jueves, 11 de junio de 2009

Crítica de cine: TERMINATOR SALVATION

En 1984, dirigida por James Cameron y contando con un presupuesto mas bien modesto surgía la primer "Terminator", una película fantástica en la que un organismo cibernético bastante mal encarado (encarnado por un entonces poco conocido Arnold Schwarzenegger) llegaba desde el futuro con la misión de asesinar hasta que se muriera a Sarah Connor (Linda Hamilton), la mujer que habría de convertirse en la madre del hombre que lideraría a la resistencia en una guerra que humanos y máquinas librarían en un futuro próximo.
Siete años después, con aquella primera entrega ya reconocida como un verdadero ícono del cine de ciencia ficción y ya con una producción mucho mas generosa que le permitió exhibir unos efectos especiales de vanguardia para la época, llegaría la tan esperada secuela de esta historia con "Terminator 2: Judgment Day", nuevamente con Cameron detrás de cámaras y Schwarzrenguenguer en el papel del robot exterminador venido del futuro, esta vez no para matar a nadie sino para proteger a un adolescente John Connor de otro androide mucho mas evolucionado y peligroso que había sido enviado con anterioridad para asesinarlo.
Si bien la película resultó un éxito rotundo, no fue sino hasta el año 2003, que se decidió reflotar la franquicia con "Terminator 3: Rise of the machines" ("Exterminador 3: La risa de las máquinas" por si no saben inglés. Todavía no entiendo el título. No vi ninguna máquina riéndose en toda la película), aunque ya sin la reconocida visión de Cameron en la dirección, pero una vez mas con Schwarterenguenguenguer interpretando el rol que lo catapultara a la fama.
Así, oootra vez mandaban al pobre androide exterminador T-800 desde el futuro (me imagino lo que les habrá salido de viáticos) para proteger a un John Connor ya mas crecido pero también, además, a Kate Brewster, una joven que llegaría a ser, en el futuro, su esposa y la segunda al mando de la resistencia.
Quien había sido enviada a asesinarlos esta vez era un TX, una letal androide femenina (nuestra presidentAAA la llamaría "andriodAAA") super evolucionada, con armas incorporadas y que, además, estaba mas buena que comer el pollo con la mano.
Al final (y perdón que se los cuente pero supongo que ya todo el mundo la vio. Y si alguien no la vio no lea porque ahora voy a contar el final) el viejo T-800 logra impedir que la TX cumpla con su objetivo pero, ni aún así, Connors consigue evitar el levantamiento de Skynet y el inicio de la tan anunciada guerra apocalíptica entre humanos y máquinas.
Y así, luego de esta breve reseña, llegamos a esta última entrega de la saga que, a pesar de que intenta mantener cierta mística siguiendo la línea argumental y temporal de la historia, se presenta completamente renovada en muchos aspectos y aspira a brindarle nuevos aires a una franquicia que sin dudas buscará recuperar su lugar dentro del cine de ación contemporáneo.


