Bueno, la cosa es así; estuve yendo al cine y no hice las críticas correspondientes.
Si, así como lo oyen (con los ojos).
Desde la última crítica me vi cuatro películas y no comenté ninguna de ellas.
“¿Y por que?” estarán diciendo ahora con tonito desaprobador, mientras comienzan a imaginar un sin fin de reproches, quejas y lamentos.
“Esa pregunta de tan obvia es casi boluda” responderé yo mientras llevo mis manos a la cintura y río echando la cabeza hacia atrás sin saber muy bien por que hago ese gesto “Parece que hay que repetirles las cosas veinte veces para que les entre en la cabeza. No es por criticar pero me parece que son medio duritos. Bueno, no importa. Les repito: No lo hice, en primer lugar porque, como ya he dicho, ando bastante ocupado.Y en segundo lugar, porque en los momentos en los que no estoy bastante ocupado, sinceramente no me dan muchas ganas de ponerme a escribir. Y no por vago, o porque esto de no estar ganando plata me tenga medio desmoralizado, sino porque teniendo en cuenta que cuando pongo en la balanza (porque yo tengo una balanza para estas cosas) de un lado el tiempo y el esfuerzo que me demanda el hacerlo, y del otro la respuesta del público (o sea, ustedes, manga de ingratos), el resultado realmente suele ser bastante poco favorable”.
Y no digo esto para mandarme la parte, o para hacerlos sentir culpables (que, de hecho lo son. Todo es su culpa. Pero dejémoslo así. No importa) pero, por si no lo saben, esto de escribir críticas no es soplar y hacer botellas. Al contrario. Incluso con mi inconmensurable talento es una trabajito que tiene sus bemoles y lleva su tiempo. Bueno, de hecho soplar y hacer botellas tampoco es tan fácil como parece. Una vez vi un documental y es bastante jodido. Hay que tener una habilidad bárbara. La verdad no sé por que el dicho menciona esta actividad como ejemplo de algo fácil. Habría que averiguar de donde viene esto.
Bueno, la cuestión es que, contrariamente a lo que podrían suponer, esta es una situación que mucho no me complace.
O sea, no es que no lo hice y me da lo mismo.
Obviamente tampoco es que pierdo el sueño y vivo con remordimientos y rasgándome las vestiduras (y menos con lo cara que está la ropa), pero como sucede que entre mis tantísimas virtudes está la de ser tremendamente responsable cuando me propongo algo, ahora es como que tengo la incómoda sensación de haber dejado algo inconcluso, y esto es algo que me tiene medio molesto.
Es como que siento que estoy debiendo algo. Y no me gusta.
Por eso, en un esfuerzo casi sobrehumano y con el solo fin de quitarme esta piedra del zapato (o sea, lo hago por mi, mas que nada), dejo aquí estos mas o menos breves comentarios de las películas vistas, a fin de poner las cosas en orden y quedarme tranquilo con mi conciencia (y con mi aparentemente cada vez mas evidente trastorno obsesivo):
2012
Típica producción de cine catástrofe que aprovecha el temita este de que, según el calendario Maya, en un par de años el mundo como lo conocemos va a llegar a su fin y vamos a volar todos en mil pedazos.
La historia se centra en un tipo que es escritor y que, medio de pedo, se entera de que como no es joda eso de que el planeta de verdad se está yendo al carajo, en algún lugar super secreto en China los gobiernos están construyendo como unas especies de arcas con el propósito de salvar de la hecatombe a lo mas selecto de la humanidad (Sería una cosa así como el arca de Papá Noel de La Biblia, solo que esta vez son cuatro y fabricadas por los chinos).
La macana es que para que te dejen subir a una de estas naves salvadoras, o se debe ser alguien muy muy importante o, en su defecto, contar con los millones de dólares que sale el pasaje.
El protagonista obviamente no es importante y no tiene un mango, pero es muy caprichoso y bajo ningún concepto se resignará a quedarse a pata viendo como el planeta se rompe todo y los océanos se tragan a los continentes con montañas y todo, así que agarra a su familia (incluyendo al nuevo macho de su ex mujer porque es un tipo así muy liberal y moderno), y se los lleva en un arriesgado y vertiginoso viaje a través de medio mundo, mientras éste (el mundo, no el tipo) se cae a pedazos.
Así, este grupo de personas comunes y corrientes deberá enfrentarse a volcanes en erupción, tormentas, gigantescos terremotos, marchas piqueteras y demás tipos de desastres naturales, con la única meta de llegar a tiempo a las arcas y conseguir subirse de garrón a alguna sin que los agarre el chancho, para así salvar sus miserables e inútiles vidas.
La película resulta medianamente entretenida y se sostiene casi exclusivamente por la factura y la dimensión de los efectos visuales y sonoros, especialmente en las secuencias de desastre, que realmente están muy bien logradas.
Por lo demás no presenta nada especial, el mensaje final es previsible, y no dista demasiado de todas las otras películas sobre el fin del mundo que se han visto.
Calificación: 2 Renegados y medio (Regular. Entretenida y visualmente impactante pero nada mas).
