entendió muy bien mi precisas instrucciones porque me cortó … a ver, como lo digo para que quede bien y no decir choto de nuevo y quedar como un ordinario….. bueno, me cortó como el ojete, lo cual, en un tipo con un atractivo físico tan imponente como el mío, equivale directamente a cometer una herejía.
Gracias a eso, ahora y hasta que la naturaleza haga su trabajo, debo tolerar ir por la vida con un corte de pelo que me deja simplemente muy lindo, en lugar de ser arrolladoramente hermoso como estoy acostumbrado.

La verdad, un horror.

Así y todo, y como no soy de los que escarmientan fácil, esto no me detuvo y, decidido a salvar el día, llegada la noche no se me ocurrió mejor idea que proponerle a mi mujer de ir a pasear a la Feria de las Colectividades, un evento que se realiza todos los años por estas fechas y que, afortunadamente, se hace en una plaza que queda a cinco cuadras de mi casa.
Lo lindo de esa Feria (bah, lindo … lo único interesante) no es precisamente el hecho de que haya artesanías ni gente disfrazada con trajes típicos (eso es para las viejas), sino que cuenta con sendos stands con comidas y bebidas típicas de cada región y/o/u país, lo cual es una de las cosas que mas me gusta poder disfrutar (De hecho si alguien me diera a elegir el trabajo de mis sueños, este sería algo parecido a lo que hace Anthony Bourdain en su programa “Sin reservas” – Canal Travel & Living – Miércoles a las 23:00 hs.).
Morocho brasilero preparador de tragos. Por un momento me sentí en Canasvieiras.

Claro que este sencillo plan contaba con un pequeño error de cálculo. Un detalle fundamental que se me pasó por alto (seguramente porque el mal corte de pelo me alteró la frecuencia de pensamiento): la gente.
No se si alguna vez lo dije, pero una de las cosas que mas me molestan y que de peor humor me ponen en el mundo son las muchedumbres. Y mucho peor si son muchedumbres así medio empelotudecidas de gente caminando despacio sin mirar por donde va, porque está embobada mirando para cualquier lado.
Obviamente era consciente de que en una Feria así iba a haber gente pero, sinceramente, no se me ocurrió pensar que habría tal cantidad.

Caminar entre los stands resultaba poco menos que insoportable.
Detenerse en alguno de ellos intentando degustar algún plato, directamente imposible.

Luego de dar un par de vueltas de reconocimiento (vueltas en las que con mi mujer fuimos sistemáticamente empujados y pisados mas veces de las que pudimos contar), y viendo que ya eran pasadas las nueve y media de la noche y el hambre comenzaba a pasar factura (porque encima fuimos sin cenar para comer ahí. Somos re locos) nos dispusimos a encarar la horrenda tarea de intentar conseguir algo para comer.
Pero no. No se podía.
En cada stand mas o menos piola, tipo el de México (en el que preparaban unos tacos que se veían increíbles), el de Irlanda (que tenía enormes chopps de cerveza negra tirada), el de Alemania (donde ofrecían unas enormes salchichas con chucrut) o el de Siria (con su clásico shawarma), había colas de no menos de treinta personas (la mitad de ellas, por supuesto, compuestas por viejas rompebolas y gente con cara de “¿A ver que hay acá?”) lo cual daba un tiempo de espera que, sin exagerar, no bajaba de los veinte minutos.
Y si hay algo que odio mas que a las muchedumbres, es tener que esperar en medio de una muchedumbre. Y encima para comer.
Luego de varios infructuosos intentos, mi mujer decidió probar suerte por su cuenta en el stand de Italia y ver si podía conseguir una pizza, cosa que logró luego de mas o menos diez o quince minutos gracias a su determinación y, especialmente, a que cuando le da hambre se pone mas caprichosa que de costumbre.
Lo interesante del caso fue que lo único italiano de la pizza (una individual bastante piojosa) era la bandera que adornaba el stand, porque por lo demás era de lo mas ordinaria (Encima lo mas “italiano” que hacía el que la preparaba era ponerle un condimento arriba del queso y luego rociarla con aceite de oliva, cosa que mi mujer le pidió que no hiciera porque, según sus palabras “Andá a saber que es eso que le pone, capaz que es picante y no me gusta”).
Yo, a esa altura, entre que no podía comer lo que quería, y ya estaba podrido de caminar entre tanta gente, me iba poniendo cada vez de peor humor, así que antes de encularme del todo y empezar a romper cosas o pegarle un voleo la próxima vieja que me chocara me armé de paciencia, fui al stand de Brasil, esperé, esperé, y me compré una caipirinha (porque no me pensaba ir sin tomarme aunque sea una).

Otro morocho brasilero preparador de tragos preparando mi caipirinha, cosa que hacía sin dejar de bailar al ritmo del samba. Esta es una de las varias fotos que le sacó mi mujer. No se por qué tantas si con una alcanzaba.

Y esa fue mi única satisfacción de la noche.

