viernes, 23 de julio de 2010

Bla Bla Bla Bla

Ayer, durante la interminable hora que dura el viaje en colectivo hasta mi trabajo, con el vehículo lleno como siempre, me tocó ubicarme al lado de tres señoras que iban charlando.
Tres señoras cincuentonas, bastante maquilladas, de esas que están en plena edad de la negación del paso del tiempo y que hablan con tono alto y utilizando términos y gestos que seguramente han escuchado y visto en sus hijos adolescentes.
Señoras de esas que, probablemente, hayan conseguido un trabajo ya de grandes (casi seguro de administrativas o atención al público en alguna dependencia pública) de puro aburridas o intentando demostrar cierta independencia que las hace sentir mas jóvenes y emancipadas de su monótona vida de amas de casa.
De ese tipo de señoras eran.
Bueno, el caso es que esas tres señoras, desde que me subí hasta que me bajé (ellas siguieron viaje) no pararon de hablar. Ni un minuto.
De todo hablaron. Continuamente. Sin baches de silencio.
Empezaron hablando de sus perros, de lo que hacen y dejan de hacer, para pasar luego, no sé como, a hablar de recetas y a sacarle el cuero a cierta otra señora con la que aparentemente comparten un curso de repostería (generalmente este tipo de señora también hace cursos. Hacen cualquier cosa con tal de no estar en la casa y después poder decir que no les alcanza el tiempo), luego siguieron con chusmeríos de hijos y conocidos, y así siguieron y siguieron, un tema intrascendente tras otro, siempre muy serias y concentradas como si estuvieran discutiendo de filosofía existencial o física cuántica.

Y no comento esto, como ya se estarán imaginando, para empezar a protestar porque me resultaba terriblemente molesto ese cotorreo a esas horas de la mañana (lo cual es absolutamente cierto), sino porque, sinceramente, me resultó algo digno de admiración.

O sea, para alguien como yo, que suele hablar poco y que cuando alguien le conversa generalmente se aburre a los tres minutos, ver a personas capaces de mantener una charla sobre temas tan terriblemente aburridos durante mas de una hora, es algo poco menos que sorprendente.

Sinceramente es algo que, confieso, yo no se hacer. No puedo. No me sale.

Cuando alguien se me pone a conversar, incluso haciendo el mayor de mis esfuerzos, salvo que la conversación sea sobre algo que me resulta de verdad interesante, mi participación solo se limita a decir “Mmmhhjjmmm”, “Ajá” y por ahí un “Mirá vos” durante los primeros cinco minutos, pero luego de eso, si la cosa no mejora, ya me es imposible seguir atendiendo a lo que me están diciendo y empiezo a pensar en otra cosa esperando que mi interlocutor se calle y se vaya.
Incluso hay veces en que, si además la persona que me viene a hablar no me simpatiza demasiado (lo cual ocurre en el 85% de los casos) y encima la conversación se refiere a un chusmerío sobre otras personas (que en el 95% de los casos tampoco me simpatizan ni me interesan), directamente digo “No me interesa” o digo “Mmhhjjmm” a los tres segundos y sigo haciendo lo que estaba haciendo o, en su defecto, me pongo a hacer algo, cosa de que se note claramente que no quiero hablar.

Para mi el arte o la habilidad de sostener una conversación intrascendente o trivial por mas de diez minutos es algo que, prácticamente, roza lo misterioso.
Juro que lo he intentado, pero siempre he fracasado.
No sé como se hace. No sé como obligarme a interesarme en lo que me están diciendo, sin aburrirme y evitar que mi mente comience a divagar.

Y, pensándolo bien, empiezo a sospechar que esto tal vez tenga que ver en el hecho de que se me considere, injustamente, como alguien asqueroso o antipático.

Por eso el interrogante que me planteo ahora es ¿Soy yo solo o hay mas como yo? ¿Es mi culpa que la gente me aburra, o es culpa de la gente que es aburrida?

Espero sus palabras de sabiduría.

21 comentarios:

Nefertiti dijo...