AVATAR
Una película de ciencia ficción futurista en la que la animación virtual de última generación logra dar vida a un mundo fascinante e hipnótico, en una historia que atrapa desde el primer momento.
Todo transcurre en un planeta llamado Pandora, una especie de paraíso natural primitivo y extremadamente peligroso, en el cual se halla instalada una colonia minera terrestre dedicada a la extracción de un extraño y muy valioso mineral inexistente en la Tierra.
La macana es que descubren que el yacimiento mas grande y rico del planeta se encuentra justo justo debajo de un gigantesco árbol que resulta ser el hogar de una tribu de Na’vis, los habitantes nativos del lugar; una raza de aspecto humanoide, de dos y medio a tres metros de altura y piel azul, que viven en perfecta armonía con su exuberante medio ambiente, en una relación casi simbiótica con todo lo que los rodea y profesando un profundo respeto por todas las criaturas con quienes comparten el planeta.
En un principio, la idea de los “invasores” terrestres fue la de, mediante la diplomacia y la buena onda, convencer a los Na’vi de que se muden a otro lado cosa de poder tirar el árbol a la mierda y así poder empezar a extraer todo el mineral, pero resultó que estos indígenas azules eran bastante tercos y, no solo no se coparon con la idea de irse, sino que además cada dos por tres se les retobaban, y los sacaban carpiendo a flechazos.
Los terrestres insistieron ofreciéndoles de todo: hacerles caminos, un barrio con salita de primeros auxilios, darles planes trabajar, subsidios, cajas PAN, fútbol gratis y demás, pero nada resultó. Los Na’vi no se movieron de su querido árbol.
Debido a ello, entonces, es que se pone en funcionamiento el proyecto Avatar, consistente en la creación de bio-organismos de aspecto similar a los Na’vi cuyos ADN son mezcla de humano y pandoriano, y que son controlados remotamente a través de una especie de link mental por un operador entrenado para ello.
Esto de brinda a los frágiles humanos una forma de circular libremente por la superficie de Pandora sin sufrir los efectos tóxicos de su atmósfera y, además, les da la posibilidad de infiltrarse en la tribu y hacerse amigo para ver después como los pueden garcar.
El plan venía bien hasta que, a uno de estos operadores, cuyo avatar estaba casi por completo desarrollado y listo para salir, justo se le ocurre estirar la pata, por lo que, a fin de no desperdiciar la inversión (porque si se muere el operador donante de ADN el bicho es inservible y hay que tirarlo a la basura) se decide reclutar de emergencia a su hermano ya que tienen el mismo ADN (por esto de que son hermanos) y sería el único capaz de generar la conexión necesaria con el ávatar huérfano.
Este tipo es Jake Sully, un joven marine que merced a una herida recibida en el campo de batalla se quedó inválido y anda en silla de ruedas, por lo que sus compañeros le pusieron el apodo de “El Transformer”.
De esta forma, y a pesar de no haber recibido el entrenamiento de operador necesario, Jake logra establecer una conexión perfecta con su avatar y, gracias a eso, logra volver a experimentar la felicidad de poder caminar nuevamente, entre otras cosas.
Sin embargo, ya en su primera misión de reconocimiento en la selva pandoriana medio por hacerse el piola termina perdido y siendo atacado por peligrosas bestias alienígenas que se lo quieren cenar con papas.
Todo hubiera terminado allí para el pibe, de no ser por la oportuna intervención de Neytiri, una bella nativa (Bella para ellos. Aunque viéndola con cariño, tan mal no estaba la flaca) que lo salva de una muerte segura.
Después lo re caga a pedos por andar solo por ahí y le dice que se vaya a donde pertenece, pero el flaco se le pega y la empieza a seguir, un poco porque sin ella seguro que se perdía otra vez y otro poco porque hacía mucho que no la ponía y cualquier cosa le venía bien.
La mina medio que se lo quiere sacar de encima, pero recibe una señal de la naturaleza que le hace cambiar de parecer y termina aceptándolo y haciéndose amiga.
A partir de ese momento, ambos comienzan una relación de aprendizaje mutuo que poco a poco comienza a cambiar el modo de ver las cosas de Jake, quien finalmente termina por enamorarse no solo de su compañera, sino de la vida misma de Pandora.
Esto, inevitablemente, lo llevará a tener que enfrentarse a su propia raza en una desigual batalla para defender esta nueva tierra y a todos sus habitantes.
Argumentalmente la historia es llevadera y no decae en ningún momento, intercalando espectaculares y vertiginosas escenas de acción con momentos algo lentos en los que parece que todo entra como en un remanso.
Sin embargo, indudablemente todo queda opacado de inmediato ante la exquisita espectacularidad visual de esta producción.
Realmente presenta un colorido y una nitidez extraordinarios y eso, sumado al impresionante trabajo realizado con la animación virtual y la captura de movimientos, hacen de esta película algo digno de verse y disfrutarse en pantalla grande.
Es tan cuidada la realización, que uno logra olvidarse por completo de que lo que esta viendo, en realidad, no existe. Desde lo visual es magia pura.
Calificación: 4 Renegados (Muy buena. Una clásica historia de amor y heroísmo con una realización deslumbrante. Imperdible).