Por lo demás, fui con toda la ilusión de atiborrarme de comidas regionales, y lo único que terminé comiendo fue un “exótico” choripán. (Bueno, en realidad uno y cuarto, porque cuando estaba esperando en la fila para comprarlo mi mujer me dijo que comprara dos porque solo había comido un pedacito de la pizza que se compró ella y con uno seguro me quedaba con hambre, así que le hice caso, me compré dos y le di uno a ella para que me lo tenga mientras yo daba cuenta del primero. Ella lo mira, le da un mordisquito y luego de decir “Uh que bueno que está esto” ese supuesto segundo choripán destinado a que yo no me quedara con hambre comenzó a desaparecer lentamente entre sus manos hasta quedar reducido a tan solo unos pocos centímetros).

Parrilla de comida exótica. Los lugareños lo llaman "chorizo" y lo comen cortado al medio en forma longitudinal y dispuesto entre dos piezas de pan. Esto se denomina "choripan". Yo lo probé y es muy bueno.

Luego de eso, con mas hambre que satisfacción (al menos en mi caso) vimos un ratito un recital de música celta y, como la cosa ya no daba para mas y cada vez parecía haber mas gente, nos fuimos a casa.

Vista del escenario durante el recital de la banda que tocaba musica celta. Estuvieron bastante bien, lástima que no me acuerdo como se llamaban.
El ambiente era muy familiar, como se puede apreciar por los dos jovatos haciéndose los acaramelados de la foto.

En conclusión, la Feria está muy bien. Cada año la ponen un poco mejor, se ve que hay esfuerzo, todo muy lindo, todo muy vistoso, todo muy familiar, pero yo me fui re caliente y con hambre

Y la gente, como siempre, lo arruina todo.
Parece que no entienden que cuando llego yo deben abrirme paso como si fuera Moisés ante el Mar Rojo. No entiendo. No es tan difícil.

Pero bueno, igual el año que viene pienso volver, porque me quedaron varias cuentas gastronómicas pendientes y no lo pienso dejar así.

Y lo voy avisando desde ahora: Voy a ir y voy a darme el gusto de comer todo lo que quiera, aunque tenga que ir armado con un palo para abrirme espacio.

Así que ya lo saben. Córranse.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Post con fotos XXX

No. Mentira. No hay ninguna foto. Pero bien que entraron enseguida ¿Eh degeneraditos?

Bien, ahora a lo nuestro.

En primer lugar, hago acto de presencia solo para llevarles tranquilidad y sosiego ante la ola de mails y mensajes recibidos preguntando el por qué de mi “virtual desaparición” durante estos días. Realmente, tamaña demostración de afecto realmente me emociona hasta las lágrimas.

Obviamente estoy siendo irónico, por si no se dieron cuenta.

Es evidente que a mi me puede caer un rayo, me puedo caer a un pozo ciego, o me puede abducir un plato volador, que a nadie se le movería una pestaña.
Seguro que incluso hasta pasarían por acá y al ver que no hay nada nuevo arrugarían la nariz, menearían la cabeza y diría con tonito de desprecio “Como se rasca este tipo. Está bien que lo que escribe es rayano con la pelotudez mas extrema, pero estoy tan al pedo que necesito leer algo. Aunque sea eso. Y este no escribe. Es una falta de consideración hacia mi, que soy el publico”.

Claro. Porque no importa que yo estuviera accidentado y viviendo con un dolor casi inhumano. Lo importante es que trabaje para su entretenimiento ¿No?

Si, estuve accidentado.

¿Cómo? ¿No lo sabían? Y claro, si no se preocupan en preguntar.

Yo podría haber estado debatiéndome entre la vida y la muerte, sintiendo el frío roce del sueño eterno, viendo la luz al final del túnel, a punto de caer en las profundidades del Hades, y acá … nada. Nada. Solo silencio e indiferencia.

Decí que lo que me pasó solamente fue que me esguincé el codo en el colectivo, que sino…

No es para reírse. Fue un esguince con desgarro muscular y todo.
Y encima en el brazo derecho que, como saben aquellos que algo me conocen, es mi brazo hábil (soy zurdo solo para escribir, agarrar el cuchillo y abrir frascos).
Estuve como una semana con un dolor mas que importante y prácticamente sin poder mover el brazo, situación ésta que me generó no pocos inconvenientes, como por ejemplo el vivir con media cabeza peinada y media no, o el casi suicidarme en varias ocasiones intentando cepillarme los dientes con la mano izquierda.

Pero bueno, afortunadamente ya pasó lo peor y ahora, aunque aún tengo algo de dolor, ya estoy bien y solo me queda un hematoma y un codo un poco mas “puntudo” de lo normal que, supongo, se irá acomodando con el tiempo.

