Si bien no me considero un gran estudioso de la mitología griega, debo decir que siempre me ha generado un cierto interés y, sin dudas, una enorme simpatía, por el simple hecho de ser, como es, una fuente casi inagotable de personajes heroicos y carismáticos siempre dispuestos a enfrentarse en épicas batallas, tan poéticas como espectaculares, con míticas criaturas y crueles y poderosos villanos.
Viene a ser algo así como una gran serie de cómics de superhéroes, pero que en lugar de vestir mallas coloridas y capas, visten túnicas y sandalias y pelean con espadas, flechas y magia.
Debido a eso, mi expectativa respecto a esta película era importante.
Casi tan importante como lo fue el sabor a poco con el que me quedé al salir de la sala, al encontrarme con una historia tan desabrida, que únicamente se sostiene por la catarata de efectos visuales que se suceden constantemente y que, apenas, si alcanzan para evitar que la experiencia se convierta en un completo fiasco.
Sinopis
La historia inicia con una voz en off que va explicando mas o menos, así medio rapidito, como viene la mano con esto de los Dioses, los Titanes, sus parentescos y quilombos familiares, como para que los que nunca en su vida leyeron un pomo sobre mitología o lo mas cerca que estuvieron de ella fue algún capitulo de “Los caballeros del Zodíaco” no se queden muy en pelotas.
De ahí, se pasa directamente al momento en el que un cofre aparece flotando en medio del océano y es encontrado por un humilde pescador.
El tipo lo sube al barco re contento, pensando que contendría algo valioso, pero cuando lo abre, para su sorpresa y decepción, en su interior solo se encuentra con una mina muerta abrazando sobre su pecho a un bebe recién nacido. 
“¡No, si yo tengo una suerte, me cago en Zeus!” dice el pobre pescador meneando la cabeza, pero de todas formas, y mas que nada porque por ahí quedaba medio mal volver a tirar al pibe al agua, decide quedárselo y adoptarlo como parte de su familia.
Ese niño no es otro que Perseo, quien años después y ya convertido en un hombre, aunque cada tanto suele sentir en su interior que algo en él no es del todo normal, pasa sus días tranquilo y compartiendo el oficio de pescador de su padre adoptivo junto a su familia.
Todo iba bien entonces con su miserable vida de pobre, hasta que un buen día la familia llega con su barquito cerca de las costas de Argos, re emocionados porque finalmente podían ver en directo la imponente estatua en honor a Zeus que se erigía en uno de los riscos; pero justo cuando iban a hacer el dibujo (porque en esa época no había cámaras de fotos y para tener recuerdos los tenías que dibujar) notan que a los pies de la gigantesca escultura había unos soldados dele intentar tirarla abajo.
“Uh ¿Qué pasa?” pregunta Perseo “¿La están queriendo tirar?”
“No, le están haciendo el pedicure” le responde el padre que era medio mal llevado “Mas vale que la están queriendo tirar. Por lo que escuché parece que los hombres le declararon la guerra a los Dioses y esa es su forma de demostrarlo. La verdad, era hora. Los dioses ya me tienen bastante podrido”.
“Ah, pero es una flor de estuata” dice Perseo “No creo que puedan voltearla”.
En ese momento la colosal escultura se quiebra y cae estruendosamente al mar, provocando una marejada que casi les da vuelta el barco.
“Dejá de hacer pronósticos ¿Querés?” le dice el padre a Perseo mientras empiezan a sacar agua de cubierta.
Mientras tanto, los soldados festejaban eufóricos su logro haciendo todo tipo de gestos obscenos hacia el cielo y gritando “¡Tomá Zeus. Esssta es para vo’!’” y cosas así.
De repente se escucha como un trueno, y desde las profundidades del mar surgen unas horribles criaturas aladas que, en pocos minutos, van y les arruinan el festejo asesinándolos a todos.
“Che pa ¿Y si nos vamos yendo?” pregunta Perseo a su padre mientras observaban el dantesco espectáculo, pero este le responde que se quede quieto, que si no se mueven capaz que a ellos no los ven. 
En ese momento las criaturas comienzan a chocarse unas contra otras en el aire formando una densa nube negra de la cual emerge la siniestra figura de Hades, el Dios del Inframundo, que mira al barco, les dice “¿Y ustedes que miran perejiles?”, y se arroja con furia contra ellos haciéndolos pelota.
Debido a esto el barco obviamente se hunde y toda la familia muere ahogada, menos Perseo, que se salva y queda flotando a la deriva.
De ahí nomás Hades se va a los piques hasta el Olimpo y se les aparece al resto de los dioses que estaban ahí en ronda jugando al Veo-Veo.
“Zeus, Zeus ¿Viste lo que hicieron los hombres? ¿Viste? Te tiraron la estatua te tiraron” dice re botonazo.
“Seee, bueno, viste como son. Que le vas a hacer” dice Zeus que era medio pancho.
“Noooo, esto no puede quedar así” replica el alcahuete de Hades metiendo cizaña “Hoy te tiran una estatua y mañana se te cambian de religión y no te rezan mas. Y no te olvides que nosotros dependemos de sus plegarias. Además escuche por ahí que también andan diciendo que sos puto ¿No me dejás que les pegue un sustito así los ponemos en vereda de nuevo? ¿Eh? ¿Me dejas? ¿Si? ¿Dale? ¿Eh? ¿Eh?” insiste Hades muy cargoso y tironeándole la capa.
“Bueno, hacé lo que quieras, pero ojo, no te zarpes porque por mas desorejados, desagradecidos y maleducados que sean, a los hombres los creé yo y en el fondo un poco de cariño les tengo” dice Zeus mientras se materializa un mate y unas facturas para merendar.
“No, quedate tranquilo y dormí sin frazada que yo me encargo de todo” dice Hades mientras se va frotándose las manos. 