ASESINO NINJA
Un peliculón de artes marciales como hacía mucho que no se veía en el cine. Sangre y violencia a montones, buenas escenas de lucha y una medida exageración de todo, típica del estilo de los mangas japoneses pero trasladada a la pantalla.
La historia se centra en la vida de Raizo, un ponjita huérfano que fue adoptado por el Clan Ozunu, una especie de secta liderada por un japonés bastante jodido llamado Ozunu (si, por eso el clan se llama así) cuya finalidad era la de reclutar así a pibitos huérfanos para convertirlos, luego de años de un estricto y doloroso entrenamiento, en letales ninjas asesinos.
Fue allí donde Raizo comenzó a forjar una íntima y secreta amistad con Mika, una japonesita bastante copada que con el tiempo se fue convirtiendo en su refugio ante la crueldad y la dureza que le imponía la rigurosa vida como miembro del Clan.
Claro que fueron pasando los años, los chicos fueron creciendo y, obviamente, esa amistad se fue convirtiendo en calentura, hasta terminar los dos así medio enamorados.
La cosa iba mas o menos bien hasta que, un día, la mina se da cuenta de que mucho no le iba esto de convertirse en asesina y se mandó el intento de escaparse.
El Maestro Ozunu se enteró y, re ofendido por tamaño acto de ingratitud, mandó a que la capturaran y se la trajeran para castigarla.
Lo triste es que el castigo fue el de asesinarla enfrente de todos, cosa que sirviera de ejemplo por si había algún otro que tenía intenciones de hacerse el piola y abandonar el Clan (parece que el viejo se tomaba las cosas muy a pecho).
Esto marcó de por vida a Raizo, quien el día de su graduación (el examen final era un multiple choice, resolver dos ecuaciones de tres incógnitas y matar a un tipo para robarle un reloj) decide que él tampoco quiere andar por la vida matando gente porque si, por lo que se rebela contra el Clan y lo abandona.
Obviamente el Maestro Ozunu se lo toma para la mierda y manda a que lo persigan y lo asesinen hasta matarlo cueste lo que cueste.
Raizo, a su vez, usará todo lo aprendido justamente en contra de los que hasta ese entonces eran sus compañeros, no solo para mantenerse con vida, sino también para cumplir con su juramento de destruir el Clan Ozunu y asesinar a su líder por haber sido un viejo tan hijo de puta.
La película impacta ya desde el comienzo mismo. Es muy dinámica, vertiginosa por momentos, con escenas de peleas fantásticas, realizadas con un efectivo manejo de cámaras y unos efectos visuales de gran calidad.
El guión acompaña y brinda un sustento efectivo a la espectacularidad de los acontecimientos, algunos quizás un poco exagerados pero, indudablemente, efectivos y muy a tono con el estilo semi fantástico o casi místico que siempre rodeó a los ninjas.
Hay mucha sangre (mucha) y mucha violencia (mucha también) pero realmente es una película que se disfruta (salvo que uno sea de estómago débil. Ahí no la va a disfrutar tanto porque quizás termine descompuesto).
Cabe destacarse que el papel principal, Raizo, lo hace un cantante pop coreano (o japonés, o chino, no se, son todos iguales) llamado Rain y de quien se dice que es como el Ricky Martin de allá y que, a pesar de eso, lo hizo bastante bien.
Esto lo aclaro porque cuando lo vean capaz que se confunden y creen que el papel protagónico lo hizo Luciano Pereyra, porque es igual.
Calificación: 4 Renegados (Muy buena. Violencia y sangre al por mayor en una propuesta de gran realización que hacía falta en este género. Absolutamente recomendable. No apta para impresionables).
SHERLOCK HOLMES
Es el arribo a la pantalla grande de este legendario personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle, con una historia que sirve como presentación, y augura el inicio de lo que será, seguramente, una exitosa franquicia.
Argumentalmente no hay mucho para decir.
Todo se inicia cuando Holmes y Watson logran aprehender a un evasivo criminal practicante de artes oscuras llamado Lord Blackwood, el cual luego es condenado a muerte y ejecutado en la horca.
Tiempo después surgen rumores de que Blackwood ha logrado volver del mas allá y anda por ahí asesinando uno a uno a los miembros de una sociedad medio secreta compuesta por políticos y tipos así muy influyentes, con el propósito de convertirse en su nuevo líder y, desde allí, instaurar un nuevo orden mundial.
Es entonces cuando Holmes y su fiel compañero, el Dr. Watson, son convocados nuevamente para resolver el intrigante misterio de la resurrección de Blackwood y, a su vez, para intentar poner fin a sus maquiavélicos planes.
Quizás para los que estén familiarizados con los libros esta película no consiga hacerles justicia, sin embargo no deja de ser una buena propuesta desde el punto de vista de lograr una decente introducción de estos personajes en el cine.
Si bien el ritmo por momentos decae un poco, la historia se sostiene y es entretenida.
Las actuaciones, en especial la de Robert Downey Jr. es de lo mas destacable, juntamente con la ambientación y los escenarios.
Básicamente la película ofrece lo que se espera y no mucho mas.