La verdad, con los años me doy cuenta de que mi mente viaja a lugares remotos cada vez más frecuentemente cuando la gente que me habla no me interesa y/o el tema me es completamente intrascendente. Lo malo es que ya no la dibujo, y se nota.

Mi curva de atención baja estrepitosamente y es dificilisimo remontarla.

Ah, y en cuanto a encontrarse con gente conocida en el colectivo, a la mañana temprano, las reglas son claras y se pactan de antemano: leve movimiento de saludo con la cabeza, y no nos hablamos ok?
Y la repetición de "aha" y "mmmh" claramente implica que no te estoy prestando atención. Entendelo y CALLATE.

Samain dijo...

Hace algunos años vivía con una amiga, y la piba era justamente de esas que te hablan de todo, porque ellas saben TODO. A su vez, cuando yo le contaba algo, SIEMPRE a ella le había pasado algo igual o peor o mejor.

En el tiempo que vivimos juntas, estábamos estudiando. Ella Ing. Agronómica. Y una de las materias que tenía, era Maquinaria Agrrícola.

Un día de lluvia, salí de casa y me asomé a tomar aire y ver la lluvia. Y ella se me vino atrás... arrancó su cantaleta sobre MAQUINARIA AGRÍCOLA mientras yo trataba de huír de su voz... En un momento me hartó MAAAL y la interrumpí: "La verdad es que no le estoy prestando atención a NADA de lo que estás diciendo. Dejate de romper un poquito las bolas con la universidad y dejame disfrutar de la lluvia" (esto es textual)

El silencio duró unos... 5 minutos hasta que se asomó el vecino... ahí arremetió nuevamente con su palabrería vacía tratando de lucirse en frente del flaco...

Sepa que su silencio e intolerancia, los acepto y comparto.

Saludos!

Jesslo dijo...

Hola, es sorprendente su exámen sociológico de las damas en comento, se ve que es muy observador. A mí me afecta el mismo problema, si no hay risas de por medio las conversaciones triviales me aburren a los pocos minutos y aunque las circunstancias exijan cierta atención, luego me distraigo con cualquier cosa. Es una conducta social a la que estoy poco habituada y termino acordándome de Neruda con su "me gusta cuando callas..." jaja. Saludos.

Winter dijo...

No sé si ya le dije que usted cada día me cae mejor.
Lo entiendo, lo entiendo perferctamente. Y el comentario de Nefertiti resume un poco lo que me pasa a mí también: Me distraigo espantosamente y no sé de qué me hablan! Ojo, eso me ocurre también en el trabajo...
Tenga un saludo de los que no son de compromiso.

Anónimo dijo...

hace tanto que no converso fluidamente con alguien que a veces me pregunto si aun sé como hacerlo.
si tengo la leve sospecha que me encontraré con alguien que conozca,prefiero no ir,solo el hecho de pensar en intercambiar palabra alguna con alguien, incluso si se tratase solo de un hola, me agota.

A.R.N. dijo...

buen dia senior renegado!!!
como esta ud?
a mi me encanta conversar de temas interesantes con gente copada. cuando tengo la oportunidad de encontrar una de ellas y que ademas este en sintonia conmigo lo disfruto enormemente.
besitos muchos, pasela lindo.

Anónimo dijo...

mmmmmhhhhhjjj...

El que inventó el walkman - discman - MP3, un genio. El antídoto ideal contra los blabletas y los nenes llorones.

Alecleamas dijo...

Tengo la misma personalidad, por lo general durante el día casi no recuerdo con quién hablé y mucho menos de qué.
Con amigos, escasos por cierto, o algunos conocidos de profesión con los cuales raramente nos cruzamos, solemos tener algún tipo de conversación e intercambio de ideas.
De más está decir que ello depende de la lucidez con que nos levantemos ese día.
Interesante, por cierto, sería comentar los temas sobre los cuales tratamos, no nos aburrimos y verdaderamente nos interesan.
En mi caso es la política, algo de economía, tecnología, experiencias de trabajo, viajes (laborales o de perfeccionamiento). Olvido algo seguro.
Hay solo una excepción a este comportamiento anodino. Esto ocurre cuando dorpresivamente se da una conversación con alguna señorita/ra de muy buen ver, entonces en ese momento me rebajo a niveles abyectos.
Lo de antipático y asqueroso me lo han dicho ya demasiadas personas como para que me de cuenta el día de hoy. Así conocí a mi ex mujer.