Mientras tanto, de vuelta en la Tierra, Perseo es rescatado por un barco proveniente de Argos y llevado a la ciudad junto con algunos soldados, ya que aparentemente fue el único sobreviviente del encuentro con las criaturas de Hades, lo cual lo hacía lo suficientemente especial como para presentárselo al Rey.
Sin embargo, cuando llegan al palacio, el Rey estaba muy de fiesta y dele hacer brindis por la nueva era del hombre, y por la caída de los dioses, y por la finalización de la pelea entre Palermo y Riquelme, y por sus soldados, y que se yo, así que mucha bola no les da y se tienen que quedar por ahí al fondo medio incómodos.
Todo iba bien con el festejo hasta que la Reina, que ya estaba bastante copeteada, también empieza con los brindis y va y se manda con uno por la belleza de su hija Andrómeda, a la que califica como mas hermosa que los mismos Dioses a los cuales, como si fuera poco, directamente trata de bagayos envidiosos.
Y ahí se pudrió todo.
Se aparece nuevamente Hades ahí mismo en medio de la fiesta bastante ofendido y, luego de liquidar a unos cuantos soldados, se le pone enfrente a la Reina con cara de pocos amigos.
“¿Qué andas diciendo vos vieja atrevida?” le dice “¿Así que nosotros somos todos bagayos y le envidiamos la belleza a tu nena?”.
“SShhi” dice la Reina que estaba medio inconsciente del peludo que tenía “¿Y vossh quien shhoss? ¿Quién te dejó passhhar? Esshto eshh una fiesta privada ¿Sshhabessshh? Asshi que tómatelas o te hago sshhacar. A ver … ¡¡Sshheguridá!!”.
“Callate vieja” le murmura entre dientes el rey que estaba todo cagado y mirando al piso.
“¡¡Sshho no me casshho nada!!” grita la reina haciendo ademanes “¿A quien shhe comió esshhte colado? ¡¡Sshheguridáaa!!”
“¿Así que colado?” dice Hades ya muy caliente. Y ahí nomás la agarra a la Reina y solo con una mirada le quema la peluca, le hace explotar los implantes, le hace saltar los puntos del lifting, le evapora el botox y la deja vieja, arruinada y hecha un desastre. 
“Y además como ya me llenaron la bolas, en veinticuatro horas voy a soltar al Kraken para que venga, les rompa toda la ciudad y los mate a todos” grita Hades.
“Eehhh pero pará un poco, tampoco te lo tomes así” dice el Rey “¿No podemos negociar? ¿No te conformás con una disculpa?”.
“¡¡No!! La única forma de evitarlo es sacrificando a la bonita de Andrómeda, su princesita. Porque si. Porque se me canta. Ahí tienen, por vivos. Chau. Que les garúe finito” dice Hades. Se hace humo y desaparece.
En ese momento, de atrás de una columna desde donde había estado mirando todo, sale Perseo al grito de “Agarrenmén, agarrenmén que lo mato” pero ya es tarde porque ya pasó todo.
Todos lo miran con cara de “mmmmmm que hambre tiene este pibe”, pero no dejan de notar que, una vez mas, Hades liquidó a todos los soldados que estaban en el salón pero a él no le hizo nada. Algunos también sospecharon que algo raro había cuando, antes de desaparecer, Hades le guiñó el ojo y le dijo “Saludos a tu viejo”, pero de todas formas, como era un extraño y no tenía plata para pagarse un abogado, el pobre flaco terminó en cana.
Un rato después, mientras estaba en el calabozo pensando en lo miserable que era su vida, Perseo recibe la visita de una joven y hermosa mujer llamada Io que, para su sorpresa, le hace saber que, al igual que ella, él es un semi dios, es decir hijo de un dios y un humano, y que como tal tiene una misión que cumplir, que es la de destruir al Kraken.
“¡¿Lo que?!” dice Perseo “¿Vos me estás cachando? Yo soy un pescador nena. Y al único que quiero liquidar es al mugriento ese de Hades que me mató a mis papis y me dejó sin barco”.
“No, Persi, vos sos un semi dios te guste o no y si lo querés derrotar a Hades, igual primero tenés que matar al Kraken” le responde Io con mucha paciencia.
“Pe ..pe.. pero ¿Cómo es que yo soy un semi dios? No entiendo” dice Perseo que era medio lerdo.
“Bueno” explica Io “Básicamente, lo que pasó es que una noche tu vieja se abrió de gambas y vino Zeus y se la c…”
“¡¡No!! No me refiero a eso. Bueno dejá no importa” dice Perseo medio shokeado “¿Y ahora que hacemos?”. 
“Ahora tenemos que ir hasta la loma del culo a ver a unas brujas que son las únicas que saben como podemos matar al Kraken, así que ponete las pilas y vamo” dice Io.
De esta manera y luego de enterarse de la chapa que tenía Perseo, el Rey pone a su disposición al mejor y mas experimentado grupo de soldados de Argos para que lo acompañe en esta jornada, depositando en ellos toda su confianza para salvar su reino y a su amada hija Andrómeda del trágico destino que les aguardaba.
Perseo emprenderá así un largo y riesgoso viaje que lo llevará a vivir un sin fin de peligros que jamás imaginó que debería enfrentar, mientras se debate interiormente entre cumplir su destino simplemente como un hombre, o aceptando el favor de los dioses que tanto desprecia.
Para cualquiera que conozca algo de la verdadera historia de Perseo, es mas que obvio que esta es una adaptación muy MUY libre de la misma, ideada únicamente con el fin de hacerla potable en el contexto de una película que no necesitara demasiado para ser entendida.
Esto queda claramente reflejado por un guión que carece de profundidad, en el cual los hechos se suceden casi porque si, en un intento, quizás, de incorporar la mayor cantidad de figuras mitológicas posibles y explotar al máximo los recursos visuales que representan, sin dudas, el único punto fuerte de la cinta.
