lunes, 21 de abril de 2008

Que feo la gente que piensa mal de todo...

Hoy es lunes y estoy con humor de lunes. Eso significa que si esperan que escriba algo mínimamente gracioso, deberán conseguirse un almohadoncito y ponerse cómodos porque hoy difícilmente eso ocurra (me refiero a que yo escriba algo gracioso, no a que puedan conseguirse un almohadoncito. Les aviso que cuando estoy así medio chinchudo tampoco me interesa redactar bien las frases. Espero no les moleste. Y si les molesta, la verdad hoy mucho no me interesa).
La cuestión es que, sinceramente, hoy no pensaba escribir nada. Es la verdad, para que les voy a mentir.
Mi día se iba a limitar únicamente a odiar a todo el mundo, como suelo hacerlo, y esperar a que se haga la hora de irme de una maldita vez, como siempre.
Sin embargo, no habían pasado ni cuarenta minutos del horario de ingreso, cuando pasó algo que no puedo dejar de comentar, mas que nada porque es un chusmerío y cuando estoy de malas cualquier cosa me sirve para destilar un poco de veneno, y también porque quiero saber si ciertas cosas son producto de que yo soy muy mal pensado, o si de verdad acá pasa algo pecaminoso que mancillaría el honor y la respetabilidad de este sagrado lugar de trabajo.

La cosa es así:

Sucede que hoy retornó, luego de haberse tomado una semana (recalco lo de UNA semana. O sea, no es tanto tiempo ¿No?) de vacaciones que le quedaban pendientes, la lacaya servil del pomposo jefe del sector.
Ni bien llegó, la mucama administrativa dejó sus bártulos en su escritorio y se dirigió raudamente, con un ridículo trotecito de pasitos cortitos y haciendo ruidito con los tacos, hacia la oficina del susodicho infeliz, e ingresó a la misma saludando con una amplia sonrisa y un sonoro "¡¡Holiiiissss!!" (¡¡O_o!! ¿¿¿WTF??? ¿¿Holis?? ¡¡Tenés mas de treinta años ridícula!! Además ¿Así saluda una "secretaria" a su "jefe"? ¿No es muy poco formal? Mmmmm … No se, no se…).
Acto seguido se desarrolló el siguiente diálogo (que yo alcancé a escuchar no porque sea chusma y haya prestado atención, sino porque la puerta quedó abierta, había viento a favor, las paredes son delgadas, y … y … Bueno, si … Después del ridículo "Holis" no pude menos que ver como seguía el asunto. Al fin y al cabo, estaba aburrido, el día es largo, y todo puede ser de utilidad llegado el momento de la venganza… Soy humano. Ustedes hubieran hecho lo mismo):

JefePomposo (poniendo voz de galán de novela de la tarde): ¡Ah! Volviste. (Y si energúmeno. Obvio. Salvo que la despidan o la atropelle un auto en el camino, cuando se le terminan las vacaciones la gente vuelve a trabajar bobo.).
Sirvienta Ejecutiva (Así toda histeriquita y sonriente): Si, volví.

Aquí intercambiaron algunas frasecitas seguramente muy muy grasas medio en voz mas baja, y luego se escuchó:

JefePomposo (volviendo a levantar la voz): ¡Pero te mandé dos mensajes y me los contestaste como a las cuatro horas! (Perdón. ¿El "jefe" envía mensajes de texto a su "secretaria" durante las vacaciones de esta y le reclama que no se los respondió de inmediato? Supongo que serían sobre un asunto laboral de extrema urgencia ¿No? Ah pero, no estamos en períodos de mucho trabajo ¿Y qué temas puede manejar una "secretaria" que solo tiene un año y medio en el sector y que realiza tareas auxiliares que el "jefe" no pueda resolver solo? Mmmmm … Yo no quiero ser mal pensado, peeeero … ).
Sirvienta Ejecutiva (medio nerviosa): No ¿Sabés lo que pasó? Que seguro yo tendría el celular en la cartera y la habré dejado en el dormitorio. Por eso no escuche los mensajes. Igual ni bien los vi te contesté. (¡Epa! ¿Por qué una "secretaria" que se encuentra gozando de su licencia legal se molesta en darle explicaciones a su "jefe" por no responder de inmediato dos mensajes de texto? Mmmmmm... No se, no se .. Acá pasa algo raro … ).