Dicho sea de paso, así y todo, con dolor y demás, aunque no haya actualizado este sitio, igual cumplí con mi artículo de MIB, el cual está en este preciso instante disponible para ser leído (Pueden acceder a él haciendo click en el banner de la barra lateral. Creo. Estoy casi seguro que es así).
Lo traigo a colación porque aparentemente no han comprendido como es la cosa (quiero creer que es así y no que son realmente unas personas muy miserables que no quieren colaborar conmigo y se regocijan en mi fracaso).
Por las duds les explico de nuevo: para que a mi, persona encantadora si las hay, en algún momento le toque una monedita, el sitio debe llenarse de visitas ¿Se entiende? LLE NAR SE.
Así que, ya mismo, los intimo a que visiten el sitio, de ser posible dejando constancia de que van por mi, porque no se si la repartija va a ser a comisión o no.

Y eso es todo por hoy …


Ah, claro, hoy es viernes. Debería dejar la pregunta.

Que cagada che, no tengo nada preparado.

Bueno, te sacio una así de la galera. Porque yo uso galera. Algunos dicen que soy excéntrico. Otros que soy un reverendo pelotudo. En fin … A ver …

Ahí va:

¿Existen las casualidades o todo lo que pasa, indefectiblemente, está interrelacionado y tiene un significado que se revela con el tiempo? ¿Eh?

Faaaaaaaaaa … Y eso que la tiré así de sobrepique nomás.

No hay caso. Cuando uno es talentoso es talentoso.


Buen fin de semana chichipíos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Aclaración importante

Se que muchos, sino todos, los que vieron este titular, de inmediato y antes de leer la nota, deben haber saltado de alegría, o llorado hasta las lágrimas, o las dos cosas juntas (lo cual habla de lo mal que están) pero lamento informarles que no se trata de mi.

Repito: no soy yo el protagonista (Aunque bien podría serlo. La verdad que no sé que tiene el tipo ese que no tenga yo).

Bueno, eso es todo.

Solo quería confirmarles eso para que no se hagan ilusiones en vano (por las dudas de que, aún después de leer la nota, sus incontenibles ansias de saber de mi les hagan pensar que se trata de un error de redacción y sigan ilusionados con que el programa en realidad es acerca de mi persona. No. Aceptenlón. No es sobre mi.).

Lamento su, seguramente, profundísima decepción.

Que se le va a hacer.

viernes, 16 de octubre de 2009

Pregunta con gustito

Alguna vez, en alguna reunión que ahora no recuerdo bien (no se si fue en la Embajada de Austria o en una cena de gala en algún Consulado) me encontraba yo manteniendo una muy interesante conversación con otros invitados (todo ellos de la mas alta y refinada alcurnia por supuesto) acerca de los gustos gastronómicos predominantes en las distintas partes del mundo, de las distintas influencias que esto ha tenido en las cocinas autóctonas de cada cultura y de cómo la llamada “cocina fusión” se ha popularizado a tal punto, que hoy en día es de lo mas “in” que se puede encontrar en los restós de la mas alta categoría en las principales capitales culinarias del mundo.

En un momento, cuando la conversación fue desviándose hacia los gustos personales de cada uno de los integrantes, yo, elevando mi ceja derecha y sin dejar de revolver delicadamente el hielo de mi whisky con el dedo índice, expresé abiertamente mi agrado por el regusto del Big Mac de Mac Donald’s.

“Discúlpeme pero no le sigo. Le ruego me conceda el favor de explicarme eso” me dice el Embajador de Marruecos, luego de esbozar una sonrisita nerviosa pero sumamente respetuosa, mientras el resto de los interlocutores me observaban en silencio.

“Con mucho gusto Embaja” le respondo mientras me chupo el whisky que humedece mi dedo “A mi me gusta mucho el Big Mac ¿Vio? Es esa hamburguesa doble que es como la “hamburguesa insignia” de Mac Donald’s. Le aclaro por si no suele ir a comer a este sitio con frecuencia”.

“No, la verdad que no suelo” me dice el morocho.

“Bueno, verá...” continúo yo mientras me mando un canapé de langostinos de un solo bocado “El Big Mac tiene pepino, generalmente tres rodajitas para ser mas preciso, y es una de las cosas que le brinda al contenido del emparedado su característico sabor. Pero hete aquí que el pepino, además , al menos en mi caso particular, ocasiona que lo repita durante horas. Y no es que vaya por la vida diciendo “pepino pepino” eh. A lo que me refiero, para ser mas explícito, es a que lo eructo varias veces en las horas siguientes a haber consumido dicho producto”.

“Aja” murmura el Embajador con una mueca de extrañeza en el rostro, mientras la esposa del Cónsul de Mónaco, que se disponía a comer un bocadito de camarones, se arrepiente y lo deposita en una servilleta.

“A lo que me refería la primera vez, es a que a mi me gusta mucho saborear este eructo saborizado por los pepinos, porque me proporciona como un revival del Big Mac que me acabo de comer e incluso, a veces, hasta logra que me vuelva a dar hambre y todo ¿Se entiende?" finalizo yo mientras me escarbo los dientes con el sablecito de plástico que traía el canapé.

El Embajador arruga la nariz sin decir una palabra, mientras la esposa del Cónsul de Mónaco se cubre los labios con una mano mientras hace una pequeña arcada.

El resto de los invitados me mira con una mezcla de asombro y repugnancia y se empiezan a alejar de mi lentamente.