Calificación: 3 Renegados (Buena. Una aceptable presentación del legendario detective que cumple con su objetivo: entretener y punto).
Ufff. Listo. Ahí está.
Aaahhhhh. Que alivio. Ya me siento mas tranquilo.
Ya no debo nada. Todo está en orden.
viernes, 22 de enero de 2010
Críticas de cine express ... y atrasadas
Publicado por Renegado siendo las 1:16:00 p.m. 10 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Espectáculos y Entretenimiento
lunes, 11 de enero de 2010
Esto es tan de relleno que ni título tiene
Hoy es lunes y tengo una pila de cosas que hacer. Literalmente. Una pila. En serio. Y para que vean que no les miento, aguárdenme un cacho que ya mismo voy a proceder a tomar una regla y a medir la altura de la mencionada pila.
Ya está. Casi diez centímetros de altura. No es poco, considerando que son papeles y, no se si lo saben, pero el papel es medio finito.
Eso es lo que debería estar haciendo ahora. Revisando esos papeles y cargando datos, números, prácticas, cuentas y demás cosas así terriblemente aburridas y monótonas.
¿Y lo estoy haciendo? ¡No! Obviamente que no, porque estoy escribiendo esto.
"¿Y por que no está trabajando señor?" preguntará algún botonazo chupamedias de la patronal con cara de asombro.
"Porque no tengo ganas" responderé yo, mientras enciendo un cigarrillo y luego lo apago de inmediato porque yo no fumo.
Y es cierto. La verdad es que no tengo ganas. Además tengo tiempo para hacerlo. Tengo toda la semana. No tengo idea si son cosas urgentes o no, pero yo tengo toda la semana para terminar esto. Porque si. Porque yo digo. Y porque si el que me dio estos papeles obviamente los tuvo durmiendo tirados en algún montón por ahí durante semanas, es evidente para mi que urgente no debe haber nada. Y si lo hay, que le vayan a cantar a Montoto. Me los hubieran dado antes. Yo tengo mis tiempos. Y mis tiempos, he decidido que sean laxos y relajados. Y al que no le guste que se vaya a hacer un enema con témpera y a pedorrearse una obra de arte pop. A mi, sinceramente, me importa un rábano.
He decidido no calentarme mas.
Pero claro, no me dejan. Me la ponen difícil.
Porque hay novedades. Y no son buenas.
Resulta que hoy, justo hoy y sin previo aviso, volvió la mascota administrativa lameculos del jefe luego de su prolongada licencia.
Se acabó la paz (o al menos esta cosa relativamente parecida a la tranquilidad que me daba, al menos, el no compartir el espacio físico en el que me encuentro).
No saben lo feliz que me puse. Chocho estoy. Estoy tan contento que rompería todo y me iría al carajo.
Otra vez a soportar las escenitas preparadas, los histeriqueos infantiles y las vomitivas demostraciones de “excelente relación de trabajo” que estos dos paparulos se esmeran en representar para la gilada. Que suerte. Que lindo. Que divertido.
Ella no cambió nada, salvo el peinado. Podría explayarme en los detalles, pero me voy a abstener de hacerlo. No quiero ser malo. Es tentador, pero no.
El gusano está feliz. Se le nota. Se le nota mucho. Otra vez tiene a alguien dispuesta a escucharlo vanagloriarse de si mismo y a decirle todo que si. Se nota que lo estaba necesitando. Con ella ausente, las únicas personas que le hablaban (porque la verdad es que nadie lo traga, aunque no se lo demuestran abiertamente porque son todos cagones) eran dos viejas forras y fuleras y eso, obviamente, no era tan satisfactorio.
Pero ahora todo es como antes.
Ahora volvió su favorita. Su mano derecha. Su protegida. Y él está feliz.
Ella sigue tan molesta, arrastrada y patética como siempre.
Ni bien llegó, lo primero que hizo, luego de ir a hacerse la linda a la oficina de su amo por supuesto, fue poner su estúpida radio con esas músicas grasas latinas medio romanticonas insoportables. Y la pone fuerte. O sea, lo suficientemente fuerte como para que a mi, que estoy enfrente, me moleste.
Se ve que el tiempo de descanso hizo que se le adormeciera un poco el instinto de supervivencia y conservación, pobrecita. No se da cuenta de que es Enero, que yo todavía no salí de vacaciones, y que tengo las pelotas muy llenas y todos mis marcadores de los niveles de paciencia, tolerancia y serenidad en rojo.
En cualquier momento la ahorco con el cable del mouse.
En fin …
Hoy es un día así.
Recién empieza la semana, y todavía falta bastante para salir de vacaciones.
La puta que vale la pena estar vivo …
Publicado por Renegado siendo las 12:49:00 p.m. 13 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Cosas mías, Momentos mentales
viernes, 8 de enero de 2010
Buenas ¡Feliz año! Ah ¿Ya pasó? Bueno ...
Juro que tenía la intención de escribir antes, pero estuve tan pero tan ocupado que no hice tiempo.