Los personajes se presentan de manera demasiado superficial, algunos con historias que no llegan a desarrollarse de manera efectiva (Perseo, por ejemplo, pasa directamente de no saber un pomo de nada a ser el líder de un equipo de guerreros y a pelear como si hubiera nacido con una espada en la mano), y otros muy pobremente caracterizados como ser el caso de los dioses, que se muestran excesivamente humanizados y faltos de magnificencia (Zeus mas que un Dios parece un caballero de plata de la serie Saint Seiya).
Como puntos positivos, cabe mencionar, como dije antes, la excelente factura de las secuencias de acción y la impactante calidad de los efectos visuales y sonoros, los cuales cumplen ampliamente con el objetivo de brindarle intensidad y emoción a una producción que de otra manera por momentos, quizás, podría llegar a aburrir.
En cuanto a las actuaciones, se presenta un deslucido Sam Worthington en el rol de Perseo, acompañado por Liam Neeson como Zeus, Ralph Fiennes como Hades, Gemma Arterton como la bella Io, Alexa Dávalos como Andrómeda, Mads Mikkelsen como Draco, y Jason Flemyng como Acrisius entre otros.
La película fue dirigida por Louis Leterrier quien cuenta en su haber con trabajos como “El Transportador 2” y “El Increíble Hulk” y que, afortunadamente, en esta oportunidad pudo utilizar todos sus conocimientos en la realización de buenas e intensas escenas de acción y con eso salvó las papas, pero hasta ahí nomás.
Calificación: 2 Renegados y medio (Regular. Una historia que pretende ser épica y que lamentablemente se queda en la pretensión. Entretiene, imbuida de un gran atractivo visual, pero no llega a ser lo que podría haber sido).
Recomendaciones: Si Ud. es profesor de historia o mitología, no vaya porque se va a calentar, va a empezar a hacer correcciones en voz alta, alguien lo va a hacer callar y se puede armar lío.
Si Ud. es amante de las películas épicas llenas de personajes así medio raros y no pretende otra cosas mas que pasar el rato, vaya. Esta película es eso y nada mas.
Si a Ud. no le gustan las películas de héroes, gladiadores y criaturas míticas, no vaya. Nadie lo obliga. Y si va, no joda.
Si Ud. espera que esta película le vuele el bonete, espere la secuela, a ver si levantan la puntería. Por lo pronto si no tiene otra cosa que hacer vaya, pero por ahí sale medio decepcionado.
miércoles, 21 de abril de 2010
Crítica de cine: FURIA DE TITANES
Publicado por Renegado siendo las 12:15:00 p.m. 16 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Espectáculos y Entretenimiento
martes, 6 de abril de 2010
Crítica de cine: CONTACTO DEL CUARTO TIPO
Debo confesar que esto de los OVINS y la existencia de vida extraterrestre es un tema que me ha interesado desde mi mas temprana edad.
No sé bien por qué, pero diría que casi desde que tengo uso de razón, por algún extraño motivo, no puedo evitar leer con avidez cualquier tipo de artículo, nota, informe o reporte que aparezca sobre esto.
De hecho, mi primer recuerdo se remonta a una nota que leí siendo aún bastante chico en una revista (si mal no recuerdo era una tipo “Gente” o “Semanario”) cuyo titular, a doble página y en grandes letras negras, decía “Ellos nos observan” y mostraba inmediatamente debajo una representación gráfica (supongo, no creo que el marciano se haya prestado para la foto) de la cara de un alien típico de esos del tipo gris (esos de cabeza grande y ojos negros) bastante perturbadora para ser vista por un niño de escasa edad y frondosa imaginación (tanto es así que todavía recuerdo que la primer imagen que vino a mi mente al leer la nota, fue la de ese bicho asomándose por la ventana de la cocina de mi casa y mirándome fijo, lo cual me valió varias noches de insomnio).
A partir de allí, y fogoneado incluso por aquellas evidentemente poco serias notas que salían en la ahora desaparecida revista “Flash” (en una de las cuales fue que leí por primera vez sobre el caso de abducción quizás mas famoso, que fue el de Barney y Betty Hill) mi interés en el tema fue creciendo cada vez mas, hasta convertirse hoy en día en uno de mis temas favoritos, junto con la metafísica, los fenómenos paranormales, el armado de explosivos caseros y el bordado artístico.
“¿Y a que viene esta tan poco interesante introducción?” se estarán preguntando ahora. Bueno, simplemente a que debido a este interés que detento en el tema es que fui a ver esta película con una cierta expectativa, sabiendo que no era una película de formato típico, sino que está realizada tipo documental y basada, supuestamente, en hechos reales.
Y esto es importante mencionarlo ya que es lo que, mas o menos, le da sentido a una cinta que, de otra manera, quizás dejaría en el espectador desprevenido la sensación de que vió una película hecha con dos pesos con cincuenta y a la que ni siquiera se molestaron en darle un final.
Sinosic
La proyección comienza con un primer plano de la actriz Milla Jovovich presntándose (dice “Hola. Que talco. Yo soy la actriz Milla Jovovich”) quien, aparentemente subida a una calesita de plaza junto con el cameraman, aclara que lo que están a punto de ver (o sea, cuando estén viendo la película. No acá. Acá no van a ver nada. Esto es un blog, no un cine) está basado en hechos reales ocurridos en la ciudad de Nome, en Alaska, y que guarda la tosca porque por ahí hay imágenes que te hacen cagar todo y podés quedar medio tururulo y que ella no se va a hacer responsable y que después no le vengan con problemas y todo eso.
Inmediatamente después, la historia da comienzo con una entrevista a la psicóloga Abigail Tyler (supuestamente la de verdad) que pobrecita tiene una cara de loca que no da mas (y además es lo mas parecido a un marciano que aparece en toda la película), y cuyo relato, por ser la protagonista principal de los hechos, será lo que vaya llevando el ritmo a lo largo de toda la película.
