jueves, 31 de mayo de 2007

Reflexión farmacológica

Bien, luego de un largo, doloroso, inhumano, y casi mortal episodio de gripe que casi me extermina, heme aquí nuevamente, firme junto al pueblo, estoico al pie del cañón, retomando el timón del barco, dispuesto a proseguir con esta impredecible aventura que es mi vida, para alegría de todos ustedes.
Bah, en realidad no es para tanto.
Volví a trabajar (lo cual es solo una expresión), y encima todavía me siento medio choto.
Está bien que por un lado, en parte me reconforta haberme recuperado mas o menos, pero por el otro, sinceramente, extraño el estar en mi casa sin tener nada que hacer.
Y no porque sea un vago atorrante cuyo máximo sueño desde niño siempre fue poder vivir sin trabajar gozando de todas las comodidades, lujos y riquezas que la vida pueda ofrecer (bueno, un poco si…), sino porque ya no le encuentro mucho sentido a concurrir a este lugar a perder el tiempo a cambio de unos míseros billetes.
Ya se; habrá alguno que seguramente poniendo tonito de persona re madura y responsable estará diciendo "Pero hay que trabajar. No se puede estar todo el día sin hacer nada", a lo que yo respondería "¿Por qué carajo no?".
¿O se desequilibraría el universo si se me pagara por no hacer nada? ¿Eh? ¿Tanto quilombo sería?.
Hay gente que nace con ciertos talentos o habilidades especiales, o con una facilidad innata para aprender ciertas cosas con rapidez y eficiencia.
Bueno, yo nací con la milagrosa habilidad de no aburrirme estando absolutamente todo el santo día al pedo.
Me encanta estar sin hacer nada. Me resulta fácil y hasta placentero.
Soy una persona que podría pasarse horas y horas, desparramado en un sofá haciendo zapping, dormitando de tanto en tanto, sin sentirme que estoy desperdiciando mi vida.
Podría incluso pasarme toda una tarde simplemente mirando por una ventana, ensimismado en mis pensamientos, leyendo, o jugando con la computadora.
Y podría hacerlo día tras día, sin que se me mueva una pestaña por el remordimiento.
Y no me molesta. Y si a alguien le molesta, honestamente no me importa.
Soy un profesional del alpedismo. Y en un mundo donde las cosas fueran justas, deberían pagarme por ejercerlo con tanta maestría y tanto afán.
Es mas, soy tan, pero tan bueno para estar al pedo, que debería ya tener mi título habilitante enmarcadito y todo, colgado en mi living y hacerme llamar "Doctor".
Pero no. Todo este talento debe desperdiciarse hora tras hora en este lugar, junto con el resto de los mortales, intentando hacer cosas útiles para alguien mas.
Es un despropósito; pero así funciona el mundo.
La gran mayoría de la gente debe ocupar la mayor parte del tiempo en actividades que no solo no disfruta, sino que hasta desprecia, solo por la necesidad de hacerse de la mayor cantidad de dinero posible que le permita luego adquirir esas cosas que necesita o desea, y eso no me parece algo tan remarcable tampoco.
Vivimos en una sociedad material, en la que es necesario prostituirse (si, leyó bien .. dije "prostituirse" … hoy estoy con todo) para sobrevivir con cierta decencia (aunque suene paradójico).
Porque que es la prostitución sino poner el cuerpo, las habilidades, los conocimientos, y el tiempo propios, al servicio de otros para que dispongan de ellos como mejor les plazca.
¿No es patético y muy triste pasarse la vida preocupándose tanto por hacer guita?
Desesperados por "progresar", deslumbrados por todas esas cosas que deseamos poseer para sentir que logramos algo.
Mientras tanto la vida se pasa, y no nos damos cuenta.
Después te morís y te agarra el arrepentimiento de todo lo que no hiciste, de todo lo que dejaste pasar, de todo lo que te perdiste.
Y ya es tarde (porque te moriste), y a llorar al campito.
Ya fue. No hay otra oportunidad.
Por eso hoy propongo comenzar a darle mas importancia a las cosas de las que realmente se disfruta, esas que de verdad a uno lo hacen feliz, o al menos, le brindan un momento de paz y alegría, y no tanto a esas otras cuya finalidad es simplemente proveernos del vil y sucio billete que al final, solo nos traen preocupaciones y problemas.
Si, seríamos materialmente mas pobres, pero también seguro estaríamos mas contentos, lo cual no haría espiritualmente mas ricos.

