martes, 18 de marzo de 2008

Plop

Hoy tenía ganas de escribir pero, como siempre me faltan cinco para el peso, no sabía sobre que cuernos hacerlo.
O sea, tengo varias ideas en mente, pero la verdad la mayoría son algo así como una porquería; y para las que son menos porquería es como que no estoy con el punch necesario para desarrollarlas de una manera que me conforme del todo y, principalmente, que conforme al exigente público que visita este sitio (Siendo un profesional de la literatura virtual y un escritor ya casi considerado "de culto" por una gran cantidad de gente, esas son cosas a las que debo prestar especial atención).
Dadas estas condiciones, el día iba encaminado a ser uno mas de esos tan recurrentes "días al pedo" que vengo coleccionando en estos últimos tiempos, en los que mi existencia y la de un ficus son alegremente similares, ya que ninguno de los dos servimos para un carajo puestos frente a una computadora.
En eso venía pensando esta mañana, mientras moría lentamente de calor y de tristeza en ese horrendo colectivo lleno de gente transpirada y molesta, cuando de repente la providencia se apiadó de mi.
No; no hizo que toda la gente saliera eyectada por las ventanillas, ni que el tráfico se disipara mágicamente, ni que me llamaran al celular para decirme que mi lugar de trabajo había sido alcanzado por un misil perdido y solo quedaban escombros. Nada de eso.
Simplemente pasó que debido a "la calor", al poco aire circulante gracias a que la gente es estúpida, atérmica o muy hija de puta y no abre las ventanillas, o simplemente a que no todos pueden ser tan tan machos y bancársela un paquete como yo, un flaco se desmayó.
Así nomás. PUMBA. Cayó redondito.
Y no es que voy a aprovechar esta desgraciada situación para mofarme del pobre tipo, como seguramente estarán pensando. Nada que ver. No soy tan mala persona. No voy a decir cosas como que desmayarse es de puto, o cosas así. No señor.
Bueno, un poco si … Convengamos que la "lipotimia" no es un síntoma muy varonil que digamos. La verdad, es un papelón.
Escuchame, en el bondi venían unas cuantas minas, algunas de ellas en edad de recibir cariño ¿Cómo te vas a desmayar así, quedando como un pusilánime que no se banca un poquito de calor y desfallece ante unos míseros grados centígrados? Es medio patético.
Yo creo que si me pasara a mi (algo difícil que ocurra ya que soy casi invencible y demasiado orgulloso como para caerme al piso) lo mínimo que hago es fingir un infarto y hacer que me lleven urgentemente a una clínica, cosa de al menos despertar cierta compasión. Sino es un quemo. La imagen es todo.
Recuerdo una vez, hace unos años, que vaya uno a saber por que causas se me bajó mal la presión en el colectivo.
Era casi fin de año, poco después del mediodía. Había estado brindando en el laburo por las fiestas (quizás eso haya tenido que ver un poquito) y hacía muchísimo calor.
El colectivo venía lleno como siempre y yo, parado como siempre.
De repente empiezo a transpirar de golpe mas que de costumbre y a escuchar cada vez menos, al tiempo que las imágenes se hacían cada vez menos nítidas y como mas luminosas.
Segundos después estaba completamente sordo y ya no veía nada. Veía todo blanco. Pero todo todo. No había nada, ni una imagen ni un contorno. Todo estaba blanco.
"O el colectivo entró en una dimensión paralela o yo estoy por desvanecerme" pensé (porque yo soy de pensar pelotudeces aún en las peores circunstancias).
Así, temiendo que la cosa se me podía complicar feo pero decidido a no claudicar, me agarré fuerte del caño de arriba con una mano y del pasamanos de un asiento con la otra y simplemente me quedé ahí, quietito y en ese extraño limbo durante unos cuantos kilómetros, sin saber ya ni por donde iba, ni si me pasaría de mi parada, ni nada. Apenas si escuchaba el sonido interno de mi propia respiración. Una situación tan rara como desagradable.
¿Pero me desmayé? ¡No señor!. Me quedé ahí parado. Tal vez sin conocimiento, ¡pero de pie, como se desmayan los hombres carajo!.
Pero bueno, este pibe se ve que era medio medio y se cayó.
Igual, ese no es el centro de la cuestión.
Lo que llamó mi atención (además del ruido seco que hizo su cabeza contra el piso del colectivo), fue la reacción de la gente cercana.
En realidad siempre que pasa algo así, es interesante ver que hacen los que están cerca, porque hay personajes recurrentes que nunca van a faltar.
Por ejemplo: siempre, pero siempre, va a haber una vieja que va a entrar como en un estado de excitación y empieza a gritarle reiteradas veces al chofer con voz chillona que alguien se "descompuso", como si el orangután que maneja fuera, además, paramédico, enfermero o manosanta .
Seguro que también va a haber un tipo, probablemente de mediana edad para arriba, que va poner cara de rescatista y va a intentar levantar al desmayado; y va a haber otro personaje, quizás una mujer, que le va a ordenar que "mejor no lo mueva".
Acto seguido comenzarán a intervenir de a uno aquellos personajes que se encontraban mas próximos al sitio de aterrizaje del desmayado, quienes comenzarán a esgrimir diagnósticos y tratamientos del tipo "Se le bajo la presión. Denle algo dulce enseguida" o "Debe ser un golpe de calor. Ponganlón al lado de la ventanilla y denlen agua" y otras cosas obvias por el estilo.
Todo esto irá sucediendo siempre bajo la atenta mirada de señoras que no aportan nada mas que poner cara de preocupadas llevando una mano al pecho y haciendo todo tipo de comentarios mientras menean la cabeza como diciendo "Que barbaridad".
En este caso en particular, además de todo esto, a este desafortunado pibe se le abalanzó una vieja medio cucú que le incrustó un respetable frasco de perfume berreta en la nariz con tanta vehemencia, que si no le fisuró el tabique le pegó en el palo.
Una vez recuperado a medias y ya ubicado en un asiento al lado de una ventanilla, el pobre ex descompensado luchaba por recuperar sus colores mientras era el blanco de prácticamente todas las miradas del pasaje, que lo observaba fijamente como si esperaran que explotara, se desmayara de nuevo o se convirtiera en otra cosa.
No se por qué la gente es tan boluda.
Creo que el flaco se bajó de la vergüenza que tenía nomás.
En fin; el viaje siguió, yo llegué 47 minutos tarde, saludé con cara de culo y unas cuantas horas después aquí estoy, escribiendo esto, que no le importa absolutamente a nadie, que me quedó poco menos que espantoso, y que es un ejemplo perfecto de lo mala idea que es ponerse a escribir cualquier cosa simplemente porque por algún motivo misterioso uno tiene ganas de hacerlo.