Resulta que todo comenzó una noche mientras ella y el marido, que también era psicólogo y estaba investigando unos casos medios raros, estaban durmiendo después de hacer la chanchada.
Según cuenta la mina, alguien o algo entró en la pieza y lo ensartó al tipo como churrasco de croto ahí nomás enfrente de ella, asesinándolo, sin que ella pudiera hacer nada para evitarlo. 
A raíz de ese hecho, la pobre mujer quedó medio obsesionada y con un poco de cargo de conciencia por no haber visto quien fue el asesino por lo que, como última posibilidad, solicita la ayuda de su colega psicólogo Abel para que la hipnotice a ver si así podía recordar algo.
El tipo acepta, la duerme, primero la jode un poco le dice “Ahora sos una gallina” y la mina cacarea y eso, pero después se pone serio y comienzan con la regresión hasta el momento de la noche del suceso.
Todo parecía ir bien, pero justo en el momento clave del hecho, la mina se pone como loca, grita, llora y patalea y al final la tiene que dspertar se queda sin poder identificar al intruso.
El psicólogo amigo le dice que mejor que se tome unas vacaciones porque está bastante colifa, pero Abigail no solo se niega sino que, además, le dice que va a continuar con las investigaciones en las que estaba trabajando su difunto esposo porque eso es lo que él hubiera querido, y además porque las cosas están cada vez mas caras y de algo tiene que vivir.
Así es como comienza a tratar a algunos pacientes que, extrañamente, coinciden en mostrar ciertas alteraciones del sueño, las cuales, siempre, van acompañadas con la previa aparición de un búho que los mira por la ventana.
“Uh que cucú que está esta gente” piensa la licenciada para sus adentros pero, igualmente, como eso es lo que le da de comer, continúa con los tratamientos, intentando develar cual es el misterio que encierra esta aparición. 
Después de algunas sesiones típicas en las que el paciente habla y el psicólogo dice “Mhhjmmm” mientras hace dibujitos en su anotador y piensa en lo que puede hacer para cenar, a Abbey se le ocurre probar con la hipnosis para ver si se puede finalmente echar algo de luz sobre el significado del búho y su relación con las alteraciones en el sueño, y así ir dándole un cierre al asunto porque ya la tenía medio aburrida.
Entonces, agarra a uno de los pacientes y lo hipnotiza.
Lentamente lo va haciendo regresar hasta el momento en el que tuvo problemas para dormir y le dice que se fije si ve que está la lechuza en la ventana.
“Si, ahí está” dice el tipo hipnotizado.
“Mmhhjjmmm” dice la licenciada “¿Y que hace el búho?”
“Me mira” dice el tipo.
“Bueno, espantalo. Tirale un zapato o algo” le dice Abbey demostrando poco profesionalismo.
“No, pero no se va” dice el tipo ya mas nervioso “Haga lo que haga no se mueve. Ni se inmuta. Se queda ahí mirándome fijo ese pájaro de mierda”. 
“Bue” dice la mina medio resoplando “No se, soñate una gomera y bajalo de un gomerazo”.
“¡¡No!!” dice el paciente de repente y ya muy nervioso “¡¡No es un búho!! ¡¡Uy mamita querida!! ¡¡Me caigo y me lavanto!! ¡¡Ay la puta que lo pario!!”
“Eh ¿Qué pasa? ¿Qué es? ¿Una paloma? ¿Un murciégalo?” pregunta Abbey algo intrigada.
“¡¡No!! ¡¡No es!! ¡¡No es!! ¡¡Está afuera de mi habitación!! ¡¡Va a entrar!! ¡¡Ayayayay que horrible!!” grita el pobre tipo ya todo chivado, y ahí nomás se pone re loco.
“¡¡Uh pará loco pará…Estás dormido, no pasa nada. Aguantá que te deshipnotizo!!” le grita la licenciada, y de inmediato le vacía un sifón de soda encima demostrando lo limitados que son sus conocimientos de tratamiento por hipnotismo.
El pobre hombre sale del trance pero queda mas loco que antes y se va sin explicarle nada a la mina, que se queda así medio descolocada y encima sin soda para la cena.
Esa misma noche, ese mismo tipo agarra y mata a toda su familia antes de suicidarse.
Al toque todos la miran a la pobre mina medio de reojo, en especial el comisario del pueblo que nunca le tuvo mucha simpatía, y quien le advierte que no vuelva a practicar la hipnosis con nadie mas porque es obvio que muy bien no le sale.
Sin embargo al otro día, otro paciente viene y, aún sabiendo lo que había pasado, le pide a Abbey que lo hipnotice porque ya no aguanta mas el tema este del búho en la ventana y se lo quiere sacar de la cabeza.
“Bueno, pero mirá que cualquier cosa yo no me hago responsable eh” se ataja la loquera.
“Si, si, vos hicnotizame tranquila que no pasa nada” le dice el tipo.
Empiezan la sesión y al rato otra vez:
Abbey: “¿Está el búho?”
Paciente: “Si, ahí está”
Abbey: "¿Y que hace?"
Paciente: "Nada. Me mira con cara de búho".
Abbey: "Bueno, fijate si lo podés espantar o algo".
Paciente (nervioso): "¡¡Uh la puta que lo reparió no es un búho!!".
Abbey: "¿Y que es? ¿¿Qué es??". 
Paciente (re sacado y con cara de espanto): "¡¡¡AAAhhhhh!! ¡¡¡Nooooo!!! ¡¡¡Viene!!! ¡¡Está ahí al otro lado de la puerta!! ¡¡Viene por mi!! ¡¡Me quiero matar!! ¡¡Que hijodemil!! ¡¡Mirá vos lo que era!! ¡¡No lo puedo creer!! ¡¡Que espantoso!! ¿¿¡¡Por que a mi!!?? ¡¡Llevate a mi mujer!! ¡¡Noooooooo!!! ¡¡¡¡AAAAHhhhhhh!!!".