Después de ese extraño intercambio de reclamos y justificaciones, la conversación siguió pero en forma de un murmullo (¡Pucha!… Y encima hay ruido y no pude escuchar bien) y no solo eso sino que, además, la recién llegada se preocupó por entornar un poco la puerta de la oficina como para tener mas privacidad.
Luego de unos minutos salió, ya no tan sonriente, y se sentó en su lugar en silencio.
El pomposo infeliz abandonó su oficina con paso ligero y sin mirar a su secretaria que lo observó alejarse con ojitos lastimeros.
De eso ya pasaron algunas horas. En este momento el tirano de juguete está reunido con otro garca en su oficina, y no volvió a dirigirle la palabra a su mascotita salvo para ordenarle que llame a la señora del café para que le traiga dos cafés y un vaso de agua; cosa bastante extraña ya que habitualmente la llama cada dos minutos por cuáquer pavada.

No se. Parece como si estuvieran "peleados" … (jijijiji).

A mi me parece una relación laboral medio sospechosa esta, pero claro, yo siempre pienso mal de todos.
Además seguro que me imagino estas cosas porque tengo animosidad contra estos dos gusanos debido a mi situación laboral y eso.
Si, seguro que es eso …
El es casado. Y ella, por lo que sé, tiene novio. No van a andar en algo raro. Noooooo. No creo…

Deben ser solo malos pensamientos míos …

¿No?

10 comentarios:

Asche dijo...

Yo tambien, cuando estoy muy aburrido escucho conversaciones ajenas.
no soy para nada chusma eh.
y bueno, la relacion jefe - secretaria es un cliche.

L. dijo...

Yo no soy para nada chusma, pero me quedo esperando una segunda parte!

Son buenísimas las conversaciones de bondi. Además no es que uno quiera escucharlas, solo que hay gente que se asegura de que así sea a través de un elevado tono de voz.

Sds.

Renegado dijo...

Asche: Yo tampoco soy chusma. Soy curioso. Pero además es casi imposible evitarlo ya que estos dos imbéciles se la pasan histeriqueándose infantilmente a cada rato.
Saludos.

L: Tal vez la haya. Es casi seguro. Y si la cosa se pone aburrida con un llamadito telefónico armamos una superproducción dramática al toque.
Saludos.

rodo dijo...

a mi tambien me pasa que esas conversaciones entre jefes y secretarias me hacen imaginar cosas como las de la casa oval y la lengüinski.
Siempre los jefes se hacen los piolas ganadores con las secretarias y estas muy turramente le siguen el jueguito.
espero algun dia ser jefe de algo y tener una secretaria buena y eficiente
gauchita que le dicen
saludos y arriba ese animo capo

Renegado dijo...

Rodo: La cosa es que muchas veces las cosas son tal y como uno se las imagina o peor.
Y si, generalmente los "jefes" la van de bananas. En este caso en particular, es un caso extremo. Es demasiado creído. Su apodo es "consolador" porque se cree un pija bárbaro cuando en realidad es un aparato.
Saludos.

Calíope dijo...

OBBBVVIOOO que se la esta garch... ejem! que tienen una "aventura"
(suena re telenovela eso, en fin).
Para que le va a hacer esos reclamos? para que entornar puertas si son cosas de laburo? murmullos? vaaamossss, eso es de manual. En su oficina abundan los clises no? menos mal que siempre está usted haciendo diferencias.
De más esta decir que esperamos más noticias.

besos

Renegado dijo...

Calíope: Ah no se. Eso lo dice Ud. no yo. Pero si me preguntan, yo diría que Ud. tiene razón.
Y si, en este lugar abunda de todo.
Besos.

Todos Gronchos dijo...

Desgraciadamente la vida de los otros es más interesante que la mía, asique soy un profesional del chusmerío acústico...

El Profe dijo...

El desagradable "tuteo" —jamás se me ocurriría tutear a un subalterno— entre personas que debieran tener una relación laboral regulada estrictamente por los niveles jerárquicos denota la existencia de una intimidad que seguramente consiguió la actual posición de la confianzuda....y la peleita debe ser porque el tipo es un nabo confirmado que hasta celos de esa clase de conquistas tiene o bien es un garca que ya está con la vista en otra similar y ahora tiene el pretexto para justificar el relevo. Sí, yo también soy un chusma. Saludos amigo.

Renegado dijo...

Groncho: Usted mas que chusma es una persona muy bien informada amigo.
Saludos.

Profe: De lo de la actual posición doy fe. Llegó por chupamedias (por no decir otra cosa).
Y no diga que es chusma. Diga que es curioso. Queda mejor.
Saludos.