jueves, 18 de diciembre de 2008

Crítica de cine: AMAME DESPUES DE MARCHARTE

Si se está familiarizado con la obra del joven director Samuel Peckinpack, no debe resultar extraño encontrarse con este tipo de películas en las que el drama mediocre y el sentimentalismo facilista, se vuelven una característica predominante en el desarrollo de tramas tan livianas como predecibles, tal y como quedó demostrado en sus trabajos anteriores "Amor y resentimiento" de 1997 y "Crepúsculo de un corazón" del 2001 (esta última estrenada directamente en DVD sin pasar por las salas cinematográficas).
En esta última película, sin embargo, si bien está claro que no abandona su tan particular estilo narrativo, se esboza un intento por avanzar en otros terrenos, sumando al drama y al romance típicos, un giro argumental que ha de jugar con las emociones mas profundas de la psiquis humana, dándole a esta cinta una necesaria y bienvenida cuota de suspenso.
La historia básicamente gira en torno a la patética vida de Kevin Soret, un joven retraído y solitario que, luego de perder a su padre en un desafortunado accidente, debe abandonar sus estudios y relegar sus sueños de convertirse en escritor, para mantener a su madre que se encuentra postrada en una silla de ruedas desde hace años.
Por suerte, (o por desgracia, según como se lo mire), esta situación no dura demasiado ya que al poco tiempo (esa misma tarde), su madre también muere víctima de otro desgraciado accidente (la atropella un colectivo cuando volvía de reconocer el cuerpo de su difunto esposo).
Así, ya sin una buena razón que lo obligue a permanecer en su pequeño pueblo natal, y en un desesperado intento por dejar atrás tanto dolor, Kevin decide marcharse a la gran ciudad para intentar darle a su vida un nuevo comienzo.
Ya en Nueva York, y gracias a un inesperado golpe de suerte (un poderoso empresario se lo lleva por delante con su auto), Kevin consigue un empleo en una importante compañía como asistente de Brian, un joven ejecutivo, pedante y ambicioso, capaz de cualquier cosa con tal de escalar posiciones y ganar poder.
A pesar del constante maltrato que recibe de Brian, y de las exigencias de su nueva vida, luego de unas semanas todo parece comenzar a encaminarse para Kevin.
Logra arrendar un sencillo pero bien ubicado apartamento, adopta un gato como mascota, se compra una macetita con un potus, y en sus pocos ratos libres comienza a asistir a talleres literarios para comenzar, de a poco, a darle forma a su sueño de escribir un libro.
Es en uno de estos talleres donde conoce a Amber, una bellísima muchacha con la que de inmediato logra entablar una relación de amistad que poco a poco se va convirtiendo en algo mas, llenando así el enorme vacío afectivo que Kevin venía arrastrando desde la trágica muerte de sus padres.
Pero, como no podía ser de otra manera, la felicidad del pobre muchacho no tardará mucho en hacerse añicos.
Una noche, sin previo aviso, al llegar a su apartamento Kevin encuentra debajo de la puerta un sobre conteniendo una carta perfumada que decía: "Todo bien pero ya fue. Necesito tiempo. Estoy confundida. No sos vos, soy yo. Vos te merecés algo mejor. No me busques. Viva Perón. Amber."
Quebrado de dolor y sin encontrar una explicación, Kevin siente que su mundo se desmorona.
La soledad otra vez vuelve a ser su única compañía en una noche eterna (Porque, además, el gato también se le fue. Y el potus se le secó. Todo el mismo día).
A la mañana siguiente, para empeorarlo todo, un llamado telefónico de Brian le comunica que esa misma noche deberá asistir a una cena de gala de la compañía. Kevin intenta explicarle que no está en condiciones de asistir a ninguna fiesta pero la respuesta de Brian es tajante "Venís o te echo a la mierda pueblerino patasucia. Necesito a alguien que ayude a servir los canapés".
Esa misma noche Kevin, embargado por una tristeza que lo agobia y con una bandeja de canapés de aceituna en la mano, deambula entre decenas de caras extrañas, solo esperando que todo termine rápido.
En un momento Brian comienza a golpear una cucharita contra su copa con una gran sonrisa en el rostro, evidenciando que habrá de hacer, seguramente, un gran anuncio.
Y efectivamente, el joven ejecutivo no tarda en anunciar a todos los presentes su compromiso con la hija del Presidente de la Compañía luego de una relación de cinco años.
Kevin, que definitivamente no está de humor para esas cosas, decide marcharse, cuando de repente escucha a Brian nombrar a su prometida "Amber".
Kevin se da vuelta, casi con temor. No podía ser. No debía ser. Pero era. Si. Era ella. Amber. "Su" Amber.
El joven siente una mezcla de furia y decepción tan grande e incontenible que, sin pensarlo, toma un cuchillo de la mesa y se dirige hacia la feliz pareja que saluda alegremente a todos los que se acercan a felicitarlos.
Amber lo ve acercarse, y alejándose un poco de Brian sale a su encuentro hasta que quedan frente a frente.
"¿Por qué?" dice Kevin con la voz temblorosa.
"¿Por qué que?" le responde Amber que era medio boluda.
"¡¿Cómo por que que?! ¡Por que esto!" retruca Kevin ya medio sacado.
"Tuve que hacerlo" dice Amber con los ojos llenos de lágrimas "No tuve opción. Lo hice por vos".
"¿¿Por mi?? ¿Vos me estás cachando?" le grita Kevin sacando su pueblerino interior.
"Por vos" dice Amber "Por vos. Porque sé que lo de tus padres no fue un accidente."
"¿¿¿Cóooomo???" dice Kevin abriendo mucho los ojos y sintiendo que le bajaba la presión.
En ese momento llega Brian y tomando violentamente a Amber del brazo le dice "Vamos" y se la lleva, mientras mira a los ojos a Kevin y de mala manera le dice "Y vos, ya que tenes ese cuchillito en la mano andá a la cocina y hacete unos canapés de patefuá mas, que se acabaron".
A partir de ese momento Kevin deberá revisar toda su vida para saber quien es quien en realidad, mientras intenta descubrir que es lo que quiso decirle Amber, que pasó con sus padres, que tiene que ver la Compañía con todo el asunto, y por que cuernos se le fue el gato.
Básicamente la película no aporta grandes momentos, pero sin embargo logra un manejo del drama bastante convincente, manteniendo un ritmo regular con algunos altibajos al final.
Las escenografías, el maquillaje y la musicalización son correctas y acompañan adecuadamente los distintos climas, aunque no logran agregar nada en especial.
Los efectos especiales están bien logrados, especialmente en las partes de combates digitalizados, pero no se destacan en ningún momento.
En cuanto a las actuaciones podemos decir que es correcta la actuación del joven Shia Le Bouf en su interpretación de Kevin Soret, aunque en algunos tramos se lo notó algo inseguro.
Lo acompañan Brian Austin Green como Brian y Alyssa Milano como Amber. Cabe destacar las geniales apariciones de Jack Nicholson y Meryl Streep como el Sr. y la Sra. Soret y Morgan Freeman como el empresario dueño de la compañía.
La película fue dirigida como se ha dicho por Samuel Peckinpack, y teniendo en cuenta sus trabajos anteriores podemos decir que ha repuntado un poquito, pero no demasiado.