Yo me termino el whisky, hago un par de buches, y me alejo masticando el cubito de hielo.


Esta pequeña y sabrosa anécdota, es solo a título de introducción, solo para dar lugar a la simpática pregunta de la semana que es:

¿Qué costumbre, característica, o gusto personal tienen ustedes que pueda ser considerado, quizás, como desagradable o de mal gusto por el resto del mundo?

Pueden ser completamente honestos. Acá nadie los va a juzgar.

Nadie les va a decir que son uno cerdos sucios y asquerosos, y unos seres tan repugnantes que deberían irse a vivir a una cueva en una montaña perdida en el medio de una isla desierta.

Ni siquiera yo, que soy un tipo refinado como pocos.

Buen fin de semana.



Aviso parroquial: El día lunes próximo estaré publicando en MIB.
A ver si se ponen las pilas y se dignan a pasar eh. ¿O acaso tengo que recordarles que para que me llegue a tocar una moneda debemos juntar muchísimas visitas regularmente?
No quisiera pensar que son todos una manga de egoístas tan grandes que no quieren que una persona tan adorable como yo haga realidad su sueño de vivir sin trabajar.

Por eso, una vez mas, los invito por las buenas.

(La proxima vez no voy a ser tan amigable. No me obliguen a utilizar métodos que no quiero emplear).

miércoles, 7 de octubre de 2009

Crítica de cine: DIABOLICA TENTACIÓN

Si hubiera que resumir esta película en dos palabras, estas serían “¡¡Que buena que está Megan Fox por el amor de Dios!!".
Si, son mas de dos palabras, ya se, pero no importa, así como tampoco importa mucho el resto porque, evidentemente, esta es una película que fue ideada y producida únicamente para aprovechar el gran momento de popularidad que está atravesando la morocha protagonista de “Transformers” y explotar al máximo su increíble (In cre í ble) sensualidad.
Por lo demás, no hay mucho mas para agregar.
“Diabólica tentación” es un típico filme de terror hecho casi exclusivamente para un público adolescente, de esos en los que las situaciones se suceden casi porque si, la sangre sobra por todos lados, y el argumento cae en absolutamente todos los lugares comunes del género y está plagado de pretendidos toques de ironía o humor que, por momentos, rozan el ridículo.

