martes, 17 de abril de 2007

Vacaciones cañeras

La semana pasada estuve disfrutando como loco de unos días que me quedaban pendientes de mis vacaciones.
La pasé bomba.
La verdad es que a veces me siento un poco culpable de tan bien que me van las cosas.
Si hasta me parece que no me merezco tener tanta suerte. Debo ser un elegido o algo así.
Si señor, ¡¡Qué privilegio de vacaciones, por favor!!.
Fue divertidísimo haber tenido que quedarme en mi casa, viendo como el señor plomero y sus ayudantes me rompían el baño a martillazos en búsqueda de una supuesta filtración en mi propiedad, que ocasionaba que el sótano del edificio se llenara de agua y humedad.
Lo mas hilarante del caso (Jajajajaja .. me acuerdo y no puedo evitar reírme a carcajadas), es que esta es la TERCERA vez que me rompen todo el baño ¡POR EL MISMO PROBLEMA!. (Jajaja ¿Se entiende la jodita? Jua Jua Jua Jua). Ay Dio … que risa…
Les explico mejor así nos reímos todos: El año pasado, justo también para la época de vacaciones, había venido un plomero que, obviamente, tan solo para buscar la mencionada falla, me rompió todo el piso y parte de las paredes del baño, luego de lo cual diagnosticó profesionalmente que había que cambiar, si o si, caños y desagües (Yo no vi ni una filtración, ni un caño roto, ni nada, pero claro, yo no soy plomero).
A los pocos días de comenzar el trabajo, este muchacho se da cuenta de que justo justo se le hizo la fecha en la que había reservado un hotel para veranear con su familia, y que no llegaba a terminar ni a palos (se ve que cuando aceptó el trabajo se le pasó ese pequeño detallito), así que dejó todo así nomás y se fue de vacaciones lo mas pancho. (Aahhhjajajajaja ¡¡Qué capo!!. ¡Me levantó todo el piso del baño y se fue de vacaciones! Jajajaja. ¡¡Como me divertí el verano pasado!!).
Acontecido esto, entre risas, carcajadas, y amagues de puñetazos, le digo a la administradora del consorcio que, por mas que la estaba pasando genial, buscara a alguien para que termine el laburo porque no era muy cómodo estar viviendo en un departamento sin baño, y me estaba poniendo nervioso, por lo que su integridad física estaba corriendo un serio peligro.
La mina (que es re jodona también) me trae a un gordo papafrita salido de no sé donde, que no solo se la pasaba quejándose y mandándose la parte, sino que trabajaba como el culo.
Era desprolijo, chapusero, y encima mas llorón que Grecia Colmenares. (Jajajaja ¡¡Desopilante!! Yo me divertía a lo grande viéndolo hacer un chiquero donde antes estaba mi baño.
Y ni hablar de cuando se puso a cortar los mosaicos, medidos a ojo, con sierra eléctrica, adentro del departamento, llenándome absolutamente todo de un polvillo finiiiiiiito que se metía en todos lados y era casi imposible de limpiar. Jajajaja que hijo de puuuuu … ¡¡Gorrrrrdo pelotudo y la reputa que te parió!!)
En fin, así y todo, el gordo inútil este termina el trabajo.
Bueno, termina es una forma de decir, ya que quedó todo como el reverendo ojete; tanto así que algunos meses después, la filtración del sótano seguía gozando de plena salud, ya fumaba y tomaba alcohol, le había salido barba, y continuaba goteando sin pausa y cagándose de risa mientras nos señalaba con el dedo.
Al enterarse de esto, alguna gente del consorcio (viejos al pedo siempre atentos a todo lo que no es de su incumbencia) y la inservible de la administradora, empiezan a joder con que hay que arreglar si o si el problema, lo cual significaba que había que romperme el baño OTRA VEZ. ¡¡Siiii!! ¿No es de locos? Jajajajaja. ¡¡¡Como me reí cuando me lo comunicaron!!! No me podían parar. Jajejijoju. Estaba tan dicharachero que hasta le dije a la administradora que la iba a desollar viva, le iba a romper el cuello, a arrancar el hígado con mis propias manos, y después de todo eso le iba a hacer un juicio por daños y perjuicios. Jajaja.
Ella me seguía la joda y se ponía a llorar poniendo cara de susto. Jajaja. Estuvo bárbaro.
Así estuvimos un montón de meses; los vecinos jodiendo que había que arreglar, la administradora diciendo que no sabía que hacer, y yo jurándole que si me rompían otra vez la casa al pedo los iba a matar a todos, para después incendiar el maldito edificio hasta volverlo escombros porque ya me tenían las pelotas llenas. Jajaja Jejeje Jijiji.
Luego de algunos dimes y diretes, notas legales, amenazas en varios idiomas, y hasta uno que otro intento de homicidio, llegamos a un acuerdo.
Así fue que accedí a que se hiciera el trabajo, pero con la condición de que fuera rápido (un fin de semana máximo) y advirtiendo que esta sería la última vez que permitía que me rompieran todo, cosa que de no ser así, daría lugar a severas acciones legales contra todo el mundo, además de darme el derecho inalienable de pegarle a alguien a elección, hasta que se me acalambrara el brazo.