Salu2

Renegado dijo...

Nefertiti: Bueno, me callo.
Pero antes voy a decir que me alegra saber que no soy el único que es así.
Ahora si, me callo.

Samain: ¿Maquinaria agrícola? ¡¡Por Dios!! Yo me mudo si tengo que vivir con alguien que habla de maquinaria agrícola.

Jesslo: Si, soy bastante observador. Es algo que no puedo evitar.
Y lo de las risas, si, es quizás el único factor que podría mantener mi atención en una conversación trivial (ahí capaz que llego a atender como por diez minutos).

Winter: Es que soy así. Adorable a medida que se me conoce.

Anónimo: Ud. es casi mas odioso que yo. Lo felicito.

A.R.N.: Buen día ¿Como le va? Yo bien, acá ando ¿Y Ud.?.
Si, conversar de algo interesante con gente capaz de mantener un diálogo enriquecedor es algo que puede disfrutarse. El problema, justamente, es que no es fácil encontrar gente así.
Chau che, nos hablamos eh. Que no se corte.

Anónimo(2): Es cierto. La historia debería reconocerlo como se debe.

Alecleamas: Ah si, por supuesto. Con una señorita potable uno puede llegar a hacer el esfuerzo (un gran esfuerzo ya que por lo general la belleza es inversamente proporcional a lo interesante de sus temas de conversación).
Y cuando digo "uno" lo digo en sentido general. No es que yo lo haga. Yo soy un hombre comprometido y no ando entablando conversacines con señoritas así porque si. Ejem ... Cof cof ...

Jazmin dijo...

En los últimos años he desarrollado esa aptitud de la que usté carece.

Fue como parte de una terapia para despegarme de la fobia social que me mantuvo esclavizada en el silencio, el ostracismo y la soledad durante bastante tiempo.

La terapia corrió por mi exclusiva cuenta y responsabilidad. Ya estoy curada, je... Puedo estar cerca de gente que no conozco y que no me transpiren las manos, se me pongan los cachetes colorados, ni me salga el tartamudeo o se me haga el nudo en la garganta.

También tengo facilidad para volver a encerrarme en mi cocoon mental si tengo que evadirme de una multitud (que detesto). Sólo puedo manejarme de manera socialmente aceptable con un número de personas de pequeño a mediano.

Renegado dijo...

Jazmín: Muy bien. Podría dar cursos para ayudar a la gente que tiene esos problemitas (y lo podría dar on line en su blog. Le tiro la idea. De nada, de nada).
Igualmente yo no tengo fobia social, solamente me molesta la gente.

A.R.N. dijo...

bue, que simpatico que es ud y que buen mozo, me inspira ternura, una monada.me hace acordar a... a... a... nadie, gracias a dios. besitos muchos.

Carugo dijo...

En términos generales, mi querido Renegado (puedo decirle querido aunque seguramente a usted no le simpatizo?) yo soy como usted pero mi profesión de vendedor me ha dado una pátina que me permite seguir conversaciones triviales por tiempo indeterminado.
Le explico:
Mientras el tipo/a habla,usted pone piloto automático y la mayor parte de su entendimiento se va al lugar que le interesa, (es decir, su mente divagará por temas trascendentes tales como, cómo irá el partido de Independiente Defensa y Justicia? Me depositarán el cheque con la guita del show que hicimos en Trilenium Casino? etc, etc) mientras que alguana neurona estará atenta a lo que dice su acompañante.
Cualquier frase es buena para repreguntar y volver a tener esos 5minutos de monólogo de la persona que le habla para que usted se siga entregando a liberar endorfinas con sus temas de interés.
Pasado un tiempo prudencial, no más de 10 o 15 minutos usted dice, "claro, claro" y ahí nomás le zampa un "me disaculpa, creo que me dejé el celular en el saco/auto/cartera de mi esposa, etc" o alguna otra excusa por el estilo y listo el pollo.