No, en serio. ¿Qué arquean las cejas y se muerden el labio inferior al tiempo que realizan un ligero movimiento ascendente con su cabeza? Si les digo que estuve ocupadísimo es porque estuve o-cu-pa-dí-si-mo. De verdad.
¿Cómo van a pensar que no escribí nada desde el año pasado porque no tenía ganas? ¿Qué se piensan que soy? ¿Un vago? No, chiquitos, no. Soy una persona con muchas responsabilidades, nada mas. Tengo trabajo, tengo una vida, tengo… un mundo de sensaciones, un mundo de vibraciones, que te puedo regalar ... tengo, dulzura para brindarte, caricias para entregarte, si tu me … bueno ... perdón … me fui un poco de tema. Es que estos últimos días los noticieros medio que me quemaron la cabeza con el tema de la estirada de pata de Sandro.
En fin, la cuestión es que aquí estamos, comenzando un nuevo año y decididamente dispuesto a … a ... eehhhmmm ... bueno, a nada en particular. Cundo mucho a seguir como venía, haciendo lo que pueda.
Ustedes bien saben (me refiero a los cuatro o cinco loquitos que leen este coso desde hace un tiempo prudencial) que no considero a mi año terminado sino hasta el momento en que salgo de vacaciones (lo cual sucederá dentro de un mes mas o menos), así que, técnicamente, yo aún estoy transitando el año viejo, por lo cual estoy agotado, y con pocas ganas de hacer cualquier cosa.
Por eso, no me pidan que cabecee porque recién me peiné. Esto es lo que hay,
El año que viene (o sea, en Marzo) vemos si le ponemos mas onda.
De todas formas, y para que no quede tan en evidencia que esto es algo así como un artículo medio de relleno, una cosa hecha así medio a las apuradas como para poner algo y evitar que piensen que el blog está abandonado, dado que hoy es viernes y yo sé que están esperando con ansias la pregunta del día, les dejo algo grosso para que se entretengan.
Les dejo esssta... esta consigna que tiene que ver con el mensaje de sabiduría y reflexión que les obsequié en el artículo anterior, y que, a fin de que no quede únicamente como un montón de palabras vacías, podemos transformar en algo mas concreto.
La cosa sería así:
Dado que estamos mas o menos de acuerdo en que para cambiar lo que no nos satisface de nuestras vidas, debe ser uno el que tome la decisión de jugársela y moverse en busca de lo que desea, les propongo que hoy, en este solemne día, aquellos que se atrevan y tengan las agallas para hacerlo, dejen plasmadas en los comentarios a manera de contrato público, cuales son esas cosas que este año están dispuestos a cambiar de una vez por todas, o cuales son las metas que quieren lograr, o los proyectos que piensan concretar.
Sin límites, pueden hacer una lista larga o poner simplemente aquello que les resulte de mayor importancia.
Así, dentro de un año, si me acuerdo, si llego vivo, y si todavía este sitio existe, mediante un link a este artículo, recuperamos las listas y vemos cuantos podrán decir orgullosos que han logrado saborear las mieles del éxito, y cuantos habrán de agachar la cabeza y revolcarse un vez mas en el hediondo barro del fracaso y la frustración.
Tengan en cuenta que esto será leído por millones (bueno, miles … en realidad, cientos … bueno, bueno, serán como diez o doce pero son muy chusmas y se lo van a contar a mucha gente), de personas, o sea que si fracasan, será un fracaso público y vergonzoso.
Bueno, ahí tienen. Un ejercicio solo para valientes.
A ver cuantos se animan.
(Teniendo en cuenta que preguntando una boludez casi nadie comenta, supongo que con algo como esto deberé considerarme afortunado si junto dos o tres comentarios, pero, como dije antes, estoy en una altura del año en la que todo me resbala. ¡Ahí está! Esa será una de mis metas para este año: dejar de hacerme problemas por todo. Ah, y también comprarme el auto ¿Ven? No es tan difícil).
Y no es por meterle presión ni nada de eso, pero sepan que tener pensado algo y no animarse a dejarlo por escrito, ya es un fracaso en si mismo, ya que indica que saben que no tendrán la confianza o el valor suficiente como para lograrlo.
No se. Eso dicen.
Buen fin de semana.
Publicado por Renegado siendo las 1:36:00 p.m. 9 almas generosas han dejado un comentario
miércoles, 30 de diciembre de 2009
No lo iba a hacer...
Peeeeeeero, como para Navidad no pude escribir nada porque no tuve tiempo (Ni demasiadas ganas. Sepan disculpar. A esta altura sinceramente ya es un milagro que me levante a la mañana) ahora no puedo no dejarles a ustedes, mis queridos y escasos lectores, un saludo de fin de año; no porque sino quedaría mal y por ahí se me ofenden y dicen “¡Ah pero mirá este roñoso! Todavía que venimos y le leemos las giladas que escribe no es capaz ni de dejarnos un mísero saludo para las fiestas. Que tipo vago y desconsiderado. Que barbaridad. Si no fuera que es tan pero tan atractivo sería una porquería de persona” o cosas por el estilo, sino porque me siento completamente impregnado de amorosos sentimientos y buenos deseos que necesito compartir con aquellos que me han acompañado durante este año.