La administradora aceptó los términos, y me juró que desde ese momento se ponía en campaña de manera incansable para conseguir a la persona mas idónea del universo, para arreglar el problema de una vez y para siempre.
Sin embargo, la muy guachita no pudo con su genio y empezó a posponer la fecha de inicio de las tareas, aludiendo que no encontraba plomero, que no daban los horarios, y cosas así de puro jodona.
Los días pasaban y pasaban, y se acercaba la fecha que mi esposa y yo habíamos convenido dejar pendiente para pasar las vacaciones juntos, ya que como ambos trabajamos, no tenemos mucho tiempo para pasear.
Era una situación muy divertida, sobre todo cuando nos dábamos cuenta de que la administradora no daba señales de vida, se hacía la boluda, y hasta nos cortaba el teléfono cuando la llamábamos. Jajajaja Que hija de pu…. Que loca che... Jajajaja...
Un buen día se aparece con un plomero que aparentemente era tan pero tan bueno, que así a ojo nomás (supongo que tendría visión de rayos X) determina que hay que cambiar toda la cañería de agua caliente, desde el calefón de la cocina hasta el baño, lo cual significaba atravesar (rompiendo, obvio) todo el departamento. Eso si, aclaró que como él no rompe pisos porque es mucho trabajo, iba a pasar los caños nuevos tooooodo por alrededor de las paredes del living, al nivel de los zócalos. ¡¡¡Que genio!!! Me quería romper tres paredes que no tenían nada que ver, así se aseguraba una semana extra de trabajo, y encima había que comprar como veinte metros extra de cañerías. ¡¡¡Qué chorro!!! Jajaja.
Por supuesto luego de reírme a carcajadas y de intentar estrangular a la incompetente de la administradora al grito de "¿¡¿Vos me querés tomar de pelotudo o sos estúpida de nacimiento?!?", le dije que ni en pedo le iba a permitir hacer eso, mientras martillaba mi arma y les señalaba la salida.
Ella otra vez se pone a hacer pucheros (de artista hinchapelotas que es nomásJajaja… ), y yo otra vez le recuerdo que no me enternece, y que va a morir de una forma lenta y muy dolorosa si no soluciona todo el quilombo en el corto plazo.
Así pasaron los días, hasta que en un arranque de desesperación, le ofrece el trabajo al plomero que le hizo el baño a ella, que aparentemente trabaja excelentemente bien (Lo cual me llevó a pensar por qué si conocía a este buen hombre y confiaba en su capacidad, primero me mandó a un chorro deshonesto, después a un gordo incompetente, y después a este otro chanta que me quería demoler todo).
Este señor empezaría el lunes a primera hora (o sea, el primer día de nuestras vacaciones) y culminaría en poco tiempo.
Lamentablemente, el lunes no apareció.
El martes nos levantamos bien temprano (recordemos que estábamos de vacaciones, o sea que pensábamos dormir hasta tarde) porque vendría a eso de las 8 am., y nos quedamos sin salir esperándolo. Pero tampoco apareció.
El miércoles llovió a cántaros y, obviamente, ni nosotros pudimos salir, ni el plomero se dignó a aparecer.
El jueves otra vez nos levantamos a las 7 am. y quedamos a la espera, mientras confeccionábamos unos lindos muñequitos vudú de la administradora, el plomero, los vecinos, y la reconcha de la lora, para luego llenarlos de alfileres y prenderlos fuego.
El señor plomero llegó finalmente a eso de las diez de la mañana, con una parsimonia envidiable.
Fué, miró, consultó unas fotos que habíamos sacado durante los trabajos anteriores, y arregló el problema en cuestión de horas (al menos por ahora eso parece).
O sea, después de todo, se nos había pasado casi toda la semana con eso, y no disfrutamos nada de nada.
Todo por un trabajo que duró solo HORAS. ¿No es divertido? Jajajaja. Me muero de la risa…
A pesar de todo, y decididos a no darnos por vencidos, con la mejor onda del mundo resolvimos irnos a pasar el fin de semana a la casa de mi viejo, a mi pueblo, cosa de cambiar el aire, relajarnos un poquito, tomar algo de sol y pasear por el campo.
Descansar aunque sea un par de días.
Llegamos el viernes como a las seis de la tarde.
Llovió TODO el fin de semana.

Así pasé mi semana de vacaciones pendiente. Casi tan divertida y emocionante como las dos anteriores.

Jajajaja. Que joda.

Cuanta felicidad. Tengo que parar un poco. Tanto jolgorio me puede hacer mal.

4 comentarios:

Calíope dijo...

aaah el polvillo, el maldito polvillo... lo dice la que lo tuvo que limpiar hasta del traste del pajarito q de casualidad se posó en la ventana.
También era el baño y el plomero sólo se quejaba... y yo que?!! a ver!!! QUEEE!!!

Eso es empatía Don. Mi apoyo incondicional cuando mate a alguien de su consorcio.

Besos

Todos Gronchos dijo...

A los plomeros hay que matarlos a todos, a todos.

The Bug dijo...

No te hagas problemas y fumate un caño

Fabiana Bump dijo...

Te envidio.