Sinosip

En el tranquilo y alejado pueblito llamado “La caldera del Diablo” (que se llama así por una misteriosa cascada en la que el agua cae a un pozo aparentemente sin fondo y que, junto con el toro de tres pelotas, conforma uno de los atractivos turísticos del lugar) las vidas de sus habitantes transcurren normalmente entre la monotonía y el aburrimiento, mientras que los jóvenes viven preocupándose únicamente por esas pelotudeces que siempre suelen preocupar a los típicos adolescentes de preparatoria que vemos en absolutamente todas las películas americanas, o sea, quien es popular y quien no.
Needy Lesnicky, es una de esas no populares. Es responsable, estudiosa, quedada, y, a pesar de que es medio bagre y casi todo el mundo la ignora (mas que nada por el detalle de que es medio bagre) se enganchó con un flaquito flequilludo bastante bobina llamado Chipp, y ahí anda noviando y teniendo una alegría cada tanto.
Pero mas allá de eso, además, cuenta con la particularidad de tener un poco de chapa prestada, ya que mantiene una estrecha, íntima y muy especial amistad con su mejor amiga de toda la vida, la bellísima, infartante, medio tarada y bastante trola Jennifer Check, la líder de las porristas del colegio y, por ende, la pebeta mas popular del arrabal y esa a la que todos le quieren sacudir las cascarrias.
Así, Needy y Jennifer son lo que se conoce como “B.F.F.” o “Best Friends Forever” (Mejores Amigas para siempre, o lo que acá se traduciría como “Están a un paso de hacer la tijereta”), y de hecho son tan íntimas que, incluso, por alguna causa que nadie se molesta en explicar, Needy siempre puede presentir cosas sobre Jennifer (Lo cual, en el pueblo, dio motivos para que las malas lenguas anden comentando que son medio papa y huevo, pero bueno, en los pueblos son así, chusmas y mal pensados).
Todo venía así de aburrido hasta que, un buen día, la muchachada se revoluciona ante la noticia de que una banda de rock de cierta fama venía a tocar a ese pueblo de porquería.
Al enterarse de esto, Jennifer, que siempre andaba caliente, le dice a Needy que se olvide de hacer planes con el pescado del novio para la noche, porque la tiene que acompañar al club donde iba a ser el recital.
La gansa de Needy obviamente acepta (las amigas feas siempre hacen lo que la linda dice. Generalmente además de feas también son medio boludas) y esa misma noche las dos terminan en una especie de cantina medio perdida en el medio de la nada, que de club tenía muy poco.
De todas formas, ni bien aparecen los miembros de la banda, Jennifer, que era mas fácil que la tabla del uno, se le va al humo al cantante y le empieza a buscar conversación y a histeriquearlo abiertamente.
“¡Que hacé papi! ¿Como te va lindo? ¿Te vas de viaje? No, por el bulto digo” le dice regaladísima.
Mientras tanto, la pobre Needy, que tenía menos onda que una bandera de chapa y, además, de ninguna manera iba a engañar a su noviecito, se quedaba ahí al costado sintiéndose medio incómoda y con cara de no haber entendido a que bulto se refería su amiga si el chico ese no traía ningún bolso.
En cuanto empieza el recital, Jennifer se pone adelante de todo y empieza a hacerle caritas y a tirarle unas sutiles indirectas al tipo, llevando una de sus manos cerrada hacia su boca haciendo un ligero movimiento de vaivén mientras mueve la lengua por el interior de sus mejillas.
“¿Le estás diciendo que se vaya a lavar los dientes?” pregunta Needy que la observaba medio extrañada y era mas boluda que el agua de los fideos.
“Si, si” le dice Jennifer mirándola con fastidio, mientras sigue entretenida en lo suyo.
En eso estaban cuando, de repente, misteriosamente se produce un cortocircuito y se empieza a prender fuego todo.
En segundos, se desata un terrible incendio que destruye por completo el lugar, y del que Needy y Jennifer apenas logran escapar con vida.
Una vez a salvo, Needy intenta hacer reaccionar a su amiga que parece haber quedado en shock, mientras ve horrorizada como el lugar se convierte en un infierno y hay gente que corre envuelta en llamas y gritando.
De repente, se aparece el pibe de la banda lo mas pancho tomándose un drink como si nada.
“¡Que cagada eh!” dice el muchacho “Decí que salieron”.
“Si” dice Needy “Pero mi amiga está mal”
“Uh no me digas. ¿Sabés que le puede hacer bien a tu amiga?” propone el rockstar “Venir a dar una vuelta en mi camioneta con los chicos de la banda”
“Nonononono. De ninguna manera. Ella no va a ir. Ella se viene conmigo” le responde Needy con tonito de maestra pero, antes de darse cuenta, Jennifer se había subido a la camioneta de los pibes y se había ido al carajo.
Needy se vuelve para su casa muy angustiada y enseguida lo llama al papafrita del novio y se pone a contarle todo lo que había pasado, pero en el medio de la charla siente que alguien le toca frenéticamente el timbre.
Lentamente baja a abrir toda cagada, y, en una escena nunca vista en la historia del cine de terror, cuando abre la puerta ya no hay nadie.
Vuelve a entrar y se va a la cocina a prepararse un fernet para calmarse un poco, cuando de repente se encuentra cara a cara con su amiga Jennifer que está toda sucia, con la ropa rota y casi completamente cubierta de de sangre.
“Uh ¿Qué pasó? ¿Chocaron?” pregunta la pavota de Needy.
Jennifer la mira sin decirle una palabra, se da vuelta, le abre la heladera, le saca un pollo al spiedo que había ahí guardado y se lo empieza a comer ahí nomás en el piso.
“Che, no es por nada pero ese es mi almuerzo para mañana. Si tenés hambre decime y te preparo algo. Me parece que es medio desubicado de tu parte agarrar comida de mi heladera sin pedir permiso ¿viste? Esto no es un tenedor libre. Además usá un plato por lo menos. No seas sucia” empieza a decir Needy en un tonito muy fastidioso, pero Jennifer la interrumpe pegándole un alarido monstruoso en la cara.
Después se ríe, le vomita todo el piso, se saca un moco, se lo pega en el pelo, le dice “Chau” eructando y se va medio tambaleando.
Needy se queda pasmada y pensando en el garrón que iba a ser tener que limpiar todo ese chiquero pero, también, como era sumamente perspicaz, sospechando que algo raro pasa con su amiga.
Al otro día, vuelven a encontrarse en el colegio, y, para sorpresa de Needy que ya no entiende nada, Jennifer está reluciente, deslumbrante y mas perra que nunca, actuando como si nada hubiera pasado, y totalmente ajena, además, al ambiente de pesar que reina en el ambiente debido a la tragedia del incendio.
Días después, y tras sucederse otras misteriosas y terribles muertes de hombres jóvenes, Needy comienza a tener extraños presentimientos y a ser perseguida por unas perturbadoras visiones de Jennifer en una versión demoníaca, por lo que deberá dejar de lado sus sentimientos para intentar descubrir que es lo que se oculta detrás del angelical rostro y las perfectas curvas de su mejor amiga.