No, mentira ... Que la inocencia les valga (Si, ya se, el Día de los Inocentes también ya pasó. Bueno, que se le va a hacer ... Peor es nada).
La verdad es que lo hago porque sino queda medio mal y hay que cuidar las apariencias (y tiene que parecer que me importan sus sentimientos y que yo mismo tengo sentimientos y eso. Claro que no es así. Yo soy hombre y los hombres no tenemos sentimientos. Esas son cosas de mujeres y de putos).
De todas formas, si están esperando que me lance ahora a escribir una generosa sucesión de buenos deseos, llenos de optimismo, esperanza, afecto y otras cosas así medias sentimentaloides como hace la mayoría, pónganse cómodos y sigan esperando porque no lo voy a hacer.
Si les voy a dejar, en cambio, una verdad irrefutable, realista y llena de sabiduría.
Una verdad de esas que seguramente no les gusta escuchar porque hace temblar los cimientos mismos de sus pequeños y frágiles mundos de fantasía, llenos de arco iris, unicornios, flores y hadas mágicas.
Una verdad que solo aquí van a encontrar, porque aquí no nos andamos con vueltas ni eufemismos. Mayormente porque no tengo idea de lo que es un eufemismo. Y, dicho sea de paso, tampoco tengo idea de por que puse “andamos” así en plural, si en realidad estoy solo.
Bueno, la cosas es que, les guste o no, esto algo que deben saber.
¡Ya es hora de que crezcan, caramba!
Presten atención:
Por mas que todo el mundo les desee que tengan un feliz y próspero año nuevo, el año que viene va a ser tanto o mas choto y miserable de lo que fue este que se termina.
Y esto es así, simplemente, porque con los deseos solos no hacemos nada, por mejor intencionados que estén.
Que el año que viene sea mucho mejor que este que pasó, depende única y exclusivamente de cada uno, de las decisiones que tomen, de los riesgos que estén dispuestos a correr, y de las ganas, verdaderas ganas, que tengan de cambiar de una buena vez lo que no les gusta de sus vidas.
Si son de los que por estas fechas suelen decir “por fin se terminó este año de mierda” llenos de frustración y sintiendo que siguen estancados y sin grandes perspectivas, sepan que lo único que va a evitar que dentro de un año estén diciendo exactamente lo mismo, es el valor con el que estén dispuestos a vivir cada día del nuevo año que comienza.
Porque que el año que viene sea un feliz año, no depende mas que de lo dispuestos que estén a lograr que así sea.
Porque ser feliz, mas allá de todo y a pesar de todo, es una elección. Nada mas.
Y así, luego de haber iluminado un poco sus caminos, y haberles dejado gratuitamente una enseñanza de libro de autoayuda de sesenta pesos, procedo a retirarme (Levitando, por supuesto, como lo hacemos los seres iluminados).
A todos los que durante este año pasaron por este sitio, gracias por la compañía.
Y espero, sinceramente, que logren hacer del año que viene un verdadero feliz año nuevo.
Será hasta entonces.
Publicado por Renegado siendo las 1:00:00 p.m. 10 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Cosas mías
viernes, 18 de diciembre de 2009
Yo no soy Papá Noel. No insistan
Desde hace dos semanas, con mi mujer estamos en plena campaña para comprar los obsequios de Navidad para la familia.
Todos los santos años, mas o menos desde Noviembre empezamos a decir que vamos a ir comprando los regalos de a poco, con tiempo, para no tener que andar después a última hora como desaforados, luchando contra esa marea de boludos que también dejan todo para último momento y andan corriendo como desquiciados matándose por alguna chuchería pedorra en cuanto local encuentren con las puertas abiertas.
Obviamente, lo que todos los años sucede es que terminamos como dos desaforados luchando contra la consabida marea de boludos desquiciados porque, al final, jamás compramos nada y debemos andar a las corridas a último momento como el resto de los mortales.
Pero este año no.
Este año nos pusimos la pilas, le pusimos onda, y nos dedicamos desde hace un tiempo a concretar el plan.
Y casi casi lo logramos.
Y digo casi porque hasta hoy, a escasos días de la fecha, tenemos resuelto digamos el 90% de la situación. O sea, la familia está cubierta y tendrá sus obsequios.
Solo se nos quedó en el tintero el pequeño detalle de que nos olvidamos de comprar los regalos para nosotros.
Esto significa que esto va a tener que realizarse en el día de mañana.
¿Y que día es mañana?
Es el último fin de semana antes de la Navidad.
O sea, es el día en que la gran mayoría de la marea de boludos que dejan las cosas para último momento va a salir con los ojos desorbitados y las fauces babeantes a invadir cuanto comercio, calle comercial o sitio de regalos exista en kilómetros a la redonda.
Y en esas condiciones, yo que odio comprar regalos (no porque no quiera regalar, sino porque nunca sé que comprar salvo que me lo pidan directamente), y mi mujer que adora comprar pero que es terriblemente hinchapelotas a la hora de elegir algo, una vez mas debemos lanzarnos a la epopeya de conseguir, sino lo que deseamos, al menos algo medianamente decente (y por mi parte espero que también baratito) para poner al pie del árbol.