Sinocsips

Es el año 2007 y un reo condenado a muerte por homicidio llamado Marcus Wright, espera en su celda el momento de su ejecución, mientras es tentado por una científica para que, luego del hecho, se cope y le done su cuerpo a la ciencia.
-Porque total vas a estar muerto y ya no lo va a necesitar mas, o sea, no te cuesta nada – le propone la doctora.
-Quemimporta – retruca Marcus -El cuerpo es mío.
-Si bueno, pero date cuenta de que ya sos boleta. No te cuesta nada hacer algo como la gente antes de estirar la pata – insiste la doctora con muy poco tacto.
-Bueno, está bien – dice Marcus –Yo te firmo, pero a cambio vos tenés que hacer algo por mi.
-Pero si, dale, como no. A ver, decime qué queres – pregunta la doctora entusiasmada pensando que le iba a pedir un faso o algo así.
Marcus se echa un poco para atrás y le guiña un ojo haciendo un leve movimiento decendente con la cabeza.
-¿Qué? No te entiendo- dice la doctora con una risita nerviosa.
-Dale no te hagas la que no entendés – dice Marcus mientras vuelve a repetir el gestito.
- Jeje no, no se, no soy adivina- insiste la galena.
-Bueno, parece que te gusta hacerte la difícil – dice Marcus ya medio libidinoso –Entonces te la hago corta: quiero un petiso.
-¿¿Querés que te traiga un enano??– pregunta la doctora que era medio boluda y no salía mucho.
-¡¡No nena!! ¡¡No!! Un petiso. Un pete. Una mamada ¿Entendes?
La doctora lo mira con cara de nada.
-¡¡Quiero que me la chupes boluda!!- le grita Marcus ya medio sacado.
-Aaaaaahhhhhh … ¡Ah! .. Nonononono ¿Pero que te pensas que soy atorrante? Yo eso no lo hago desde que dejé la facultad. Yo me voy. Esto es una falta de respeto – dice la mina sobreactuando un poco.
-Bueno bueno pará loca pará. Ta bien– resopla Marcus -Pero me van a hacer boleta. Aunque sea dame un ultimo beso.
-A bueno, un besito si – dice la doctora haciéndose la linda a pesar de que era bastante fulera.
Se besan, y Marcus firma el consentimiento medio de mala gana.
Horas después, con la doctora presente a su lado, el joven es ejecutado mediante una inyección letal.
Él la mira, y con su último aliento antes de moirir, le dice "No te costaba nada hacerme un pete hija de puta".
De allí se hace un salto en el tiempo hasta el año 2017 (en las películas es así, sino se hace muy largo todo), el mundo ya es gobernado por las máquinas y lo que queda de la humanidad apenas sobrevive librando una guerra de guerrillas contra Skynet y su ejército de terminators, lavarropas, aspiradoras y demás electrodomésticos en rebelión, y centrando sus esperanzas en la figura de John Connor, un hombre considerado un profeta y un salvador para algunos y un charlatán por otros, pero que ejerce una indudable influencia y un incuestionable liderazgo no solo entre quienes lo rodean, sino también entre aquellos que solo han oído hablar de él y lo siguen a través de los mensajes radiales que da cada tanto.
Un día, durante un ataque de la Resistencia a una central de comunicaciones de Skynet, los rebeldes descubren medio de pedo no solo que las máquinas están capturando humanos para realizar con ellos terribles experimentos, sino que, además, se encuentran a punto de perfeccionar el diseño de su último modelo de organismo cibernético de infiltración, al que Connors reconoce de inmediato como el modelo T-800 full full con airbag y cd incorporado.
Sabiendo lo que esto significaría para el futuro, John considera de vital importancia poner esta información en conocimiento de los líderes de la resistencia a fin de poder elaborar nuevas estrategias de acción, pero cuando finalmente puede llegar hasta ellos, los tipos mucha bola no le dan ya que están re entusiasmados desarrollando una arma secreta consistente en una especie de radiofrecuencia capaz de inutilizar los sistemas de las máquinas y con la cual, creen, serán capaces de derrotarlas y terminar con la guerra de una vez por todas.
Por otro lado, de entre los restos de la reciente batalla en la central de comunicaciones en donde ya nada queda en pie ni con vida, misteriosamente surge un confundido Marcus Wrigth que, al igual que el público, no tiene idea de que cuernos hace ahí, ni como llegó, ni que día es, ni por que esta en calzoncillos y lleno de barro, y que, luego de dar un par de gritos, rascarse el culo y pegarse una enjuagada, le quita las pilchas a un fiambre que había por ahí, y emprende un solitario viaje a través de desolados territorios en busca de alguna señal de civilización.
Así, luego de algunos días de caminata, llega a lo que quedaba de lo que alguna vez fue la ciudad de Los Angeles.
Allí, entre las ruinas, logra divisar medio a lo lejos una figura y creyendo que es una persona le grita entusiasmado "¡¡Eh amigo!! ¿No tené una moneda?".
Por desgracia, aquella figura no era una persona sino un terminator modelo T-600 sin ABS ni dirección asistida que andaba patrullando, y que lo recibe a los tiros y lo empieza a perseguir con la clara intención de hacerlo puré.
Todo hubiera terminado ahí para Marcus de no ser por la providencial ayuda de un joven sobreviviente llamado Kyle Reese quien, junto con su amiguita muda Star, logran salvarlo.
Una vez seguros, Reese pone al tanto a Marcus de todo lo que ha acontecido en el mundo, de la guerra, de los terminators, de la gripe porcina y, principalmente, del movimiento de la resistencia que existe alrededor del mundo y del cual pretenden formar parte.
Para ello, y luego de escuchar un inspirador mensaje radial de John Connor, se embarcan juntos en un peligroso viaje para intentar reunirse con él, sin sospechar que el joven Reese era considerado por Skynet como un blanco primario y se hallaba en su búsqueda desde hacía tiempo.
Debido a eso, a poco de emprendido el viaje son emboscados (le habían encargado a Star que avisara si veía algo sospechoso pero como la piba era muda no resultó muy efectiva. Fue un error táctico) y tanto él como la pequeña Star son capturados por las máquinas y llevados como prisioneros a los cuarteles centrales de Skynet, mientras que Wright, sin poder hacer nada para ayudarlos, logra escapar milagrosamente.
Aún así decide no abandonar a sus nuevos amigos y buscando la forma de rescatarlos su camino se cruza con el de una bella oficial rebelde que le ofrece llevarlo ante el mismísimo John Connor.
Una vez en los cuarteles de la Resistencia y luego de un fortuito accidente que lo lleva a descubrir un terrible secreto acerca de su pasado, Wright pasa a ser considerado un enemigo y se ve forzado a escapar, pero no sin antes advertirle a Connor que Kyle Reese ha sido capturado y se encontraba prisionero en Skynet.
Al enterarse de esto a Connor se le frunce el upite ya que se da cuenta de que si la Resistencia lleva adelante su ataque a gran escala contra la central de Skynet, es altamente probable que Reese termine muerto, con lo cual se alteraría toda la historia y, lo que es peor, se anularía su propia existencia.
A partir de ese momento, y con el tiempo jugándole en contra, Connor deberá intentar por todos los medios retrasar ese ataque, al menos hasta rescatar a Reese y a los demás prisioneros humanos y para ello, no tendrá mas opción que aceptar la ayuda de Wright y confiar en él a pesar de todo lo que ello implica.