Y desde aquí hasta el final, todo comienza a girar sobre lo mismo, hasta llegar a un desenlace tan poco elaborado y tan carente de originalidad que, fácilmente, uno lo puede presuponer sin demasiado esfuerzo casi desde el principio mismo de la película.
No conformes con eso, guionista y directora ofrecen una trama que carece casi por completo de “climax” ya que el misterio de la historia queda develado rápidamente, y únicamente se logra mantener algo de interés por el hecho de tener que esperar para saber que es lo que pasó con la protagonista luego de irse en la camioneta con los muchachos de la banda.
Mas allá de eso, el argumento no logra profundidad en ningún momento y solo se sostiene por las escenas de pretendido suspenso y los, por momentos, exagerados toques gore de ciertas escenas. Quizás la cosa podría haberse salvado con unos buenos efectos especiales, pero estos no solo no le aportan nada al relato, sino que son de una factura bastante pobre y no van mas allá del nivel de lo que podría verse en cualquier capítulo de la serie “Supernatural”.
La banda sonora, por otro lado, se nota innecesariamente estridente y únicamente sirve para hacer que todo termine pareciendo un largo video clip.
En cuanto a las actuaciones, obviamente el punto fuerte es la participación de Megan Fox, en el papel de Jennifer Check, y por punto fuerte no me refiero a su desempeño, por supuesto, que deja bastante que desear, pero eso, en definitiva, no le importa absolutamente a nadie. Lo importante es que la mina está tan pero tan buena, que toda la película se basa en mostrarla con violentos primeros planos y explotando casi al máximo el hecho de que la cámara la adora (al igual que todos los hombres presentes en la sala).
La acompañan Amanda Seyfried como Needy Lesnicky, Adam Brody como Nikolai, Johnny Simmons como Chipp, y J. K. Simmons como el Sr. Wroblewski entre otros.
La película fue dirigida por Karyn Kusama que también ha dirigido cosas como “Aeon Flux” y un episodio de la serie “The L Word” y que, bueno, es una mujer y mucho no se le puede pedir, salvo que sea realista y se vaya a lavar los platos, al igual que la guionista Diablo Cody ya que, ambas, se la creyeron demasiado.

Calificación: 2 Renegados (Regular tirando a mala. Una propuesta de terror adolescente, mediocre y para nada original, sostenida casi exclusivamente por la belleza de Megan Fox).

Recomendaciones: Si Ud. es hombre vaya a ver esta película. Es mala, si, pero Megan Fox es una cosa que no se puede creer de lo buena que está.
Si Ud. es mujer, no vaya, a no ser que quiera salir sintiéndose un bicho canasto y pasar deprimida el resto del día.
Si Ud. es hombre y va al cine acompañado de su mujer, ojo, porque puede ser peligroso el hecho de que no le pueda explicar por que a partir de ver la película, se larga a llorar cada vez que la mira.

Dato importante: Si después de todo esto aún no se decide a ver esta película, solo me queda una cosa por decirle: Megan Fox, en remerita corta, culotte, con medias deportivas tres cuartos, iniciando a su amiga en las delicias del lesbianismo.

Nada mas. Ahora puede decidir.

viernes, 2 de octubre de 2009

Algo para pensar...

”Como es arriba es abajo” dijo alguna vez Hermes Trismegisto en la Tabla de Esmeralda para significar, de forma alegórica, que todo lo que hay abajo, en la tierra, es como lo que hay arriba, en el cielo.

“Como es adentro es afuera” han dicho, a su vez, los sabios hindúes, para sintetizar la enseñanza de que para poder realizar los cambios en nuestro entorno, primero se debe realizar un profundo cambio interior.

Antiguas y profundas lecciones de sabiduría éstas, que lo que han intentado desde tiempos antiguos es hacernos comprender que, en el Universo, todo se corresponde, que todo está inevitablemente interrelacionado, que por mas individualistas que creamos ser, desde el principio y hasta el final de nuestra existencia física, solo seremos una ínfima parte del todo.

Por eso, con estos preceptos en mente, comprendiendo que nuestros cuerpos son en este plano de existencia únicamente los vehículos que se nos han proporcionado para transitar por esta vía a la que llamamos “vida”, y que nuestros pequeños microcosmos personales han de poseer, seguramente, su correspondencia en el macrocosmos que nos rodea, la pregunta hondamente filosófica de la semana es:


¿Es el ombligo el equivalente en nuestro cuerpo del Triángulo de las Bermudas en el planeta Tierra, y por eso es que parece atraer magnéticamente las pelusas hacia los abismos de sus profundidades? ¿Eh?



Se los dejo para que lo reflexionen.


Buen fin de semana.

martes, 29 de septiembre de 2009

Crítica de cine: SECTOR 9

Antes que nada, si algo habría que decir de esta película a manera de advertencia es que es rara. O, al menos, que no es una producción de formato convencional y que, por este motivo, habrá a quienes les encantará y la juzgarán como una verdadera perla, mientras que a otros, quizás, no les guste ni medio y salgan de la sala a las puteadas y pensando en ir a pedir que le devuelvan la plata de la entrada.
Es una película de ciencia ficción y extraterrestres, si, pero una que poco tiene que ver con aquellas a las que tal vez estemos acostumbrados.
Para empezar, está filmada con cámaras de mano, como si fuera un documental (por si no lo recuerdan, es un formato parecido al de “Cloverfield”, aunque en este caso por suerte usado con mas criterio y menos movimientos espasmódicos), y si bien su costo de producción fue millonario, lejos está de ser esa típica película pochoclera, apoyada en el carisma de alguna figura conocida interpretando al héroe que salva las papas en la última media hora, adornada con todo tipo de efectos especiales.
En este caso, mas bien, el punto fuerte y protagonista absoluto del argumento es el profundo mensaje social que se expresa y, a su vez, la soberbia radiografía que hace de nosotros, la humanidad, como especie.