Y encima creo que para mañana pronostican lluvia.
Va a estar buenísimo. No puedo esperar a que llegue mañana. Que lindo día va a ser mañana. Uy si ...
(No quiero ser pesimista pero si no paso la Navidad divorciado y en cana, pega en el palo).
Y ya que estamos en tema, y atento a estas emotivas fechas que se aproximan y al profundo sentimiento de paz y bondad que se apodera de los corazones de la gente y del cual nadie puede escapar (excepto yo que sigo pensando que la Navidad es una grasada y una época en la que la mayoría de la gente saca a relucir su mayor grado de hipocresía y falsedad), la pregunta del día es doble y es la siguiente:
¿Qué les gustaría recibir de regalo esta Navidad y que es lo que efectivamente creen que van a recibir?
Aclaro que para la primer parte debe ser un objeto o algo que pueda comprarse con plata. Y algo que deseen mucho. Cualquier cosa, pero material. No me vengan con la paz mundial, el amor al prójimo o una pareja nueva. Esas cosas no las van a conseguir nunca. Asumanló. Ahora sean materialistas y honestos (Papá Noel lee este blog. Aprovechen que por ahí tienen suerte).
La segunda parte creo que se explica por si sola.
Uno mas o menos conoce a sus parientes y tiende a sospechar con que se pueden despachar.
O me van a decir que nunca recibieron un odioso par de medias de parte de una tía vieja.
Bueno, ahí tienen. Tema 1, Tema 2. Los el fondo se callan. Comiencen.
Como es medio temprano todavía no digo que pasen felices fiestas y eso, pero por si no llego a volver a escribir (vieron que soy un tipo muy ocupado) esto vale como saludo.
Por lo pronto, que pasen un buen fin de semana.
Publicado por Renegado siendo las 12:36:00 p.m. 19 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Pregunta
jueves, 17 de diciembre de 2009
Disculpá gorda...
Día indefinido. Retorno a mi hogar luego de un agobiante y poco feliz día de trabajo, en el colectivo que, como siempre, viene atestado.
Yo, para variar, parado, ubicado de frente a la fila de dos asientos.
En el asiento del pasillo, sentada y profundamente dormida, una gorda.
En un momento, y producto de los vaivenes del transporte, la gorda comienza a desplazarse. Mas precisamente, se me empieza a venir encima.
Y cuando digo venir encima, me refiero específicamente a que su regordeta cara se inclinaba cada vez mas y mas hacia mi … como decirlo para no decir poronga que quedaría muy feo ... a ver ... hacia mis partes privadas.
Yo, con gente a ambos lados, estaba imposibilitado de moverme y me iba sintiendo cada vez mas incómodo.
La gorda no se despertaba, y cada curva o movimiento lateral del vehículo la acercaba mas y mas.
Finalmente la situación llegó a un punto límite.
La cara de la gorda estaba a tan solo dos centímetros de mi ... bueno ... de ahí.
Irremediablemente, en la próxima curva, el contacto iba a ser inevitable.
Y encima ya había un par de testigos que se habían percatado de la situación y no dejaban de mirar de reojo.
Yo miraba el camino, calculando la distancia hasta la próxima curva. Me sé el camino de memoria. Sabía que no faltaba mucho. Tenía que tomar una decisión. Y la tomé.
Aprovechando un mínimo movimiento, exageré el vaivén y con mi mochila, la cual llevo en la mano y no puesta en la espalda como hacen tantos cabeza de termo, le aplique un ligero golpecito en la gamba a la gorda durmiente.
La rolliza soñadora se despierta sobresaltada y me lanza una furibunda mirada de indignación.
Yo la miro arqueando las cejas y poniendo cara de “¿Qué te pasa Porky? ¿Te desperté?”
“Me diste un golpe con la mochila” me dice la gorda atrevida “Tené mas cuidado”.
“Fue sin querer” dije yo medio caliente “Además te me estabas viniendo encima”.
“Bueno, yo estoy dormida. Hay otras formas de despertarme” retruca la gorda buscaroña.
Y ahí fue cuando, como un flash, una respuesta se me cruzó por la mente.
Una parte de mi me decía “¡No! ¡Ni se te ocurra decirle eso! Decí “Bueno disculpá” y terminá con la discusión. No seas infantil”, mientras que la otra me gritaba “¡¡Siiiiiiiiiiii!! ¡Deciselo, por favor! ¡¡Deciselo que me muero!!”.
Y, por supuesto, prevaleció la segunda voz.
“Bueno disculpá gorda, lo que pasa es que estabas tan cerca que me agarró miedo de que me la muerdas pensando que era un pancho” le dije.
La gorda abrió la boca casi tan grande como los ojos y amagó como a decir algo, pero no le salieron las palabras.
Afortunadamente, justo en ese momento, alguna gente se bajó y pude moverme hacia atrás.
La gorda se quedó ahí con la boca abierta y roja de furia, y yo hice el resto del viaje riéndome solo.