Jazmin dijo...

A mí, eso de cortar no me sale muy bien.

El otro día, un taxista, señor mayor él, me tuvo en la esquina de casa durante 5' reloj... 5 minutos son muchos para estar esperando meter un bocadillo y escapar.
Es que pobrecito... me contaba la historia de su familia, y se le notaba la necesidad de hablar.
De a poco fui abriendo la puerta, sacando una pierna, y ni bien respiró aproveché y le dije una frase que "cerraba".

Es más fácil no exponerse a esas situaciones, que escapar de ellas una vez presentadas.

Renegado dijo...

A.R.N.: Es que yo soy así de "especial". Todo el mundo me lo dice.

Carugo: Es que justamente esa es la habilidad de la que yo carezco. No solo no me sale simular que me interesa lo que me están diciendo, sino que, además, me molesta el ruido que hace el que me está hablando (porque como no le doy pelota para mi su voz es ruido).
Por eso paso al "me disculpa pero..." a los pocos segundos.

Jazmín: Uh que feo eso cuando alguien extraño te habla y uno, por educación, no se puede escapar elegantemente.
Es horrible.
Por suerte me pasa poco.

A.R.N. dijo...

jajjajajjajja
ESPECIALMENTE RENEGADO Y GRUNION.
con amor y respeto se lo digo vio.

la cuervita dijo...

Más allá de los comentarios anteriores, créame que no es el único.
También comparto esa... cómo se lo podría llamar? Manía? Costumbre? de no soportar a las personas que hablan demasiado sobre temas que simplemente no interesan.

Y le digo esto como una de las personas menos sociables del mundo, lo que no es muy recomendable que pase a mi edad si se busca la aceptación de la mayoría (cosa que también encuentro ridículo, ya que no veo la necesida de estar hablando veinte minutos con alguien que me habla más por aburrimiento que por interés y que el sentimiento de "no quiero que me hables más, andate" me atosigue constantemente)

Igualmente me resulta imposible mantener una convrsación estable" o "duradera" con alguien con el que no esté habituada a hablar.

En fin, lo entiendo.

Coqui Tomás dijo...

La verdad es que no sabría decirte, derrochadora de palabras como soy no sólo hablo de corrido prácticamente todo el tiempo sino que las eternas conversaciones de colectivo ajenas me resultan un gratuito y muy ameno entretenimiento! Es más, soy el tipo de persona que genera conversaciones posteriores hablando de las conversaciones ajenas que, obviamente, no eran acerca de nada en particular...

Anónimo dijo...

proximo tema...proximo tema!

Anónimo dijo...

hola, soy anonimo...el del primer comentario y no es que sea odioso...porque en tal caso seria odiosa, pero el punto es que a mi la gente me cae bien, me da pena..creo que hasta son tiernos cuando los veo engulliendose una cajita feliz en mc donalds despues de haber hecho una cola interminable, en fin suelo llevarme bien con todos, lo que pasa es que no me gusta hablar y a juzgar por mi pauperrima cultura...es un don.(opino)

eso si, hay excepciones...he notado que cuando me siento a ver un partido de futbol o conduzco un vehiculo...me supura testosterona...vaya uno a saber de donde sale...empiezo a putear mal(pero mal eh...) incluso en pleno invierno voy con la ventanilla abierta...para asegurarme que el insulto haya sido escuchado y lo bien acompaño de conocido dedito arriba. pero si,soy buena..quiero a la gente (mientras mi otro yo silba y dice muerta la queres)..que què? que si no me gusta hablar que tanto escribo aca? que me haga mi propio blog? uy,me llaman...la proxima vez hablamos de tu obstruccion intestinal que tanto te aquejaba y te tenia con panico al inodoro.nos vemos R

Verónica dijo...

Yo me limito a sonreír 2 segundos y largar una carcajada. Para el momento de la carcajada giro 180 grados y camino, no importa hacia dónde, buscando refugio.