Sinocsi

Es el año 1981 y la humanidad consigue, por fin, dar respuesta al antiguo interrogante de si habrá vida inteligente en el Universo, cuando, como peludo de regalo, se aparece sobre la ciudad sudafricana de Johannesburgo una gigantesca nave nodriza extraterrestre.
Las grandes potencias del mundo se ponen en alerta temiendo que este sea el principio de un ataque a gran escala de una civilización súper avanzada o algo así, pero el tiempo pasa y la nave no mueve ni un pelo (principalmente porque era una nave espacial y usualmente no tienen pelo) y solo se queda estacionada ahí, flotando sin hacer nada como una pavota.
Después de un tiempo y ya medio aburridos de esperar, al ver que estos marcianos pecho frío no le ponían onda a la cosa, las fuerzas terrestres envían a unos equipos especiales hasta la nave para que vean si le pueden hacer algún agujero por algún lado para meterse a chusmear que había adentro, y de paso para aclararles a los tripulantes, si es que los había, que acá, en la Tierra, llegar y no salir ni a saludar es de muy mala educación.
Una vez en el interior del ocni, lejos de encontrarse con seres altamente evolucionados y montones de cosas así deslumbrantes y copadas, los humanos se encuentran con que estaba lleno de unos bichos bastante fuleros, parecidos a langostas, todos mugrientos, enfermos, medio muertos de hambre y con olor a pata que, aparentemente, eran refugiados de su propio planeta.
“¡Puta madre!” se escuchó declarar a un importante líder mundial al enterarse de la noticia “Tras que tenemos pocos pobres acá, encima nos caen estos bichos de garrón. ¡Que suerte pa’ la desgracia m’hijo!” concluyó mirando a cámara y realizando una lograda imitación de Pepe Biondi .
Sin embargo, dado que, por lo que se podía apreciar, la nave se había quedado sin gasoil y no iba ni para a tras ni para a delante, y esos pobres bicharracos no tenían donde ir, un poco por quedar bien y otro poco porque descubrieron que traían algunas armas de alta tecnología y se las querían rapiñar, se decidió bajarlos, darles algo de comer, pegarles una enjuagada y dejarlos que se asienten mas o menos en un rancherío ahí en las afueras de la ciudad.
A raíz de esto se creó una agencia multi nacional privada llamada MNU (Multi Nations United), especialmente dedicada a ocuparse, a partir de ese momento, de todos los asuntos concernientes a los alienígenas mientras durara su estadía en nuestro planeta.
La cuestión es que estos bichos resultaron bastante confianzudos, y unos pocos años después ya andaban como pancho por su casa, mezclándose con la población y haciendo toda clase de quilombos (se mamaban, tocaban timbres y salían corriendo, le gritaban cosas a las minas que pasaban mientras se tocaban, sacaban fiado y después no pagaban, pateaban las bolsas de la basura, se robaban los sifones de la puerta, etc.) y esto, sumado a que eran bastante roñosos en sus costumbres, como que a la gente de ahí mucho que digamos no le gustaba, por lo que la relación se empezó a resentir y la convivencia y la hermandad solidaria intergaláctica se fue yendo cada vez mas al carajo.
Debido a eso, finalmente se tuvo que terminar cercando el asentamiento extraterrestre y prohibiéndole la salida a sus habitantes, cosa de que no se mezclaran con la población terrestre y se dejaran de hacer bardo.
A partir de entonces el sitio fue denominado como Sector 9, y se convirtió en una especie de favela alien en la que convivían, además, con una pandilla de nativos insurgentes traficantes de armas, algunas trolas medio baqueteadas y pibes chorros fumapaco.
De todas formas, esto tampoco conformó a los ciudadanos de Johannesburgo que vivían en los alrededores, mas que nada porque los aliens, como no tenían televisión ni yerba y a los preservativos se los comían creyendo que eran chicles globo, se entretenían teniendo aliencitos, y el asentamiento se hacía cada vez mas y mas grande, lo cual daba lugar a que cada vez mas seguido se siguieran generando incidentes y hechos de violencia por parte de ambos lados.
Incluso del lado de los extraterrestres había uno medio gordo, con voz algo gay, que se la pasaba provocando y diciendo “¡¡¡Tssk clic grrrrock prrrp tic tic grrooomp click grrrick toc!!! (Traducción: “¡¡¡Los odio!!! ¡¡¡Odio a la puta oligarquía terrícola!!! ¡¡¡Odio sus casas, sus autos, su plata!!! ¡¡¡Los oddddiooo!!!).
Tanto se fue pudriendo el asunto que, al final, a la MNU como gran solución no se le ocurrió mejor idea que armar un operativo consistente en mudar a todo el langosterío alienígena a una especie de campo de concentración cercado ubicado bien lejos de la población.
Para ello, y en un afán de darle cierta legalidad al hecho, primero debían lograr que cada una de las mas o menos dos millones de langostas marcianas se dignaran a firmar un formulario de consentimiento del desalojo, cosa que no resultaría nada fácil ya que los aliens eran feos, sucios y quilomberos pero no boludos.
Para encabezar este operativo, el Director de la MNU designa a su yerno Wikus van der Merwe, un cuatro de copas muy entusiasta pero bastante pelotudón que, ya durante la primer jornada del operativo y luego de haber tenido no pocos inconvenientes, mientras estaba requisando uno de los ranchos, por hacerse el pistola y manipular cosas que no conoce, accidentalmente se salpica todo con un líquido medio raro.
Aunque al principio lo único que le preocupó fue la cagada a pedos que se iba a ligar de parte de su mujer por haberse manchado la camisa, a las pocas horas comenzó a pensar que quizás la cosa podría ser un poco mas grave cuando empezó a sentirse enfermo, le salió una cosa negra de la nariz y se le empezaron a caer la uñas y los dientes.
Al poco tiempo, después de descomponerse, vomitar, y hacerse lo segundo encima, termina internado en un hospital, donde los médicos le confirman que algo no está bien con su salud, principalmente luego de ver que, además de todo lo que le pasaba, una de sus manos había mutado en una especie de pinza de tres dedos.
Este hecho, de inmediato llamó la atención de los científicos del MNU que desde hacía veinte años habían estado intentando infructuosamente hacer funcionar las armas que les habían robado a los extraterrestres y habían fracasado por estar codificadas para su ADN.
Intuyendo que, de alguna manera, el ADN de Wikus se había fusionado con el ADN alienígena, enseguida lo vieron como el elemento fundamental que habían estado necesitando para lograr su objetivo, por lo que le pidieron que se copara y los dejara cortarlo en pedazos para hacer experimentos.
A Wikus no solo no le convenció mucho la idea sino que hasta se lo tomó a mal, se puso medio loquito, rompió todo, renunció a su Obra Social, fajó a un par de médicos, le tocó el culo a una enfermera y se dio a la fuga.
A partir de ese momento, y merced a una estrategia promulgada por su mismo suegro (que a esta altura ya queda claro que no se lo bancaba ni un poco) de hacerlo quedar como un terrorista traidor a la Tierra que se vendió a los aliens, Wikus debe renunciar a su esposa (principalmente porque el divino del suegro le dijo que lo que le pasaba era por empomarse a una de las langostas), a su familia y a todo lo que conocía para convertirse en un mutante fugitivo que solo encontrará refugio en el sordido Sector 9.
Una vez allí, accidentalmente descubrirá el secreto que se esconde en ese lugar y, con él, la esperanza de volver a la normalidad y recuperar su vida pero, para conseguirlo, deberá necesariamente formar inesperadas alianzas y enfrentar no solo a los escuadrones de la MNU que lo buscan sin descanso, sino también a toda clase de peligros para los que nunca pensó estar preparado.

