martes, 23 de enero de 2007

Crítica de Cine: UNA NOCHE EN EL MUSEO

Generalmente, cuando uno paga una entrada de cine para ver una película del género de comedia, sabe que es altamente probable que no vaya a ver una GRAN comedia, pero pretende al menos pasar un rato agradable y divertido.
A veces se da (y uno sale con cara de boludo alegre), y a veces no (y uno sale a las puteadas y con cara de culo).
Yo no soy así. Yo si pago una entrada para ver comedia me quiero descostillar de risa; quiero quedarme sin aire, que me termine doliendo la garganta por las carcajadas, y retorcerme en mi butaca como si me estuviera dando un ataque de epilepsia de lo mucho que me estoy riendo.
Sino lo considero un fracaso y me enculo mal.
En este caso, ya fui sabiendo que no iba a ser ni una cosa ni otra; iba derecho al empate.
Ben Stiller es un tipo que a mi me divierte bastante, me cae bien, y me gustaría invitar a mi cumpleaños.
Sin embargo, sus películas como que siempre me dejan la sensación de que les falta "algo". No sé qué exactamente, pero algo. Como que podrían dar mas. Y esta en particular, con este argumento en especial, no fue la excepción.
La historia viene mas o menos así:
Stiller hace de Larry Daley, un padre divorciado, buen tipo pero un poco soñador, que, aunque no pega una y no tiene un trabajo estable, todavía cree que la vida le depara un futuro brillante y exitoso (no, no hace de argentino … es yanqui el personaje).
Tiene un hijo por el cual, obviamente, hará lo imposible (nunca visto) que vive con la mamá y su nueva pareja, quien, otra vez obviamente, sí es un tipo exitoso y con un muy buen trabajo (nunca visto 2: el regreso).
Como siempre pasa, la madre, interpretada por Kim Raver, (la flaca esa que hacía de novia de Jack Bauer en la última temporada de "24"), ya no quiere que el pibe ande mucho con el padre, porque dice (como toda perra divorciada, resentida y malagradecida) que es mala influencia y que se puede volver medio tiro al aire como él.
Ante esa original situación (no se como se les ocurren estas cosas a los guionistas, son realmente unos dotados, que lo parió) Larry decide conseguir un trabajo "normal", que le permita pagar las cuentas y así poder seguir viendo al mamerto del hijo.
De esta forma, llega al Museo de Historia Natural de New York para convertirse en el nuevo guardia nocturno, que reemplazará a los viejos guardias, interpretados por (y hablando de museos y fósiles) Dick Van Dyke, Mickey Rooney (que hubiera jurado que se había muerto hace años) y otro negro que no me acordaba como se llama, así que me fijé en internet: Bill Cobbs.
La joda es que estos viejos turros, no le avisan que a la noche ahí todo cobra vida gracias a un hechizo, maldición, conjuro o algo así egipcio, inscripto en una tabla junto a la tumba de un faraón.
Y ahí se arma el gran despelote.
Como guardia, Larry tiene que lidiar, cada noche, con un esqueleto de tyranosaurio, con leones, con estatuas vivientes, con elefantes, con muñecos de cera, con un monito reverendamente hinchapelotas y bastante hijo de mil puta, con ejércitos en miniatura, y con todas esas cosas raras que hay en los museos, evitando que algo escape (porque se convertiría en polvo al salir el sol), se lo coma, o lo viole salvajemente.
La única ayuda con la que cuenta es un dudoso manual medio hecho pelota que le entregaron los viejos guardias, y con el apoyo moral de la figura de cera de Teddy Roosvelt interpretada por Robin Williams ( por si alguien vivió toda su vida en un aljibe y no sabe quien es, es el que hacía de Mork en la serie Mork y Mindy. Si no sabe de que serie estoy hablando, usted debe ser un extraterrestre recién llegado a este planeta y le doy la bienvenida).
En fin, la película termina cuando …. No, no cuento mas. (Ooooleeeee).
En cuanto al reparto, las actuaciones en general están muy bien.
Ben Stiller está hecho a medida para estos papeles así de antihéroe medio papanata, y como siempre tiene momentos muy graciosos (o sea, momentos que él hace graciosos).
Robin Williams en mi opinión está un poco desperdiciado en el papel que le tocó, ya que no le permite lucir todo su talento y no tiene grandes gags. De todas formas, Williams, como comediante, no necesita probarle nada a nadie.
En el papel de Director del Museo está el inglés Ricky Gervais (el que hace de jefe en la versión inglesa de la serie The Office), que, a pesar de que no aparece demasiado, resulta muy cómico en su interpretación (sobre todo con esa característica que le dieron al personaje de no terminar nunca una frase cuando está enojado).
La participación de Owen Wilson (cuando no … y encima no figura en los créditos) como el vaquero Jedediah, logra buenos momentos en su relación con el romano Octavio interpretado por Steve Coogan.
Hay una chica también, que como docente del museo termina haciendo amistad con el personaje de Stiller. A mi forma de ver un personaje algo irrelevante para la historia, pero inevitablemente en toda película debe haber una chica por mas que esté al pedo. Su nombre es Rebecca y es interpretada por Carla Gugino, una mina bastante bonita que está como para un tirito.
El niño que hace de hijo de Stiller, Jake Cherry (nada que ver con Agustina Cherry), es medio zapato, y parecía uno mas de los muñecos del museo, pero bueno, alguien debía hacer el papel de hijo.
El tyranosaurio está muy bien en su papel. Se lo vio ágil y medido; sin embargo no pude dejar de notar que estaba muy por debajo de su peso, (seguramente debido a que debía interpretar a un esqueleto). Realmente ese pobre animal estaba muy flaco. Espero que las sociedades de protección de derechos de los animales tomen cartas en el asunto porque es evidente que el constante stress y exigencias de la vida actoral pueden llevar a graves casos de anorexia animal. Una barbaridad.
El monito estuvo muy correcto en su rol de Dexter, el mono rompepelotas, (tanto que por momentos a uno le daban ganas de agarrarlo de la cola y sacudirlo violentamente contra una pared para que no jodiera más), aunque se lo notó a veces un poco exagerado en las gesticulaciones, no pudiendo ocultar, además, que en una escena equivocó la letra y tuvo que ser salvado por el oficio y capacidad de improvisación de Stiller.
Hay muchos personajes mas, como la cabeza de la Isla de Pascua, o Atila el arquero (porque es el Uno …. Chiste malísimo, perdón), los hombres de Neanderthal medio boludones y demás, pero enumerarlos sería demasiado largo y aburrido, y la verdad que no tengo muchas ganas.
Para finalizar, la dirección de este film estuvo a cargo de Shawn Levy, director, entre otras, de películas como "La Pantera Rosa", "Big Fat Liar" y "Recién Casados", que en ésta zafó bastante bien pero sin lucirse demasiado (insisto que podría haber sido mejor).

Calificación: 3 Renegados (Buena sin exagerar, cumple y entretiene. Dependiendo del grado de humor del espectador puede ser muy divertida o solo divertida. Si no tiene sentido del humor no vaya).

Recomendación: Una película para pasar un rato agradable. Eso es todo lo que ofrece, y con eso cumple.
Se puede ver con niños, aunque no lo recomiendo ya que me molestan mucho los niños en el cine.

1 comentario:

Caliope dijo...

Así descrita por ud me dieron ganas de verla...
mmmm..
stiller y wilson siempre me parecieron muuuy bizarros
Saludos!