“Bueno, bueno, quedate tranquilo” grita la licenciada “Ya te deshipnotizo” le dice mientras lo rocía con un matafuegos.
El tipo se despierta medio pálido, le vomita un canasto y se va.
“¿Y? ¿Que me contursi?" le dice Abbey a Abel que se había quedado como observador.
“No se. Están relocos” responde el profesional.
“Para mi que se los están llevando los marcianos” arriesga la mina así sin anestesia.
“¡Ah bueno! Vos estás mas loca que ellos” retruca el tipo meneando la cabeza.
En ese momento entra la secretaria del consultorio toda nerviosa y le dice a Abbey que vaya y escuche la cinta que le había dado para transcribir a la mañana (porque los psicólogos se graban ellos mismos hablando sobre los pacientes para no olvidarse de lo que piensan).
La mina va y al poner la cinta se escucha ella misma hablando de los casos antes de quedarse dormida.
Después se la escucha roncando, se escucha un regio gas, y de repente un ruido de puerta que se abre y un grito largo y desgarrador, ruido como de forcejeos y un extraña voz no humana hablando un dialecto ininteligible.
Abbey queda estupefacta. Todos la miran abriendo mucho los ojos.
“¡Esa sos vos!” le dice el psicólogo colega.
“Si” responde la mina con un hilo de voz.
“Faaaaaaa ¡¡Que pedo te tiraste eh!!” le dice el tipo riéndose a carcajadas.
A partir de ese momento, sabiendo que ella misma es tan protagonista del fenómeno como las demás víctimas, Abigail comenzará a profundizar sus investigaciones, lo cual la llevará a descubrir cosas y a vivir situaciones que nuca hubiera imaginado y que cambiarán para siempre su vida.
Digamos que lo “interesante” de esta producción es la superposición en pantalla de las escenas actuadas por los actores, con supuestas filmaciones protagonizadas por los supuestos protagonistas reales de los hechos (que no voy a decir si son reales o no para no arruinarles el efecto).
Esto, hace que por momentos todo adquiera un grado de realismo que inquieta bastante si uno se deja atrapar por la historia y se muestra dispuesto a creer lo que se está presentando.
De hecho hay un par de momentos no poco perturbadores, especialmente en las supuestas filmaciones en video de los casos “reales” que están muy bien logrados tanto en lo que respecta al clima como a los efectos visuales.
Mas allá de eso, el guión se desarrolla de manera efectiva, la película logra ser interesante sin ser apasionante, y logra entretener sin recurrir a las típicas exageraciones visuales a las que la industria nos tiene acostumbrados.
En cuanto a las actuaciones Milla Jovovich se luce en su interpretación de la trastornada Abbey Tyler, muy bien acompañada por Elias Koteas en el rol de Abel, Hill Patton como August, Enzo Cilenti como Scott, y Hakeem Kae-Kazim como el profesor Awolowa entre otros.
Merece también una mención especial la gran actuación del búho Ernesto, que si bien no estuvo mucho tiempo en pantalla, logra darle a su personaje de búho un realismo impresionante.
La dirección de esta película estuvo en manos de Olatunde Osunsanmi, quien además hace una participación como el entrevistador de la Dra. Abbey Tyler.
Calificación: 3 Renegados (Buena. Una temática inquietante tratada de manera original en una producción que entretiene y que deja a criterio del espectador el realismo de los hechos que presenta).
Recomendaciones: Si Ud. espera ver una película con marcianitos buena onda tipo “E.T.” no vaya. Estos marcianos son bastante hijos de puta.
Si Ud. es creyente en los OVNIS y esas cosas vaya que le puede interesar, pero ojo porque capaz que sale medio paranoico.
Si Ud. no cree en nada de eso, no vaya. Se va a aburrir, se la va a pasar resoplando y alguno con poca paciencia por ahí lo faja.
Si Ud. es un marciano que está de incógnito entre nosotros, vaya y vea lo mal que lo están haciendo quedar.
Publicado por Renegado siendo las 6:54:00 p.m. 19 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Espectáculos y Entretenimiento
martes, 16 de marzo de 2010
Cinco vueltas
Cuando yo era chico, la escuela a la que concurría estaba ubicada frente a la plaza principal del pueblo.
De tanto en tanto, y vaya uno a saber por que cuernos, al profesor de educación física se le ocurría la poco feliz idea de llevarnos ahí a realizar las actividades, las cuales consistían, básicamente, en correr.
Correr, no una ni dos, sino, por lo menos, cinco vueltas a la bendita plaza.
Y la plaza era grande.
En ese entonces yo no aún no había desarrollado este físico privilegiado y atlético que ostento ahora, ni esta capacidad aeróbica digna de un maratonista, sino que era un niño mas bien poco propenso a la realización de cualquier tipo de esfuerzo que, además, mostraba una cierta tendencia al sobrepeso.
Dicho de otra manera, era bastante vago y medio lechón.
Esto, por supuesto, hacía que aquellas horas de educación física se convirtieran para mi en poco menos que una tortura insoportable; algo que detestaba profundamente y que me amargaba por el resto del día.
Sin embargo, sabía que era algo que debía hacer.
Después de todo era una “materia” mas, y yo debía cumplir con mis deberes de alumno. Era mi obligación. Y además te ponían nota y no podía permitirme ser tan nabo de reprobar educación física.
Es así entonces que, sin mas opciones, yo apretaba los dientes y me lanzaba con mi bien alimentada humanidad a cuestas, a correr esas interminables y mugrientas cinco o seis vueltas a la plaza.
Obviamente, al cabo de la segunda vuelta, como mucho, ya no daba mas.