La película resulta verdaderamente entretenida, con un ritmo muy dinámico que se despliega casi desde el inicio y no decae en ningún momento.
El guión, si bien no llega a convencer demasiado, permite el desarrollo de la acción de manera contundente, y se sustenta en escenas muy bien logradas, por momentos vertiginosas, tanto desde lo visual como desde lo sonoro, con unos efectos especiales fantásticos que desbordan espectacularidad sin ser exagerados.
La ambientación y los escenarios, si bien no presentan la oscuridad apocalíptica que se dejaba entrever en algunos flashes de las dos primeras películas, están bien logrados y brindan un marco eficiente a los hechos, aunque quizás, en ocasiones, parecen demasiado contemporáneos.
En cuanto a las actuaciones Christian Bale en el papel de John Connor resulta convincente, pero no llega a transmitir esa mística de liderazgo que supuestamente debería irradiar el personaje. Su interpretación por momentos carece de profundidad y se convierte en uno mas sin destacarse como la figura central de la historia.
Su contrafigura, Sam Worthington, por el contrario, se luce en su rol de Marcus Wright y consigue crear un personaje torturado y confundido en torno al cual se sostiene gran parte de la película y que cuando forma parte de la acción, en mas de una ocasión, consigue robarle el protagonismo a la figura principal.
Junto a ellos están Anton Yelchin como Kyle Reese, Moon Bloodgood como Blair Williams (hermosa la morocha), Helena Bonham Carter como la Dra. Serena Kogan, Bryce Dallas Howard como Kate Connor, Michael Ironside como el Gral. Ashdown y Jadagrace Berry como la mudita Star entre otros.
La película fue dirigida por McG quien cuenta en su haber con trabajos como "Los ángeles de Charlie I y II" y que afortunadamente en esta ocasión le puso mas onda para hacer un trabajo mas de hombrecito, pero igual le faltó un poco.

Calificación: 3 Renegadators y medio (Buena. Acción apabullante, magníficos efectos especiales y entretenimiento asegurado en el resurgimiento de una saga clásica de la ciencia ficción. Ampliamente recomendable).

Recomendaciones: Si Ud. es fanático de Terminator vaya, pero no espere encontrar demasiado de todo aquello que tanto recuerda.
Si a Ud. le gusta el cine de acción vaya que en esta película hay de sobra.
Si Ud. espera verlo a Arnold vaya, que también está (bueno, casi).
Si Ud. no sabe la historia de Terminator no vaya hasta no alquilarse los DVD y ver las tres anteriores. Sino se la va a pasar preguntando boludeces todo el tiempo y eso molesta (además no puede no saber nada de Terminator).

I’ll be back…

5 comentarios:

Adriana dijo...

Veré los 3 dvds anteriores (siempre hay alguien ve! y no quiero andar preguntando boludeces)
Besos

berenice dijo...

Soy fanática de Terminator dedes el año 84'.
La segunda entre mi hijo y yo la vimos más de cien veces.
La tercera no le llega ni a los talones.Sobre la belleza física del aparato opositor no comento, y menos sobre comer el pollo con la mano.
Las crónicas de Sarah Connor, bastante mediocre, me las ví todas.
Y ésta es tal cual usted la cuenta, si bien me parece que la imaginación le jugó una mala pasada y prolongó demasiado la primera escena.
Encantada como siempre de leer sus críticas con ese enfoque tan típico en usted, que yo catalogaría como dionisíaco.
Besos por la vuelta.

Renegado dijo...

Adriana: Hace bien, y déjeme decirle que me parece asombroso que nunca haya visto niguna de las Terminators anteriores. Debería salir mas.

Berenice: Yo hasta me entusiasmé cuando en la Warner anunciaban el estreno de la serie "Las Crónicas de Sarah Connor", pero a los pocos capítulos ya la miraba solo por mirar porque la verdad nunca llegó a entusiasmarme. Creo que desaprovecharon una gran oportunidad de hacer algo como la gente que fuera interesante de enganchar con esta película.
Y si, tengo una gran imaginación. No se todavía como no me llamaron para ser guionista de alguna película.

Zoquett dijo...

La fui a ver el viernes y me voló el bonete.

¡De pelos!

Juan de los Palotes Medrano dijo...

La voy a ir a ver esta semana, de modo que no he leido el post, ni los comentarios precedentes, para no influenciarme, ni positiva ni negativamente. Luego le cuento que me pareció.

Abrazo bolivariano,

Lic.