Publicado por Renegado siendo las 4:41:00 p.m. 14 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Cosas mías, Lado oscuro
viernes, 11 de diciembre de 2009
No pasa nada no pasa
Habrán notado, supongo (aunque no me atrevería a asegurarlo dado el interés que este sitio está generando últimamente) que no he estado muy activo que digamos.
Para decirlo claramente, estoy escribiendo bastante salteado (y cada vez peor, pero eso es inevitable. Todo no se puede). Cada muerte de avispa, como reza el dicho popular (cosa que no me parece muy acertada. No se cual es la vida media de una avispa, pero no creo que sean bichos tan longevos o tan indestructibles como para que su muerte sea un hecho llamativo. Pero bueno, vaya uno a saber quien inventó el dicho. Viste como son estas cosas).
En fin, la cuestión es que debido a esto yo ahora debería decir, como suelo hacer en estos casos, “y se estarán preguntando ahora el por qué de estas ausencias o se devanarán los sesos especulando sobre las causas de esta merma en la productividad” y todo eso que siempre digo antes de comenzar a relatar lo que pasa, pero, miren lo que son las cosas de la vida, hoy no lo voy a hacer.
No. No digo nada y no cuento nada. ¿Por qué? Porque si. Porque hoy estoy en ortiva y no tengo ganas.
Y porque además entre que se muy bien que mucho no les importa y entre que mi vida está cada vez mas aburrida, tampoco es como que tendría un material así desopilante para desarrollar, así que ni me tomo la molestia.
¿Vieron? Soy una caja de sorpresas. Cuando parece que voy a hacer una cosa, ¡Zaz! Yo agarro y hago otra. Y ¡Plop!, ustedes se quedan así desorientados. Y ¡Paf! Algo se cae en algún lado. Y ¡Guau guau! Un perro ladra en algún lugar. Y ¡Prrrrrrrrrr! Alguien se desgracia y se hace el boludo (o le echa la culpa la perro). Y ¡Pim! ¡Pam! ¡Pum! Yo sigo con esto de los ruiditos aún cuando el chiste ya perdió la gracia.
Es así. Nunca se termina de conocerme.
Eso es lo que me hace tan interesante como persona.
Eso y que soy un organismo bio cibernético venido de una galaxia lejana para estudiar la forma de vida de seres primitivos como ustedes con la orden de destruir este planeta pulguiento si veo que realmente no les da, pero como eso es un secreto intergaláctico que nadie conoce, obviamente la causa de mi atractivo es la otra.
Así que, bueno, la cosa es que no pienso contarles nada.
Por ejemplo, no les pienso contar lo que me pas … lo que le pasó a un amigo mío que el otro día se fue a reunir con unos conocidos a la salida del trabajo para tomar algo y charlar, y que luego de la agradable reunión, cuando llegó el momento de la vuelta, mi amigo, que tiene una increíble facilidad para desorientarse, en lugar de agarrar para el lado de la calle que tenía que agarrar, agarró para el lado contrario y terminó re perdido (porque encima tiene eso de que se autoconvence de que está yendo bien y se larga a caminar como un boludo sin tener la mas mínima idea de donde está o adonde cree que llegará), a las once de la noche, rogando que apareciera un puto taxi porque terminó medio debajo de una autopista, en un lugar bastante poco propicio para estar perdido.
Ni tampoco les pienso hablar del otro día cuando en el colectivo, que venía recontra lleno como de costumbre y con un calor de perros, me tuve que bancar que una gorda espantosa y toda chivada me estuviera apoyando sus enormes, flácidas y húmedas tetas en la espalda durante todo el viaje, y que cada vez que me daba vuelta para mirarla mal, como respuesta recibía una estúpida sonrisita que no pude mas que interpretar como de intento de seducción, lo cual me provocó náuseas de todo tipo y ganas de arrojarme por la ventanilla mas próxima.
No. No voy a contar nada. Se joden.
Y hasta estoy tan así mala onda que ni iba a poner pregunta, pero me di cuenta de que hay un tema de suma importancia que no puedo dejar pasar, así que no me queda mas remedio que hacer el esfuerzo.
Ay Dios. Bue … A ver ….
Como todos sabrán, (porque supongo que habrán tenido la delicadeza de anotarlo en sus almanaques, como corresponde) en el día de mañana se celebra un nuevo aniversario de mi nacimiento. O sea, es mi cumpleaños por si no quedó claro.
Debido a ello, y a pesar de que ya lo he hecho con anterioridad (¿Que quieren? ¿Originalidad? ¿A esta altura? Pssss ¡Por favor!), la pregunta que dejo plasmada en el día de la fecha es la siguiente:
De tener el inmenso honor de poder llegar hasta mi persona en este importantísimo día ¿Qué obsequio me haría?
Para los que ya respondieron la otra vez que lo hice, aclaro que no vale repetir.
Si no se les ocurre nada, dejo en claro que acepto efectivo, así que de última tiren una cifra. O mejor aún, no sean tímidos y mándenla en un sobre.
Y ahora me retiro a disfrutar de mis últimas horas de juventud.
Y me retiro satisfecho, por no haber contado nada. Ja Ja. Soy implacable….
Publicado por Renegado siendo las 12:39:00 p.m. 20 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Cosas mías, Pregunta