Las piernas comenzaban a flaquearme, el culo me pesaba, el aire parecía hacerse mas escaso y cada paso que daba, lo hacía pensando, casi con angustia, en lo que me faltaba para terminar.
Quería parar. Ya no quería correr mas.
Pero... había que terminar.
Había que cumplir con las vueltas que el profesor había indicado. No había opción. De no conseguirlo, uno fallaba. Era como hacer mal una cuenta o no saber separar el sujeto y el predicado. Era una mala nota.
Y yo no podía tener malas notas.
Por eso, a pesar del cansancio, de no tener ganas, del dolor y del ahogo, yo seguía, como podía, hasta cumplir.
Todo esto viene a que hoy a la mañana alguien me preguntó como estaba y yo, automáticamente, como se suele hacer en estos casos cuando no se tiene intenciones de andar dando conversación, simplemente respondí “Bien”.
Pero no sé si es verdad.
La verdad es que estoy cansado.
Mas veces de las que quisiera me encuentro pensando en cuantas vueltas faltan para parar, porque ya no tengo mas ganas de seguir corriendo.
En fin …
Publicado por Renegado siendo las 3:19:00 p.m. 21 almas generosas han dejado un comentario
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miércoles, 10 de marzo de 2010
Duda existencial
Me compré un gel anti fatiga e hidratante para la cara (para hombre, eso si. Porque hay cosméticos para hombre también).
Según lo que dice en la cajita, hay que usarlo diariamente, una vez a la noche antes de irse a dormir y otra a la mañana al levantarse, masajeándose enérgicamente el rostro durante la aplicación.
Haber adquirido este producto significa que:
A) Soy un hombre de mediana edad que simplemente busca cuidarse y verse bien, sin que esto disminuya un ápice su avasallante masculinidad.
B) Me está pegando el viejazo y ya empiezo a buscar la forma de que no se me note tanto la edad y lo hecho bolsa que estoy.
C) Me estoy aputosando peligrosamente y de esto a la polvera hay un paso.
Escucho opiniones.
Publicado por Renegado siendo las 1:08:00 p.m. 21 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Cosas mías
jueves, 4 de marzo de 2010
Aviso parroquial
Aprovecho que tengo unos minutos de descanso (la verdad que esto de volver al trabajo y tener que estar todo el día cruzado de brazos mirando con desprecio la pila de cosas que me dejaron para hacer es realmente agotador), para hacer un pequeño anuncio y/o invitación.
No se si recuerdan (seguro que no porque nunca le prestan demasiada atención a lo que yo escribo, pero bueno, dejémoslo así, no importa…) hace un tiempo, no demasiado, diría sin temor a equivocarme (mas que nada porque me acabo de fijar) que fue allá por Noviembre del año pasado, yo cometía el inocente error de concurrir a un evento que cada año suele realizarse en la pujante metrópolis en la cual resido (Quilmes), denominado “Feria de las Colectividades” y, lo que es peor, se me ocurrió escribir sobre ello (pueden refrescar su memoria haciendo clic aquí).
Digo que fue un error porque, gracias a eso, desde aquel día en ciertos ámbitos algo privados se me conoce como “la escoba” y, de tanto en tanto, aún hoy tengo que seguir escuchando los lamentos y las recriminaciones de las siete doncellas despechadas que, agitando sus enaguas con puntillas, todavía me reprochan cada vez que pueden que fui a ese lugar y no a comer con ellas.
Pero bueno, ese no es el punto.
El punto es este -->.
Pero eso tampoco es lo importante.
El caso es que, aparentemente, los organizadores se quedaron muy entusiasmados con el éxito y la repercusión que tuvieron en aquella oportunidad y, debido a eso, se les ocurrió volver a juntarse desde temprano y mandarse una nueva edición de esta Feria ahora a principio de año.
Por esto, les cuento, por si a alguno le interesa y quiere visitarla, que desde el día 3 y hasta el día 7 del corriente mes, en la plaza Aristóbulo del Valle (Vicente López y C. Pellegrini de Quilmes City) se encuentra inaugurada una nueva edición de la Feria de las Colectividades.
No es nada del otro mundo pero hay comidas regionales, tragos, música y quizás algún que otro espectáculo (si es como la otra. No se. Todavía no fui).
Y claro, también puede haber gente. Mucha gente. Es un garrón pero bueno, es así.
Si se tomaron la molestia de leer lo que escribí de la Feria anterior, habrán notado que aquella experiencia no fue para mi del todo satisfactoria y que tengo una deuda de honor (y de comidas) que saldar con ese lugar, por lo cual, si son muy muy muy afortunados quizás hasta tengan además la dicha y el privilegio de encontrarse conmigo ahí, en vivo y en directo, porque yo, de no haber inconvenientes y con viento a favor, estaré concurriendo casi seguramente el día sábado, con el estómago vacío y dispuesto a cobrar mi venganza.
Si señor. Esta vez es personal.
No pienso volver a irme con hambre.
Así que bueno, la invitación queda formulada.
Si les interesa serán bienvenidos, y sino … que se yo … no vengan … no se … tampoco es obligación.
Yo les cuento de onda nomás.
Chau.
Publicado por Renegado siendo las 4:17:00 p.m. 6 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Cosas mías, Espectáculos y Entretenimiento
lunes, 1 de marzo de 2010
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Este artículo lo escribo desde el mas allá. No, no desde el mas allá allá. No me morí (todavía). Me refiero al mas allá del tiempo y el espacio.
Si, Así como lo escuchan. O leen. Bueno, aunque si alguien estuviera leyendo esto en voz alta, sería correcto decir que habría alguien que lo estaría escuchando, salvo que se lea en voz alta en soledad, pero estimo que, mayormente, esto será leído. Además no se me ocurre ninguna razón por la cual alguien en su sano juicio querría leer esto en voz alta. Y menos estando solo. Eso ya sería como para recibirse de loquito.