Sepan disculpar. Hace poco terminé mis vacaciones y todavía no me adapto.

Ya vendrán tiempos mejores. Lo prometo.

7 comentarios:

Alecleamas dijo...

Renegau, en una de esas el pibe lo hizo para poder conseguir un asiento.
Un poquito de teatro de Lee Strasberg no le hace mal a nadie.
Eso si que es ser bien hombrecito.
Un abrazo.
Salu2

CLAUDE dijo...

Chicas “en edad de recibir cariño”. Qué bien que sonó eso.

J. Romer Bravo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
J. Romer Bravo dijo...

La verdad que el transporte "público" es lo peor, desde el pelotudo del chofer hasta los boludos que no abren sus ventanillas.

El Profe dijo...

Bueno, no seran las "Crónicas de Narnia" pero se defienden bastante bien; Cierto que eso de "desmayarse" es de putos —o "maricarmencitas" como dice el Dr. Tranca— por eso nunca me desmayé ni me desmayaré, nada de "estar como muerto" ni "parecer una flor marchita"¡No señor!....¡Bien muerto o despanzurrado!¡Nada de medias tintas! Saludos.

Renegado dijo...

Alecleamas: Puede ser. Si fue así la verdad es que era un actorazo porque se dió un golpe de aquellos.
Saludos.

Calude: Es que soy un romántico incurable.
Saludos.

J. Romer Bravo: Coincido plenamente, especialmente en lo de los boludos que no abren las ventanillas.
Saludos.

Profe: Tampoco hay que ser tan extremista hombre. Mire que el destino tiene un humor muy retorcido.
Saludos.

L. dijo...

Siempre lo dije, detesto el transporte público en verano. igual siempre es peor el subte a las 18 hs.

Entré porque el azar me mandó, en realidad queda bien decir azar, me trajó google cuando puse "Los mensajeros películas". Y me vine hasta este post para dejar mis felicitaciones por tan buena crítica, me colgué leyendo un poco más, ahora me voy a ver los mensajeros y después sigo leyendo tu blog que pinta para unas cuantas estrellitas de calificación.

Sds.