Mas allá de algunos de los primeros tramos que pueden resultar algo lentos, la película logra captar, casi desde el principio, el interés en la trama, la cual por momentos se torna dura, con algunos destellos que muestran con decidida crudeza la intolerancia y la crueldad de que somos capaces como especie, y este hecho, sumado al de presentarse en este formato de tipo documental, sin dudas, le suma un particular toque extra de realismo a la historia que resulta muy bienvenido.
Esto está sustentado, obviamente, por la excelente factura de los efectos especiales y sonoros, con los cuales han logrado que los personajes generados digitalmente (todos los aliens, por ejemplo) se vean perfectamente integrados a la acción y no desentonen en ningún momento.
A pesar de lo que podría temerse luego de los primeros minutos, la acción y la dinámica argumental van incrementándose con el correr de la película, logrando un ritmo entretenido, con muy pocos altibajos, y que se incrementa notablemente hacia el final de la cinta.
En cuanto a las actuaciones, a pesar de haber convocado a actores que no son muy reconocidos en el medio, se ha logrado realizar un trabajo por demás convincente, sobrio y que se complementa correctamente con el resto de la cinta y el sentido que se le quiso dar.
Ellos son: Sharlto Copley como Wikus van der Merwe, David James como Koobus, Jason Cope como Christopher Johnson, Mandla Gaduka como Fundiswa Mhlanga, y Vanessa Haywood como Tania entre otros.
La película fue dirigida por Neill Blomkamp y producida por Peter Jackson.

Calificación: 3 Renegados y medio (Buena. Una gran propuesta de ciencia ficción presentada de manera original, de excelente realización y sustentada por un argumento duro y no poco realista acerca de la naturaleza humana).

Recomendaciones: Si Ud. espera ver algo como “Dia de la Independencia” no vaya, porque va a salir caliente.
Si a Ud. le gustan las películas con marcianos raros y cosas medio asquerosas vaya que le va a gustar.
Si Ud. le tiene miedo a los bichos no vaya porque puede salir traumado, o capaz que grita en medio de la función y es un papelón.