En fin, decía que esto que ustedes están leyendo en este momento, yo no lo estoy escribiendo ahora. O sea, para mi sí lo estoy escribiendo ahora. Sino no lo estaría escribiendo. A lo que me refiero es que no fue escrito el día de hoy (este, de ahora), sino que fue realizado varios días atrás, estando yo aún disfrutando de mis últimos días de vacaciones.
O sea, para que quede clarito, yo lo escribí hoy, en mi hoy de ahora, pero ustedes lo estarán leyendo hoy, en el hoy de ahora de ustedes.
“¿Y por qué demonios hace esto señor?” se estarán preguntando algunos ahora (o sea, ahora ahora, mientras leen esto).
En tanto, otros, la mayoría, estarán diciendo “¡¡Por Dios!! ¡¡Este tipo ya no sabe que pelotudez hacer!!”.
Bien, para ambos tengo respuestas.
En realidad para los primeros, ya que los segundos no formularon ningún interrogante, sino que expresaron una afirmación (la cual, por cierto, es absolutamente verdadera).
A los primeros, entonces, les respondo: hago esto porque teniendo en cuenta la progresiva pero evidente forma en que han estado cambiando mi humor y mi estado de ánimo al ir acercándose el día de mi regreso al ambiente laboral, doy por descontado que hoy (hoy hoy, este día en el que están leyendo esto, el día en que regresé a trabajar) voy a tener un mal humor galopante, acompañado de un inmenso sentimiento de absoluto desgano que ocasionará que, no solo no esté para nada dispuesto a comenzar con la ingrata tarea de retomar mis actividades obligatorias, sino que, además, me impedirá realizar hasta el mas mínimo intento de escribir algo medianamente legible.
Es decir, en una impactante demostración de mis poderes de adivinación y/o autoconocimiento, hoy (mi hoy de ahora) puedo asegurar sin temor a equivocarme, que hoy (el hoy de ahora de ustedes) estoy enculado hasta la médula, cruzado de brazos, mirando la seguramente importante pila de papeles y cosas que tan gentilmente los haraganes que quedaron se habrán encargado de ir depositando sobre mi escritorio, mientras me repito mentalmente que los odio y que no pienso tocar nada hasta tanto no asimile debidamente la vuelta y me re adapte a los tiempos de este desagradable medio ambiente en el que me toca estar (cosa que, con suerte, me suele llevar entre una y dos semanas, porque, como sabrán, no soy una persona fácilmente adaptable).
Por ello, y gracias a las maravillas de la tecnología y la informática, he decido escribir hoy (mi hoy de ahora, cuando aún puedo sentir algo de esta felicidad que inexorablemente va desapareciendo con el transcurso de las horas) y programar todo para que se publique hoy (el hoy de ahora, en el que ya me encuentro rodeado por las tinieblas de la rutina y mi mente es constantemente invadida por pensamientos que mayormente tienen que ver con pegarle a alguien, romper todo, incendiar los restos y salir corriendo riendo como loco).
Lo interesante de esto es que hoy (este de ahora) como no pienso hacer un pomo mas que mirar con la peor cara de culo que sea capaz de poner a todo aquel que venga con sonrisita socarrona a preguntarme “¿Y? ¿Cómo te fue en las vacaciones? ¿Te fuiste a algún lado?” sabiendo perfectamente que no pude viajar a ninguna parte, lo mas probable es que me pase el día pelotudeando en internet, con lo cual, seguramente, en algún momento voy a estar leyendo esto al mismo tiempo que ustedes.
O sea, va a ser como si mi hoy de hoy y mi hoy de ahora, se encontraran en el mismo punto de la existencia, por lo cual yo estaré casi viviendo una especie de paradoja temporal, o algo así (La verdad es que soy consciente de que estoy mandando fruta, pero hagan como que dije algo re groso y pongan cara de asombrados. No les cuesta nada).
Así que bueno, aquí estoy, o en realidad no, pero a la vez si, dando inicio de esta manera tan metafísica a un nuevo ciclo de sesiones ordinarias de este sitio.
Novedades, bueno, no hay. Esto va a seguir siendo la misma pedorrada que ha sido hasta ahora.
Quizás lo único nuevo sería el hecho de que he estado pensando seriamente en que, si este año la cosa no mejora, es muy probable que este sea el último año.
Si, es así. Que se le va a hacer. No lloren que ya son grandes. Igual es una idea nomás. No se. Es que, vieron como es esto de que cuando algo que se empieza por placer de a poco se va convirtiendo en una responsabilidad mas, es como que pierde la gracia. Sobre todo para alguien como yo, tan poco afecto a hacer cosas que me quiten mi precioso y escaso tiempo de ocio.
Es algo que me pasa con la mayoría de las cosas. Por ejemplo, me pasa lo mismo con las cosas que leo. Ponele que un día veo un documental de física, y me parece interesante. Seguro que después voy y me pongo a leer libros de física y te los entiendo y hasta me gusta. Ahora, si alguien viene y me dice que tengo que estudiar física por un motivo X, no te agarro una ni de rebote. De hecho cuando fui a la facultad, la materia Biofísica la cursé dos veces y no la aprobé ninguna. Y la odiaba. Igual en mi defensa debo decir que la materia esa la daba una vieja horrenda que siempre usaba un poncho, y eso medio que me mal predisponía (¿Cómo vas a dar una clase de poncho vieja chiflada? ¿Quién sos? ¿Mercedes Sosa?).
Pero volviendo al tema de este bloc, igualmente, durante mi licencia, en algunos de mis momentos de reposo (antes de dormir la siesta tirado en el sofá, ponele) me he dedicado a pensar en algunas formas de darle un poco mas de actividad, cosa de insuflarle un poco mas de vida.