Calificación: 2 Renegados y medio (Regular. Un pretendido drama de suspenso sobrenatural que no llega a convencer, pero que puede llegar a entretener a algún público poco exigente).

6 comentarios:

Pinu dijo...

No lo puedo evitar... Kevin SORET... Quién tuvo la idea de bautizarlo así??! JAJAJAJAJA!!!

Bugman dijo...

Samuel Peckinpack es un ladri. Esta película es un evidente plagio de "Satori hiuoshi makolo", del director japonés Makioto Sapureko. Sí, ya se que estará pensando que la historia que cuenta Sapureko es la de un samurai que sufre la humillación de sus pares por ser tartamudo y gordo, pero lea el subtexto y va a ver que es igualita, igualita.

Renegado dijo...

Pinu: No se, supongo que el genio absoluto que escribió el libro.

Bugman: No estoy muy familiarizado con la filmografía de Sapureko, ya que lo único que he visto de él es el cortometraje "Kare waku kitsune kaze" (El llanto del zorro en el viento") de hace unos cuantos años.
Voy a ver si consigo la película que Ud. me recomienda y después le cuento.

piscuiza dijo...

De verdad se apellidaba Soret?
Está seguro que la planta era un potus?
Era Patefuá o Picadillo?
Sinceramente envidio de manera malsana su memoria para los nombres, mis críticas cinematográficas son del estilo: "el rubiecito ese que era lindo pero se comió un mamut y quedó como embarazado, ese que hizo la de la isla donde estaban todos medio locos y que después volaba en un barco con la chica esa, la colorada que es bonita pero con cara de cachetona".
Saludos

El Profe dijo...

De Sam Peckinpack recuerdo un western que fue uno de los primeros, sino el primero, que utilizó cámara lenta para magnificar los efectos de impactos, caídas, etc ¿No fué también director de "Los perros de paja"? Para mi es un capo.Saludos.

Renegado dijo...

Piscuiza: Si, el apellido era Soret, de los Soret de Oklahoma, primos de los Maraño.
Si, era un potus. Nombre científico: Plantitus Potusiensis Vulgaris.
Si, era patefuá. Había picadillo también, pero para el catering. En la escenas solo patefuá.
Y yo me acuerdo de todo porque soy un pro-fe-sio-nal.

Profe: Nonononono, ese que Ud. dice es David Samuel Peckinpah. Si dirigió westerns y "Perros de paja", pero no es este director.
Este es Samuel Frederick Peckinpack. Es otro tipo.