Y con esta reflexión tan profunda nacida de los efectos secundarios del cóctel de medicamentos que vengo ingiriendo estos últimos días, me retiro dando tumbos y viendo cosas de colores que flotan y cambian de forma muy graciosamente, mientras me dicen cosas al oído.

Eaea pe pé.

9 comentarios:

Alejandra dijo...

Comparto en gran medida su opinión sobre como uno debe manejar su tiempo, y si a los demás les molesta, pues simplemente QUE SE MANEJEN.
Llevo varios años de mi vida en el laburo (muchos), el destino fué bondadoso y me colocó en cosas que realmente disfruto, epa!!!, lo cuál no significa que todo sea un sendero de pétalos de rosas, noooo!!
Pero si hay algo que aprendí con los añitos, es que: no me enrosco con lo material ya que "va y viene" diría alguna vieja. Además en el "jonca" no te ponen nada de eso que te costó hasta el culo "tener".
Por tal soy una más que practica el "alpedismo" u "ocio creativo" (suena más...mmm viste...)en cuanto me lo permito (bastante seguidito, si), y no me siento con nada de culpa.
Qué cada cual maneje su vida como pueda, o como quiera, o como se permita hacerlo, que tanto!!!
Eee aapepéeeeeeeeee!!!!

Saludos y cuidesé del frío!!!

Faby dijo...

Me encantó la reflexión y coincido ampliamente con Ud. :)
No creo que haya gente más feliz que aquella que realmente hace lo que gusta (particularmente hablando de lo laboral, digo)
Desde acá mi voto para q Ud. lo logre...
Besos desde la selva...

Bugman dijo...

Digo, ¿no podría ser que uno fuera asquerosamente rico y a la vez estuviera al gas todo el día? Si la vamos a hacer, hagámosla bien, caramba.

Alfonsina dijo...

Adhiero cual contac. Pero permitame cuastionarle el puesto de primer alpeador de la Nación, ese puesto es mió desde hace ya un tiempo. Puedo pasarme el fin de semana entero en el sofá con el control remoto en la mano y sin ninguna intención más que zaping, baño, heladera. Puedo dormir 14 horas seguidas y alguna que otra siestita en cuanto me levanto. Puedo vestir pijama y pantuflas durante una semana entera y no se me mueve un pelo (ok, me ducho y cambio el pijama). Y así podria dar mil ejemplos pero no lo quiero humillar delante de sus lectores.
De cualquier manera le dejo un dignisimo segundo puesto.

Renegado dijo...

Alejandra: Si además de poder disponer de tiempo para practicar el alpedismo, disfruta de su trabajo, el destino ha sido mas que generoso con Ud.. La felicito.
Saludos.

Faby: Si, esa gente debe ser feliz. Me pregunto que se sentirá.
Gracias por su voto.
Saludos desde la ciudad.

Bugman: Eso es exactamente lo que quiero para mi vida. No entiendo por que no se me da. Debe ser mala volutad nomás. La gente es mala.
Saludos.

Alfonsina: De ninguna manera!! No se lo permito!! ¿Cómo se atreve a desafiarme? La reto a un duelo de alpedismo cuando quiera. Yo soy un Doctor en alpedismo. DOC-TOR. Y con años de experiencia.
Podría dar un millón de ejmplos, pero tengo fiaca.
EL segundo puesto es suyo.
Saludos.

Alfonsina dijo...

Ok. Preparados, listos, ya...zzz...zzz...zzz

Calíope dijo...

Yo le dije que se ponga inyecciones... aunque asi no hubiese escrito este post.
Sabe que eso de tener talento para estar al pedo es cierto???? yo ya no aguanto no hacer nada, me molesta estar al pedo, es más, si pudiese, le cambiaría de lugar...
Me alegra q esté mejor, o drogado y mejor, o alucinando y mejor... o simplemente escribiendo de nuevo...

besos

pd: si lo escucha a carlitos balá es porque tomó DE TODO! :-S

Lulet dijo...

Alégrome de su mejoría.
Y si encuentra la fórmula para vivir sin trabajar, me avisa.

Besos, abrazos, Jacks y mielcitas.

Renegado dijo...

Calíope: Si no sabe estar al pedo, en breve comenzaré a dictar cursos. La cuota es módica y las vacantes limitadas. Se entregarán títulos habilitantes.
Besos.

Lulet: Agradézcole su alegría, y asegúrole que de hallar lo que me pide ha de comunicársele de inmediátole.
Bésole, abrázole y pellízcole los cachétoles.