Pensé, por ejemplo, que debería ponerme como meta escribir al menos tres veces a la semana.
“¡Olvidate! ¡¡Yo renuncio ya!!” escuché decir a mi cerebro. Y ahí me dormí.
Cuando me desperté, ya mas relajado (y medio adormilado y con todos los pelos parados) le aclaré que la idea no sería escribir artículos largos ni nada muy elaborado siempre, sino ir intercalando con cosas cortas, tipo frases, pensamientos o pequeñas anécdotas.
“¿Pero quien sos? ¿José Narosky? ¿Platón? ¿Qué frases y pensamientos interesantes podés llegar a poner vos papafrita? ¿Y anècdotas? Si tu vida fuera mas aburrida serías una piedra ¡Dejate de joder!” me dijo mi cerebro entre risas.
Y ahí ya no nos hablamos mas porque me ofendí. Se la pasa faltándome el respeto. Me tiene harto.
También, hubo otro momento (creo que fue un día mientras me estaba bañando) en el que se me ocurrió una nueva sección para los viernes (porque, no se si se acuerdan, solía haber una sección los viernes). Era algo buenísimo. Novedoso. Con un punch fenomenal.
Lástima que no hay forma de que me acuerde de que cuernos se trataba. Sé que cuando lo pensé, me pareció que era algo que podía andar muy bien, pero bueno, me lo olvidé.
No me extraña. No es la primera vez que me pasa.
Seguramente me voy a acordar de lo que era cuando vea que otro lo hizo antes y gracias a eso se hizo famoso y millonario.
En fin, por todo esto, lo mas probable es que todo siga igual.
Prometo hacer lo mejor que pueda, pero no puedo prometer nada. Ah, claro, ya lo prometí. Bueno, pero no vale porque tenía los dedos cruzados.
No importa.
Igual, como siempre digo, es lo que hay, peor es nada y no por mucho madrugar cuchillo de palo.
Como sea, acá estamos de nuevo señores.
Vamos a ver que pasa.
Publicado por Renegado siendo las 10:00:00 a.m. 14 almas generosas han dejado un comentario
Etiquetas: Cosas mías
jueves, 28 de enero de 2010
Hasta chau ...
Bueno, bueno. Hasta acá llegamos.
Como cada año, esta es la bendita época en la que gracias a todos los Dioses del Cielo, el Olimpo, el Planeta Supremo y alrededores, yo puedo despedirme de este lugar inmundo por un respetable período de tiempo.
Sé que esto hace que para ustedes esta sea una época nefasta, gris y aburrida.
Sé que desearían que esta fecha no llegara nunca para que yo no me aleje.
Sé que me necesitan, pero bueno, la vida es así. Hay que aceptarlo.
Entiendan que si no contara con este tiempo de descanso, posiblemente no tardaría en colapsar del todo, perder la poca cordura que me queda y asesinar a alguien, con lo cual me perderían por un período aún mayor (porque viviría como un prófugo, por supuesto. Yo preso no voy. Soy demasiado lindo).
Además, el tiempo pasa volando y cuando quieran acordarse ya voy a estar de vuelta. O no. No se. Por ahí no escribo mas. O me muero. Andá a saber.
La cosa es que a partir del lunes … no, mejor dicho, a partir de mañana, voy a estar de vacaciones.
Y digo a partir de mañana porque he decido que mañana no voy a venir. Porque si. Porque me tienen harto, porque ya no quiero ver mas a nadie, porque hace mucho calor y porque no tengo ganas. Que me descuenten el día. No me interesa. A mi la plata no me cambia*. (Ni Berisso. Ni Ensenada. Jojojojo. Que tipo ocurrente).
Esto quiere decir (y cada año digo lo mismo. La verdad que no se por que directamente no pongo un link a los posts de años anteriores) que dado que para mi las vacaciones significan únicamente el librarme de los insufribles viajes en colectivo y las interminables horas perdidas en este antro rodeado de gente que mucho no me banco y nada mas, voy a intentar aprovechar todo el tiempo libre del que disponga para hacer eso que tanto me gusta hacer, o sea no hacer un pomo (Eso mientras no esté ocupado deseando fervientemente que llueva en toda la costa y lugares turísticos como cada año, obviamente).
O sea, para ser bien claro: si esperan que actualice algo acá, pueden ir poniéndose cómodos, porque van a tener que esperar un buen rato. Un rato como hasta Marzo ponganlé (Si loco, tengo un mes de vacaciones. Hace mucho que trabajo. Me lo merezco).
De todas formas, y esto no lo estoy asegurando ni mucho menos, pero dado que también formo parte de ese imparable y magno proyecto llamado Men In Blog, existe una pequeñísima posibilidad de que por ahí, tal vez, quizás, capaz, ponele, me mande a escribir algo allá (Porque aquello es mas serio. Allá no tenemos vacaciones. Allá TENGO que escribir. Sino viene un señor pelado que nos pega. Debería haber sospechado que me estaba metiendo en algo raro cuando me hicieron firmar el contrato con mi propia sangre mientras me repetían constantemente que sabían donde vivía).
Pero bueno, la cuestión es que les aviso que por ahora esto entra en receso y pasamos a un cuarto intermedio.
Yo voy a aprovechar este tiempo para recargar energías, para descansar, para relajarme, para dedicarle mas tiempo a la meditación (si, yo hago meditación. A que ni se lo imaginaban. ¿Vieron? Soy un caja de sorpresas) y, de paso, para ver que cuernos hago con mi vida.
Nos estaremos viendo… a la vuelta.
*Aclaración: No me cambia, pero tampoco la desprecio. Que este grito de rebeldía no les haga pensar que a mi la plata me ofende. Para nada eh. No me ofendo para nada. Si me quieren mandar plata no se contengan.
Publicado por Renegado siendo las 4:03:00 p.m. 10 almas generosas han dejado un comentario
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